Luis Alberto Beltrán aceptó su responsabilidad en la muerte de su ex compañera Sofía Papamija.
El vendedor ambulante Luis Alberto Beltrán asesinó a su ex esposa Sofía Papamija, porque la mujer iba a organizar su vida con otro hombre. “Dígame la verdad”, fueron las últimas palabras del homicida a la mujer.

El crimen de la trabajadora de servicios generales fue presenciado por su hijo de 12 años de edad, quien relató cómo su progenitor agredió a la mujer hasta acabar con su vida, enceguecido por los celos y la ira, luego de que ella le confesara que no quería volver con él.

El crimen ocurrió la mañana del pasado jueves en el populoso barrio El Porvenir, de la Comuna Uno de Pitalito, en la residencia de la víctima, después de que Luis Alberto Beltrán decidiera acabar de esa manera con el tormento que lo persiguió por mucho tiempo, al no poder reconquistar el amor de Sofía, de quien se había separado hacía varios años.

El hombre, quien aceptó el cargo de homicidio agravado imputado por la Fiscalía, le había pedido la noche anterior a su ex compañera que volvieran, que podían arreglar las cosas, pero ella se negó, a lo cual él le replicó que “mañana vengo para que arreglemos esto”.

Según el relato del menor, considerado por el fiscal como una de las pruebas contundentes contra el acusado, el homicida volvió a la mañana siguiente para pedirle la reconciliación a su ex compañera, pero ésta de nuevo se negó.

“Fue entonces cuando le pegó una bofetada y la tiró al suelo, sacó su cuchillo y le gritó que ahora sí le dijera la verdad”, dijo el fiscal citando la entrevista del hijo de la víctima.

Trató de defenderla

El testimonio da cuenta cómo el menor al ver que su padre agredía a su progenitora, se armó de un garrote y le asestó tres golpes en la cabeza al atacante, pero éste ni se inmutó. El ver que no podía solo, el menor salió de la casa a pedir auxilio a sus vecinos, fue entonces cuando el enfurecido ex marido aprovechó para acabar con la vida de su enamorada.

“Escuchamos un grito y me devolví corriendo. Él salió con el cuchillo y sus manos llenas de sangre”, le dijo el testigo a la Fiscalía.

Mientras se dirigía a la casa donde vivía, a pocos metros del lugar del crimen, el homicida le dijo a su hijo que “ahora sí puede denunciarme con la Policía”.

Algunas vecinas que acudieron a tratar de auxiliar a la mujer la encontraron en la cama cubierta de sangre y sin poderse mover. La mujer fue trasladada hasta la Unidad de Urgencias del Hospital San Antonio, donde llegó sin signos vitales.

Aceptó cargos

Con la esperanza de obtener una rebaja en la pena de hasta el 50 por ciento definida en el Código Penal Colombiano para este tipo de crímenes, el vendedor ambulante, de 46 años de edad, se allanó a los cargos imputados por la Fiscalía, que le advirtió que la condena principal para ese punible oscila entre 400 y 600 meses de prisión, lo que indica que deberá permanecer en la cárcel entre 17 y 25 años.

Medida de aseguramiento

El juez de control de garantías desestimó la solicitud hecha por la defensoría pública de sustituir la medida de aseguramiento consistente en retención intramural en establecimiento carcelario por la de retención domiciliaria, por considerar que el acusado representa un peligro para la sociedad y la familia de la víctima.

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