La izquierda busca un lugar más amplio en la democracia colombiana, tras el proceso de paz.
El país se ha sorprendido con la llegada de varios sectores de la izquierda a las toldas del candidato presidente, Juan Manuel Santos, con todo y sus abismales diferencias de discurso.

Pero no solo de la izquierda, también del centro izquierda como la Alianza Verde. Nadie imaginó jamás escuchar a la electa senadora Claudia López decir que su voto en segunda vuelta será por la reelección de Santos.

O el mismo Antanas Mockus asegurando que estará con la paz y por eso votará por ella el próximo 15 de junio.

Pero está claro que el común denominador de esta amplia decisión tiene que ver con un solo tema y es el de la paz, bandera que ondea Santos.

El Huila

El departamento del Huila, el tema de la segunda vuelta presidencial no ha pasado desapercibido entre la izquierda local. Por el contrario las posiciones tomadas son varias, y con argumentos.

Para comenzar, la dirección departamental del Polo decidió que no le va a dar su apoyo a ninguna de las campañas presidenciales, posición que fue manifestada a las directivas nacionales.

No obstante, eso no garantiza que el polismo en pleno acoja la resolución firmada por sus dirigentes, pues de hecho, se sabe que este fin de semana se darían acercamientos entre algunos de sus miembros y la campaña ‘santista’.

Entre tanto, el Progresismo en el departamento acogiendo lineamientos centrales, también optó desde la primera vuelta votarle a Santos.

Según el ex secretario de Agricultura Departamental, Eduardo Gutiérrez, resulta normal que los partidos de izquierda estén apoyando a Santos pese a sus discrepancias con su programa de gobierno, dado el momento que vive el país.

“Aquí lo que hay es que prevalece un tema fundamental que es resolver el conflicto que se encuentra en avance, que necesita continuidad porque detrás hay otros recursos para otros sectores”, señaló Gutiérrez.

En ese sentido, cabe decir que la izquierda siente que por fin esta es la oportunidad para ella, y entiende que en política hay que tomar posiciones y sería una torpeza no hacerlo justo ahora cuando la oportunidad se está presentando.

Ante esto, no sería raro entonces, que la izquierda regional esté esperando solo que pase la elección presidencial, con el triunfo de Santos, para comenzar a pensar en trabajar desde ya, pensando en las elecciones del año entrante.

La idea pues, sería apostarle a obtener una amplia victoria en la búsqueda de alcaldías municipales, concejos y Asamblea, en 2015.

Y en ese objetivo no se descartaría la Gobernación del Huila pero en caso contrario, su oposición sería tomada con mayor respeto.

Las cosas claras…

A nivel nacional, aunque tanto el Polo Democrático, como la Alianza Verde dejaron en libertad a sus integrantes en todo el país para optar por la decisión que mejor les parezca en esta segunda vuelta, se sabe que si no la mayoría, un grueso de esos dos partidos le apostará a la reelección de Santos, el próximo 15 de junio.

Sin embargo, eso no significa que la unidad esté garantizada, pues de hecho la primera aclaración que hizo el jueves Aída Abella, dirigente de la Unión Patriótica, al unirse a las toldas ‘santistas’ fue que eso no significaba que se convirtiera a él dado que no comparte ninguno de sus planteamientos.

Y en el mismo tono ha hablado la electa senadora Claudia López, quien también dejó en claro que estará con Santos el 15 de junio en nombre de la paz, y salir de las Farc.

“Las Farc son el gran obstáculo que impide que podamos hacer mayores democratizaciones, que podamos invertir más en las regiones, que pueda haber más seguridad, pueda haber mayor progreso sobre todo en las regiones de Colombia, de manera que entre más rápido salgamos de ellos, mejor”, aseguró López, esta semana.

Por su lado, el Polo Democrático en donde al final se acordó el jueves que había libertad de voto para la segunda vuelta, tuvieron su propio debate interno.

Allí, uno de los protagonistas fue el senador Jorge Robledo, quien dio una dura batalla buscando imponer su inclinación por el voto en blanco o incluso el abstencionismo.

Por su lado, el representante Iván Cepeda encabezó una cruzada por apostarle a la paz, a la cual se le unieron, como era de esperarse, la ex candidata Clara López, Alirio Uribe, Guillermo Linares, Jaime Dussán y Carlos Bula.

Además, contaron con el apoyo de la dirección en Bogotá y la Costa, mientras que el representante Germán Navas Talero se mostró en todo momento a favor de la libertad de voto, que fue la opción que finalmente prevaleció.

Qué viene

En ese orden de ideas, lo que ahora Santos espera es que los votantes de Clara López, o al menos un grueso de ellos, voten por él, o mejor, por los diálogos de paz que se llevan a cabo en La Habana.

Y claro, lo mismo ocurre con la Alianza Verde en donde la libertad de voto también fue lo que se escogió. Es decir, los reeleccionistas también esperarían que allí, quienes en todo momento estuvieron de acuerdo con irse con la propuesta de paz del presidente Candidato, se hagan presentes el 15 de junio.

Mientras la Unión Patriótica, encabezada por la ex candidata vicepresidencial por el Polo, Aída Abella, definió su voto por la paz, se espera que este fin de semana, quien haga lo propio sea la Marcha Patriótica.

Pero ha trascendido que esa colectividad también anuncie su voto por la reelección del presidente Santos con base en la misma premisa: apostarle a la paz.

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