Foto: Internet.

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La inseguridad en la capital huilense no tiene límites. Ahora los ladrones se han ingeniado nuevas modalidades para hacer de las suyas, como la que le contó a LA NACIÓN.com.co una mujer que fue víctima este viernes de cuatro asaltantes en Neiva.

 
Nuevas modalidades de robo se están originando en Neiva. Los ladrones han buscado diferentes formas para robar a las personas y hacer de las suyas. Un caso como este le sucedió a una mujer en la ciudad ayer viernes, luego que cuatro hombres se le acercarán y trataran de hurtarla.

Ayer sobre las 7:00 de la noche, mientras conducía su vehículo hacia su casa localizada al norte de la capital del Huila, una mujer, que le pidió a LA NACIÓN.com.co se le reserve su nombre, por poco es víctima de unos sujetos que con armas de fuego la interceptaron para robarla.

Había salido de trabajar y se dirigió rumbo a su casa en el norte de Neiva. Tomó una nueva ruta, pues horas antes -3:00 de la tarde- había sacado dinero del banco. Unos cuantos metros antes de llegar a un semáforo sobre la Avenida 26 frente al conjunto residencial Capri, sintió un fuerte golpe en la parte trasera de su automóvil que la obligó a detenerse, pero no observó nada, “pensé que había sido el kit de carretera y seguí andando”, dijo la mujer.

Ya estacionada frente al semáforo que se encontraba en rojo, nuevamente escuchó golpes detrás del carro, giró su cabeza y al no ver nada, regresó su mirada hacia adelante, al hacerlo, se encontró con dos sujetos en una motocicleta a su izquierda que comenzaron a pegarle al vehículo, “bajé un poco el vidrio y les dije ‘qué les pasa’”, pero al mirar a su derecha, observó a otros dos hombres en una moto que con revólver en mano empezaron a golpear las ventanas y tratar de abrir las puertas del automotor.  

“Los hombres llevaban cascos cerrados, no se reconocían, las motos eran negras, no tenían placas”, narró asustada la mujer.

El pánico comenzó a recorrer su cuerpo. El sitio estaba oscuro y la luz roja del semáforo se volvió eterna. Estaba atemorizada, hablaba en altavoz por su celular. Aunque su carro llevaba seguro, los extraños sujetos querían atracarla. “Ellos vieron que hablaba por celular y de una se fueron en sus motocicletas”, contó a LA NACIÓN.com.co la víctima aun alarmada po lo sucedido anoche.

Quedó sola, atemorizada, sentía su cuerpo temblar del miedo. Al ver a los ladrones huir, el semáforo cambió y pisando fuerte el acelerador, siguió su camino a casa. Al llegar al condominio donde vive, revisó la parte trasera de su carro, observó algunas pisadas, -todas hechas por los extraños que intentaron atracarla-, entró a su vivienda y allí se resguardó, intimidada y sin querer en su vida, volver a manejar un automóvil. ¡Se salvó de milagro! Nadie hizo nada por ella. La gente vio y guardó silencio. 
 

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