Por primera vez en ocho años de columnista he decidido citar un artículo que leí en la revista “Donde Vivir” de Camacol-Huila, escrito por Diego Ospina Duque de su visita a Corea con el alcalde de Neiva. Lo hago por la importancia de quien lo escribe, uno de los más grandes constructores y empresarios del Huila y por la necesidad de proteger el medio ambiente desde el sector público-privado. Aquí va: “Visitamos además una PETAR (Planta de tratamientos de aguas residuales), en una ciudad cercana a Seúl de 250.000 habitantes. Como tienen poco espacio allí, construyeron una planta subterránea, que saca su agua limpia y la vierte a un rio con patos y peces, para luego llegar al Océano Pacífico, protegiendo el medio ambiente. Pocos olores, excepto la parte de empacado de los residuos sólidos que sirven para abonos, y son comercializados, obteniendo unos importantes recursos para su funcionamiento. (…) Para Neiva lo mejor y más económico es una planta compacta, a nivel del suelo, moderna, respetuosa del medio ambiente. (…). El Gobierno Nacional tiene una gran deuda con Neiva, y debe hacer un aporte para la PETAR. Pero somos nosotros el sector privado, quienes debemos unirnos para garantizar que un programa de esta dimensión se pueda realizar durante las Administraciones Municipales que vengan, sin importar su color político, sino su compromiso con Neiva, con nuestros hijos y con el medioambiente. (…) Estuve ayer en el rio Magdalena viendo con tristeza y con rabia, como salían por un tubo de casi 2.5 mts de diámetro de más de 2 metros cúbicos por segundo de aguas fétidas, malolientes y supercontaminadas. Me acordaba de las aguas claras y limpias que salían de la planta de tratamiento de Corea.” Ojala ese artículo conduzca a que el sector privado empuje al público o se asocie con este, para tener mejores prácticas medioambientales, aprovechando que el Gobierno Nacional del Presidente Santos, por primer vez en la historia del país, le inyectarán recursos por 2.5 billones de pesos a la recuperación del rio. Todo ese esfuerzo no se puede perder, el Huila como departamento y Neiva como capital deben dar ejemplo.

Por lo pronto, a mis queridos lectores les deseo un nuevo año, lleno de éxitos y prosperidad, agradecerles la juiciosa lectura que hacen de esta columna. Este columnista no escribe la próxima semana.
 
 

Comentarios

comentarios