En su taller está plasmando los hermosos paisajes de la tierra garzoneña.
Más de 30 años pintando sobre óleo, madera y ahora en elementos de reciclaje, para volver a darles vida, hacen de la artista Lucía Beltrán una mujer íntegra, dedicada de tiempo completo a la cultura y a gestar nuevas creaciones para enriquecer el acervo cultural garzoneño.

Beltrán pasó la mayor parte de su vida en Bogotá, donde se dedicó a pintar y a enseñar artes plásticas, bordados y tejidos, que también la apasionan. Ahora su taller lo trasladó a Garzón, tierra que alberga a sus seres queridos, con quienes hoy comparte todo un amor por esta tarea, que como ella dice: “Es mi vida. Llevo muchos años enseñando mi experiencia y en televisión también he dictado mis cursos, pero lo mejor es ver mis obras en las grandes muestras y ahora aquí en Garzón, donde puedo generar una mejor visión y cumplir las metas de los que en realidad quieren el arte”.

Expresa Lucía Beltrán que sus hijos y sus nietos son su mejor querer, pero que ligados a ellos comparte el arte. “Hay que dejar huella y qué mejor que con arte, con cultura. Lo más importante es que las personas, en particular la mujer, aprendan y pongan en práctica su creatividad y su participación en la vida artística y que a cambio de ello puedan poner en práctica el interés de generar nuevos hechos y mejores cosas, en vez de estar inactivas. Lo mejor para uno es ver un cuadro colgado en la sala, porque esto es como ver un hijo hecho con amor y lo siente uno con paz interior, que es el mejor soporte para la vida integral de cada persona”, asegura la artista.

Exposiciones

En cuanto a exposiciones, la artista ha estado presente en diferentes salas de arte del país y ha realizado exposiciones a nivel internacional. La dedicada pintora ahora en Garzón tiene su propia sala y está trabajando en embellecimientos navideños. La formación que dicta es para niños desde los 5 años y con ellos siente que está formando valores y nuevos aportes para el arte garzoneño.

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