A raíz de mi artículo de la semana anterior titulado “El poder del fútbol” dos personas hicieron muy interesantes y agudos comentarios con enfoques diferentes sobre la materia. Creo que mis lectores tienen derecho a conocer estos dos enfoques críticos sobre un tema de tanta actualidad y atractivo en el momento, razón por la que los doy a conocer a continuación.

El profesor Miller Dussán Calderón escribió al respecto lo siguiente: “El fútbol se transformó en uno de los más grandes negocios del mundo. El capital de distintas procedencias (corporaciones financieras, narcotráfico, etc.) es invertido en esta actividad por las inmensas rentas que proporciona. Antes que una catarsis es un fenómeno de alienación humana, de mercantilización de la vida, donde la pasión en muchos casos degrada en violencia y reduce nuestro ser a un sentimiento colectivo donde se pierde el sentido de la razón: "Colombia es pasión". "Somos los seres más felices del mundo””.

Por su parte Patricio Caballero Zetkin anotó lo siguiente con respecto al anterior comentario: “El fútbol es un negocio como cualquier deporte. ¿Cuál no lo es, cual no aliena?, sin embargo, éste tiene la dignidad de haber condensado sentimientos de lucha en América Latina.

El símbolo e icono del Che recorriendo los estadios del mundo, las barras sociales en Argentina, Chile, Brasil y Colombia. Equipos como el Boca que nació llamándose Mártires de Chicago, en homenaje a los obreros aniquilados por la represión. Éste equipo aún mantiene su trabajo de base en barrios populares de Argentina como muchos otros, donde el deporte se ha convertido en el refugio de jóvenes que han salido adelante gracias a la disciplina y formación. Me parece que la apreciación del profe Miller sataniza un deporte que se creó en el Reino Unido, pero se perfeccionó en Latinoamérica, donde se hizo grande con la mano de Dios que le dijo a los mafiosos de la Fifa: “ustedes junto al imperialismo nos roban Las Malvinas y yo les meto un gol con la mano” Maradona. Opino que tenemos que aprovechar las ventajas y fuerza como movilizador social. Bien lo decía Antonio Gramsci sobre el Fútbol : "éste reino de la lealtad humana ejercida al aire libre", contrario a lo que opinaba Jorge Luis Borges que le parecía una estupidez como buen derechista.

Le recomiendo ver a Maradona por Emir Kusturica, Leer Fútbol a Sol y Sombra de Eduardo Galeano y Las Crónicas Futboleras de Ernesto Sábato. En ellas puede encontrar un análisis juicioso de lo que significa éste deporte arraigado en una cultura sudaca como la nuestra. Por otro lado tarjeta roja a los violentos, a la Fifa que no pudo joder a los ticos y amarillas a todos los colombianos que se movilizan para dañar y no para construir un futuro mejor. Y como dice el artículo: el fútbol es político, ya Mussolini se hizo a un campeonato a punta de miedo, hoy Latinoamérica quiere ser campeón reviviendo la esperanza.”

Quedan pues estas juiciosas reflexiones a la consideración y escrutinio de mis lectores, cuya constancia y permanencia me enorgullecen y comprometen.
 

Comentarios