Foto: Internet.

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Monseñor Froilán Casas, Obispo de la Diócesis de Neiva, habló en LA NACIÓN.com del significado del 31 de octubre. Para él no existe problema en que los niños se disfracen, lo que no ve con buenos ojos es que se le rinda culto a los muertos en esta fecha.  “Hay que darle más importancia al ser humano”.
 
 

Monseñor, ¿qué opinión le merece el Halloween?

Halloween es una fiesta de consumo, sus orígenes, lo veo un poquito con una actitud anticristiana católica. Hoy la gente lo celebra más como un ambiente comercial, fiesta de niños. Yo criticaría en el sentido de que nos quieren robar la Navidad porque la fiesta de los niños para nosotros es la Navidad, el nacimiento del niño Dios, entonces se ha vuelto comercial, yo sé que la gente no lo hace con mala intención, y saben el por qué se ponen de brujas, se visten de todo, pero son costumbres que nos llegan del norte y desafortunadamente ahí no se ven unos criterios para saberlas metabolizar, y resulta nosotros como un agregado en tener identidad cultural, en ese sentido no me parece correcto y sobre todo insisto en que debemos celebrar los niños en la Navidad porque nosotros los cristianos celebramos el nacimiento del hijo de Dios hecho niño, que es una etapa de la vida, que debemos celebrarla en navidad.

¿Usted está de acuerdo en que los niños se disfracen, que salgan a pedir dulces?

Yo creo que es una importación cultural que me parece que tiene peligros, los niños requieren mucho cuidado, a mí me parece que más hay que celebrarlo en los hogares, en familia, hay que rescatar la familia para que el niño sienta el calor del papá, de una mamá y de unos hermanos, tal vez el ambiente de barrio está bien, pero que en fin las cosas no son malas, pero hay que tenerle un sentido crítico a todo lo que llegue de afuera, para saber adaptar con sentido verdaderamente crítico qué es lo que nos conviene y lo que no.

Recomendaciones a sus fieles católicos en el día de Halloween

Que cuiden mucho a sus niños, que sean críticos, estar pendientes de los niños al momento de pedir dulces que ahora hay tanta maldad, que los pequeños sientan alegría y una seguridad de sus padres.

Monseñor, ¿usted ha dado una directriz expresa como tal en el cementerio, ustedes que administran el campo santo para hoy?

Sí. Realmente los cristianos católicos debemos superar ese culto a los muertos, ante todo, el Señor nos está mandando a amar a los vivos, a los muertos, el cariño que les tenemos porque en el fondo sabemos que están vivos en nuestros corazones, pero hay mucho culto a los muertos propio de culturas pasadas, pero a la luz de la propia antropología cristiana, debemos darle importancia al ser humano y no quedarnos con los muertos.

 

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