El procurador Provincial, Yofran Mauricio Silva, acompañado de agentes de Tránsito, comprobó que los buses no cumplían con los requisitos especificados en el contrato.
Aunque se pensaba que las sanciones en contra de alcaldes y contratistas por prestar irregularmente el servicio de transporte escolar en el país había llamado la atención de los nuevos operadores y habían dejado de incumplirles a los estudiantes colombianos, en Garzón, Huila, ocurrió lo contrario.

LA NACIÓN conoció detalles de un informe que adelantó la Procuraduría Provincial de Garzón donde se evidenció – después de visitas relámpagos y entrevistas a los rectores de las instituciones educativas- que el contrato N. 000148 de 2016 adelantado por el alcalde Édgar Bonilla Ramírez  con Transcolombia Tours S.A. es objeto de innumerables quejas e inconformidades porque en la mayoría de los casos, no prestó los servicios a los estudiantes que empezaron a desertar de las aulas de clase.

La historia – que se agudiza con el paso de los días- empezó el 25 de mayo pasado en un encuentro de los rectores de las instituciones educativas Barrios Unidos, Ramón Alvarado Sánchez, Genaro Díaz Jordán, Caguancito,  Simón Bolívar, El Descanso,  Filo de Platanares y Agropecuario del Huila, entre otros.
 
Los casos

En la Institución Educativa El Pescado reportaron que a junio de 2016, es decir, seis meses después de iniciado el calendario escolar, la firma contratista no ha prestado ni un día el servicio.

“En la actualidad se está presentando deserción paulatina e inasistencia de muchos estudiantes por falta de transporte”, reportó el rector al organismo disciplinario. Y el carro que contrataban los padres de familia para que llevaran a sus hijos hasta las escuelas se accidentó, el conductor quedó herido y el carro quedó a varios metros en un abismo.

Advierte desde la institución educativa que la denuncia del incumplimiento del contratista “se ha manifestado múltiples veces por teléfono, por correo, en reunión, por escrito a la Alcaldía, a la Secretaría de Educación”.

Entre tanto, en el colegio Ramón Alvarado Sánchez, ocurre un hecho similar. Inicialmente les llegó una camioneta donde bien acomodados cabían hasta 16 estudiantes que eran transportados desde Villa Hermosa y Filo Pompeya, pero nadie entiende por qué el servicio no se volvió a prestar en la zona.

Está operando el transporte de Potrerillos- Guaduales en una buseta, pero no puede subir hasta Potrerillos por las intensas lluvias y el pésimo estado de la carretera. Los niños corretean un kilómetro de distancia para alcanzar el servicio de transporte. “Dicha buseta quiso iniciar su recorrido el 10 de mayo, pero no le fue posible porque la quebrada creció y la vía impidió su paso”, expresaron las directivas del plantel educativo.

El transporte en el corregimiento  de la Balsera, en Garzón, no ha iniciado. Y los chicos- en su mayoría- tampoco asisten a clases.

LA NACIÓN conoció que aunque el servicio de transporte escolar fue contratado por la Alcaldía para que también opere en la Institución educativa Barrios Unidos, el servicio no se ha podido prestar “porque la Secretaría de Educación Departamental no ha nombrado a los docentes de apoyo (para atención de población sorda) para el desarrollo curricular”, según informe del plantel educativo a la Procuraduría Provincial de Garzón.

Otra denuncia

A la institución educativa Luis Calixto Leiva Herrera le reportaron desde la Secretaría de Educación de Garzón, Huila, que desde el 11 de mayo de 2016 empezaría a operar el servicio de transporte escolar. Sin embargo, en la vía Alto Sartenejo- Sartenejo, donde se supone debería haber una cobertura para 23 estudiantes, hasta la fecha no se ha presentado el servicio para la población ni un solo día. Lo mismo ocurre sobre la ruta Jagualito- Majo.

Entre tanto, directivos de la institución educativa El Descanso reportaron: “comedidamente me permito ponerles en conocimiento que a la fecha los estudiantes de la institución educativa no han disfrutado del servicio de transporte escolar durante el presente año”.

El rector del plantel educativo se mostró preocupado. No ve con buenos ojos que por falta de transporte escolar, “los niños y niñas lleguen al colegio y se regresen a sus casas en motocicletas que se encuentran en mal estado, sin documentos y transportándose en ocasiones de dos y tres estudiantes por cada aparato”.

Una más

En la institución educativa Santa Martha ocurre un panorama igual. A las directivas del plantel educativo les informaron que desde el 10 de mayo la empresa Transcolombia Tour SAS debería empezar a prestar el servicio de transporte, pero “hasta la fecha el servicio no ha sido prestado en ninguna de las cuatro rutas asignadas a la institución”.

En Caguancito, Garzón, en el colegio principal, el servicio prestado con los mixtos o buses escaleras, ha sido bien atendido, pero las rutas que se cubren con camperos entre las veredas Ulama- Buenos Aires registran un sobrecupo del ciento por ciento. Y a la fecha faltan por atender dos rutas.

El colegio Tulio Arbeláez de Garzón le reportó a la Procuraduría Provincial que aunque en las rutas Batán, Vergel y El Encanto el servicio de transporte escolar se prestó en el día indicado, desde hace dos semanas dejó de prestarse. Además, se denunció a través de un video que cuatro estudiantes eran transportados colgados en los vehículos.

La institución educativa Simón Bolívar informó que tampoco el servicio se ha prestado en las rutas Monserrate- San Rafael, en Garzón. Y los estudiantes optaron por movilizarse en motocicletas.

El procurador Provincial de Garzón, Yofran Mauricio Silva, llamó la atención de las autoridades locales, del contratista, y adelantó una revisión ocular a los vehículos, encontrando falencias como llantas de repuesto en mal estado, vehículo o microbuses sin tarjeta de operación, conductores sin certificado de curso de manejo de personas o relaciones humanas, sin curso de primeros auxilios, camionetas cuyas tarjetas informan que pueden transportar a cuatro pasajeros, pero movilizan 16, conductores sin licencia de conducción, entre otros.

La Secretaría de Educación de Garzón, optó por suspender contrato N. 000148 de 2016, según conoció LA NACIÓN.

Respuesta

LA NACIÓN ubicó a Edison Puyo, gerente de la empresa Transcolombia Tours S.A.S, y respondió “que la situación de transporte escolar ha sido compleja y no es que se nos haya salido de las manos. Nuestra empresa brindó un parque automotor, como lo pedía el contrato, pero a raíz de las emergencias invernales, se nos hizo difícil empezar a trabajar con los carros que exigía el contrato”.

Es decir, según Puyo, el contrato les exigía algunos buses, pero era imposible que estos autos llegaran hasta terrenos topados de lodo, abismos, entre otras condiciones difíciles de acceso.

“El contrato nos pide transporte especial, nosotros lo tenemos, pero no podían llegar porque estaba demasiado dañada la carretera. Hay un decreto del Ministerio de Transporte que permite utilizar carros mixtos como transporte escolar, es un documento público. Nosotros estamos en la subcontratación del parque automotor mixto”, respondió.

Edison Puyo recalcó que tenía listo los carros, pero ante las condiciones climáticas, les tocó dejar algunas zonas sin servicio y  prestarlo en otras. “Además hubo un pequeño malestar con la comunidad garzoneña que tampoco querían que nosotros prestáramos el servicio y se siguiera adelantando como lo venía haciendo”.

El contrato- confirmó el Gerente- está suspendido, pero el 7 de julio, después de volverse a revisar el parque automotor, cree que empezaría a prestarse el servicio. El mes no será cobrado por Transcolombia Tours, solo los días en que prestaron a medias el servicio.

En Garzón, las autoridades examinan dos alternativas. Una, dar por terminado el contrato de transporte escolar, pero la nueva contratación podría retrasar la prestación del servicio dos meses más. O la otra, es confiar en que la firma contratista logre cumplir con un parque automotor que esté en capacidad de llegar a zonas apartadas y que los conductores cumplan con los requisitos en regla.

Si el servicio no se presta, los rectores auguran una amarga deserción escolar en la zona rural lo que obligaría al recorte y trasladado de docentes en el centro del Huila. La Procuraduría Provincial de Garzón promete estar expectante.
 

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