La defensa de la Sierra Nevada de Santa Marta, en Colombia, es el pedido que lanzan en Roma con una exposición de fotografías los indígenas de la región, que temen la devastación de los lugares más sagrados para ellos.

"Con estas fotografías queremos dar visibilidad a nuestras preocupaciones", confiesa en una charla con la AFP el "mamo" (líder espiritual) y fotógrafo arahuaco Amado Villafaña, entre los autores de las 75 fotografías expuestas.

Las bellezas y recursos de esa tierra mágica, dominada por una montaña única con forma de pirámide y un pico nevado, localizada en el extremo norte de los Andes y que asoma sobre el mar Caribe, son retratadas con la paciencia, la técnica y el amor de quien conoce sus secretos y sus creencias ancestrales.

"Queremos hablar de la responsabilidad que tenemos con el principio de la creación. Algo que hemos mantenido muy callado, pero eso nos ha afectado, porque la gente no conoce eso y comenzó a desarrollar actividades dentro de los lugares sagrados para nosotros", explicó Villafaña, quien viajó desde Colombiapara la apertura el viernes.

"Los mamos decidieron en el 2002 que hay compartir ese conocimiento a través de la fotografía y documentales", cuenta el indígena, quien aprendió las técnicas de la fotografía con el célebre reportero Stephen Ferry, de National Geographic, galardonado en varias ocasiones con el World Press Photo y conocedor del conflicto armado de Colombia.

"Pensé que era fácil porque se mueve un solo dedo. En verdad es muy difícil. Ferry me dió la primera cámara fotográfica, de rollo, analógica y comenzamos a caminar, más de un año. Fue un trabajo más empírico que por capacitación", cuenta.

Dividida por temas, la exposición, realizada en la sede del Instituto Cervantes, en la céntrica plaza Navona, es un homenaje a la sabiduría de esos pueblos, que intentan convivir con el mundo presente y al mismo tiempo proteger sus principios y su territorio, tras haber perdido gran parte de él.

"La pérdida del territorio, los megaproyectos como la explotación de minas, la represa de ríos, el impulso al turismo. Todo eso es una amenaza para nosotros", recalca.

Bajo el título "Nuestra Visión Ancestral del Territorio", la muestra ilustra primero el "territorio" en que viven los cerca de 30.000 indígenas de los pueblos Kogui, Arhuaco, Kankuamo y Wiwa.

Sus casas de barro y paja, sus trajes típicos de hilo blanco, sus montañas verdes, las playas con sus misteriosas piedras gigantes, revelan diferencias y modos de vivir, sin hacer tanto una denuncia de la destrucción y desgaste del territorio como un canto a su misteriosa belleza.

"Los kankuamo son los que más han perdido sus tradiciones, hablan español, y construyen casas de cemento, mientras que los kogui se han conservado más", explica.
 

Comentarios