La columnista de LANACIÓN.com.co, Liliana Jiménez Robayo, psicóloga y asesora de familia, nos enseña la diferencia entre ser libres y libertinos, un concepto que se confunde en la sociedad, pero que bien manejado nos ayuda a ser felices.
 
Los conceptos que se conocen  en relación a la libertad son los de justicia e igualdad. Si bien, en un concepto legal, la libertad queda limitada por aquellas leyes y normas que rigen la convivencia de una sociedad.

En otras palabras, aquello que permite a alguien decidir si quiere hacer algo o no, lo hace libre, pero también responsable de sus actos en la medida en que comprenda las consecuencias de ellos. Pues la libertad implica una clara opción por el bien o el mal.

El libertinaje consiste en adoptar una conducta desenfrenada y totalmente abocada a satisfacer el placer y los caprichos. Con el libertinaje, la responsabilidad resultante de nuestros actos es totalmente ignorada, con frecuencia ocasionando un rechazo social y en la mayoría de los casos la destrucción total del ser humano abusando hasta de ti mismo en todos los sentidos para hacer lo que quieres aunque sea faltándote a tu misma integridad.

Por otro lado es el abuso excesivo de la libertad faltando al respeto a los demás y afectando a la sociedad de manera directa, es el mal concepto de la libertad tomado por quienes piensan que la libertad no tiene límites.

Cuando libremente elegimos el mal no estamos siendo libres sino al contrario, estamos siendo esclavos. Por ejemplo: Si usamos nuestra libertad para escoger usar drogas nos estamos haciendo esclavos de ellas y alterando nuestras facultades mentales, nuestra propia libertad.

El escoger libremente implica aceptar las consecuencias de este escoger. Es un error exigir la libertad si no estamos dispuestos a aceptar las consecuencias.

La espiritualidad humana se concreta en que el hombre es inteligente y libre. Por su inteligencia el hombre participa de la luz de la inteligencia divina. La inteligencia es capaz de perfeccionarse y sólo lo consigue por la búsqueda y conquista de la verdad.

La orientación del hombre hacia el bien sólo se logra con el uso de la libertad. «La libertad es una propiedad de voluntad del hombre por la que éste puede elegir los medios para conseguir fines».
La libertad no es un fin sino un medio. No sirve "para algo" si no  "de algo" Si no se tuviese nada delante de los ojos, de poco serviría la vista. Por lo tanto, en la libertad se distinguen dos facetas: Un poder del hombre por  querer ser reconocido y una conquista del hombre  por querer alcanzar lo desconocido…

Libertad quiere decir que el hombre no está obligado a elegir de una manera automática o determinada su vida. "Pues Todo nos es lícito… Mas no todo nos convienen".

Quien realmente elige que le conviene o No…. Es uno mismo… Pero hay que tener claro que toda decisión que se toma en la vida trae una consecuencia y quien asume la consecuencia es quien toma la decisión.

Así que tenga en cuenta que si no le ponemos limites a nuestra vida… Ella terminara esclavizándonos de nuestros propios delitos y pecados… Propagándose como una epidemia que destruye cada sueño, cada propósito y cada meta…

La libertad exige compromiso y responsabilidad con nosotros mismos. El libertinaje corrompe y destruye  nuestra naturaleza haciéndonos creer que ganamos poder… ¡Tú eliges!

Liliana Jiménez
Maguncia Librería
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