El diputado Orlando Ibagón, durante su intervención en el debate, ayer.
Un contratista incumplido, el consorcio español Lopesán Frompeca, que nunca tuvo el músculo financiero suficiente para adelantar una obra del talante de la torre Materno Infantil del Hospital Universitario de Neiva, que mintió y que finalmente no respondió por nada, es la gran conclusión del debate que sobre el tema se llevó a cabo ayer en la Asamblea Departamental.

Al menos así lo vio el actual gerente del Hospital de Neiva, Jesús Antonio Castro, quien precisó que ante esta situación no queda otro camino que liquidar el contrato con la empresa incumplida.

“Vamos a liquidar este contrato porque ahora lo que sigue es establecer qué camino vamos a tomar y reanudar la obra que podría arrancar en unos tres meses aproximadamente”, aseveró Castro.

Volver a empezar

Eso significaría que más o menos entre octubre y noviembre los neivanos podrían ver reiniciar una obra como la de la torre Materno Infantil que desde dio problemas desde el mismo arranque.

De hecho, según el gerente, ahora resulta que la empresa contratista está alegando que la culpa n o es de ella.

Por su parte, el diputado Orlando Ibagón, citante del debate que por momentos se tornó en un rosario de alabanzas para el gerente Castro, aseguró que infortunadamente el contratista del proyecto no fue bien seleccionado.

“La obra no se adjudicó al mejor contratista, por eso digo que ahora hay que buscar personas que primero hagan la obra y luego cobren o que tenga un buen pulpo financiero porque tengo entendido que Lopesán Frompeca tiene paralizada la ampliación del Hospital de Kennedy y un Cami del barrio Chapinero de Bogotá”, afirmó.

Qué sigue

Ante esta situación, Castro señaló que ahora lo que sigue es hacer efectiva la póliza, es decir que tendrá la aseguradora la que responda y decida cuáles serán las acciones que tomarían con el contratista.

Sin embargo, por ahora la obra está parada y no se puede hacer nada al respecto, salvo iniciar un nuevo proceso de adjudicación. Dijo el funcionario que por parte del Hospital no hubo negligencia frente a las serias denuncias del interventor, Hugo Parra.

Pero para el diputado Ibagón, las cosas no son tan fáciles y enfatizó en que un nuevo proceso contractual traerá nuevos costos y un plazo adicional para culminar la primera fase de la torre Materno Infantil.

“Eso va a costar más plata, no sabemos cuánto pero una obra que se ha retrasado más de un año, costará cerca de $6.000 millones, lo que significa que habrá detrimento patrimonial y serán los entes de control los que tendrán que investigar”, insistió el diputado.

Añadió que el dinero ya invertido en la obra que se encuentra parada, tendrá que recuperarse mediante una indexación, pero para él, lo más grave es sin duda el daño social que se está causando en este momento, pues son muchos los usuarios que están esperando el servicio.

Señaló Ibagón que no menos grave es que aún falta la segunda fase de la obra para lo cual no hay plata, a lo que se debe sumar lo que cuesta la dotación, para lo cual el Gobierno Departamental ya tendría destinado cerca de $18.000 millones.

En cuanto al tema no menos delicado de la obra de reforzamiento de las salas de cirugía del Hospital, Castro sostuvo que habrá que adelantar un proceso de demolición a partir del primero de septiembre.
“Lo que pasa es que esas placas no aguantan para las salas de cirugía y hay que demolerlas”, afirmó el funcionario.

Serias denuncias

Pero como si no fuera suficiente, durante el debate, el gerente del Hospital reveló un hecho que calificó de grave durante el proceso de acercamiento con el contratista. Hubo un infiltrado en su despacho, Francisco Perdomo, jefe de la Oficina Jurídica.

“Él facilitó mucha información al consorcio sobre la toma de decisiones que afectaban al Hospital, fue un acto de deslealtad total. Pero él renunció y se fue”, dijo Castro.

Además, expresó su preocupación ante lo que podría ocurrir con el Hospital Universitario de Neiva, si no logra acreditarse de aquí a finales de 2015. Señaló que de no ocurrir, se perdería el este título como tal.

Y más grave sería que la más perjudicada sería la Universidad Surcolombiana, pues sus estudiantes de medicina no podrían hacer sus prácticas allí. “Pero preocupa además que la propia universidad no muestra interés de anda y a eso hay que invertirle unos recursos”, subrayó Castro.

Es que en total serían $30.000 millones los que se necesitan para acreditar el Hospital, los cuales tendrían como destino la habilitación de sus instalaciones, es decir, acondicionarlo con equipos de última tecnología, camas, entre otros.

Qué hace falta

Según el secretario de Salud Departamental, Carlos Daniel Mazabel, se necesitan al menos $15.000 millones más para invertir en la obra. Además hay inconvenientes de tipo administrativo para hacer convenios interadministrativos con el Hospital para poder financiar la segunda fase, que tiene un valor total de $35.000 millones.

“Los inconvenientes tienen que ver con el constructor con el que se hizo una contratación que está en revisión jurídica por parte de los entes de control, quienes serán los que finalmente determinen si hubo algún tipo de inconveniente en la elección de ese constructor. Lo que nos han dicho los expertos es que probablemente no tenía la suficiente experiencia en la región y eso acarrea manejos diferentes”, advirtió Mazabel.

Dijo que la empresa contratista tampoco tiene disponibilidad de recursos para cubrir deudas, y en este momento tienen obligaciones que no han podido cubrir, y que hasta tanto no se solucionen, no se podrá hacer la liquidación del contrato. Una vez adelantado este proceso, volver a empezar, costaría unos seis meses, y terminar la obra otros 10, es decir, que se verá terminado hacia finales del 2014, aproximadamente. 

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