Fotos: Suministradas.

Fotos: Suministradas.

Se llama Angélica Arbeláez y cortó su hermosa cabellera para que fuera utilizada en pelucas para pacientes con cáncer en Colombia. La mujer nos contó su historia.
 

 
Enero de 2014. Angélica María Arbeláez amaneció decidida a cometer lo que para muchos era una locura: pasarse tijera por su larga, oscura y lisa cabellera negra. Lo maquinó mil veces en su cabeza, lo meditó y tomó la decisión.

 
Era el momento de despedirse de cincuenta centímetros de algo de cabello, uno de los aspectos físicos más preciado por la periodista y que le había acompañado por más de 16 años.

 
“Era hermoso, aunque todavía lo es.  Es un cabello abundante, muchos lo admiraban”, dice la mujer, quien narra a LA NACIÓN.com.co detalles de cómo trozó su cabello por una noble causa: donarlo a mujeres enfermas de cáncer, señoras que quedan sin cabello y requieren pelucas para mejorar su aspecto físico, mientras combaten la enfermedad. Arbeláez quería contribuir con víctimas del cáncer en el país.

 


Angélica tomó la iniciativa de cortarse su larga y oscura cabellera.

 
Le costó tomar la iniciativa, lo consultó y sus amigos le decían que no lo hiciera. Ni se le ocurra, le pedían. “Su pelo tan bonito cómo se lo va a cortar”, le expresaban, hasta que un día pensó que no tenía por qué estarle consultando a nadie. “Si quiero cortármelo y sé que alguien lo va a necesitar, me lo corto, el pelo crece, año nuevo, look nuevo, vida nueva”. En enero decidió cortárselo.

 
La periodista viajó a Medellín, Antioquia, debía atender asuntos laborales. Y allí tomó la decisión.  Junto con su hija mayor se dirigió a una peluquería, tomó asiento y sintió un temor extraño que después despareció. Al sentir el primer tijerazo sintió tranquilidad, aunque tenía curiosidad de cómo podría verse en adelante.

 


Después de 16 años Angélica decidió cortarse su largo cabello para donarlo a personas con cáncer.

 
No obstante, Arbeláez ya estaba preparada. Su vanidad de mujer le impedía improvisar. Días atrás de su corte hizo su propio montaje en Photoshop que le permitió ver un antes y después, aun sin cortarse el cabello.

 
Se veía extraña, rara, pero lucía bien. Se veía más joven, le decían algunos. Primer tijerazo, segundo, tercero y ya se veía distinta, pero tranquila. Estaba contribuyendo a una causa social, a mujeres enfermas con cáncer, una enfermedad que no respeta sexo, edad, clase social.

 
Su cabello quedó en las manos del peluquero y ella empezó a peinarse con el poco que se desprendía de su cabeza. Se miraba al espejo, se veía de perfil, se tomaba fotografías con su celular y las empezaba a rodar por sus redes sociales. Le saludaban, le acortejaban, le decían que se veía bella, distinta, pero bien, exaltaban su nuevo corte. Era físicamente otra Angélica, al menos así se veía.
 
Medio metro de cabello se despegaron por completo de la mujer divertida y “loca” como ella se describe, pero que entendió que el cabello no merece tanto protagonismo. La mujer debe darse su propia importancia en lo que lleva por dentro, dice. 

 

 

 
50 centímetros de cabello se separaron por completo de la periodista.

 

“En nuestro sex-appeal interior y en su esencia no está en una larga cabellera, sino en la misma personalidad de cada quien, yo era matada con mi pelo, amaba tenerlo largo, tantos años cuidándolo, conservándolo, despuntándomelo, además mi pelo gustaba mucho; le damos un protagonismo erróneo al pelo, un pelo bien tenido es muy bonito, una mujer organizada, con el cabello bien arreglado, es muy bonita, pero si nosotras le damos más protagonismo a una sonrisa, al hecho de amar, entregar amor, de otras cosas diferentes, es cuando tú dices: desprendámonos del pelo, ¿qué tanta importancia tiene mi pelo?”.

 
La periodista, comercializadora del Festival Folclórico y Reinado Nacional del Bambuco, no olvida la cantidad de peinados y trenzas que se hacía cuando conservaba su largo cabello, su colección de moñas de varios colores que aún existen en su mesa de noche y que hoy son usadas por sus hijas.

 
¿Se dejará crecer el cabello nuevamente?, no lo sabemos, responde ella. “Todo es incierto, tal vez algún día lo haga”, dice argumentando que vive en clima caliente, y por comodidad es mejor el cabello corto. “Estoy relajada con el tema”, dice.

 

Campaña

Hoy Angélica Arbeláez lidera la campaña  ‘Trenzando Voluntades’ que ha ayudado a cientos de personas neivanas que sueñan con volver a tener cabello, así no sea propio, así sea una peluca, pero lo tienen en medio de un cáncer que no solo devora los sueños y metas de las personas, sino su pelo.

 
Por redes sociales convocó a neivanas y una semana atrás reunió 115 personas en el Centro Comercial San Pedro Plaza de Neiva. Todas regalaron su cabello a la fundación.

 
Cielo Ortíz, gerente del centro comercial, su amiga, la apoyó y juntas contribuyeron a la causa. Ese día fueron neivanas víctimas del cáncer, también otras personas que transitaban por el lugar, vieron la campaña y no lo dudaron: también se cortaron parte de su cabello y lo donaron para elaborar pelucas para damas víctimas de la mortal enfermedad.

 


Angélica ideó una campaña para que muchas más personas donaran también sus cabellos.
 

 
Reconocidos estilistas de la ciudad como Fredy Buitrago, Richard Páez, Faber Bedoya y Carlos Pontini también llegaron hasta el lugar y motivados por la buena iniciativa, se apuntaron a la campaña con el fin de ayudar igualmente a todas esas personas que quieren hacer su donación.

“La gente va llegando sola, es increíble ver cómo la gente se ha motivado y quiere estar en la campaña voluntariamente. Cuando llegamos al centro comercial nos dimos con la grata sorpresa de que ya había gente haciendo fila esperando,  la plazoleta se había llenado de donantes, eso nos motivó muchísimo, el quipo, la gente que nos estaba colaborando, de verdad que teníamos mucha emoción, yo veía gente llorar, tanto nosotros como equipo, como los mismos donantes de la alegría de ver eso que estaba sucediendo, era algo que estaba revolucionando en ese momento“.

 


Jóvenes y adultos participaron durante la primera jornada de la campaña.
 

 
La idea, cuenta Angélica, es que en el próximo semestre vendrá una nueva campaña de recolección de cabello para pacientes con cáncer. La Fundación ‘Funda Huellas con sentido de vida’ se unió y prometen hacer de este evento social un acto de gran reconocimiento nacional.

 


Los niños también se sumaron a la campaña donde reconocidos estilistas de Neiva contribuyeron con la labor.


Cientos de personas llegaron hasta el Centro Comercial San Pedro Plaza para hacer parte de la actividad.
 

 
 

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