La marca de del dolor jamás la abandonará a la pequeña *Dayana, quien quedó marcada por siempre. Su desgracia se registró en la vereda Las Juntas del municipio de Palermo.

Una noche en la que toda la población disfrutaba de un bazar su inocencia fue arrebatada de la manera más cruel. De hecho, su vida casi se apaga tras el ataque sexual del que fuera objeto  por parte de un hombre que no sintió compasión alguna y la agredió.

Aprovechando que *Dayana se encontraba sola, su agresor la encerró en el baño del colegio donde se llevaba a cabo el evento y ahí hizo con ella lo que quiso. Nadie se dio cuenta.

Horas después del ataque, la pequeña de siete años de edad, fue encontrada moribunda. Tenía una bufanda amarrada sobre su cuello el cual le impedía respirar, su frágil cuerpo estaba lleno de sangre, y del salvajismo con que fue atacada daban fe las paredes del baño.

Un descuido

Eran las dos de la mañana, y la madre de la menor quien estaba trabajando en el bazar echó de menos a la pequeña, y fue entonces cuando empezando su búsqueda.

Luego de una intensa búsqueda, la pequeña fue encontrada en el baño, tirada en el suelo, en medio de un mar de sangre. Por su parte el agresor se escondía al lado en el baño para hombres.

En un intento por vivir la pequeña, logra indicar donde estaba su agresor. De inmediato, éste fue capturado por la comunidad que casi lo lincha pero finalmente fue entregado a la Policía Metropolitana.

Y es que no era para menos, si se trataba de un adulto que acababa de violar de la peor manera, a una pequeña de tan solo siete años de edad.

 Hoy, el violador está tras las rejas, han pasado 10 meses después de que cometió semejante barbarie.

“La menor debió ser intervenida quirúrgicamente, sus partes íntimas fueron reconstruidas. Según los cirujanos, si la agresión hubiese durado un minuto más la pequeña habría sufrido desprendimiento de cadera”, cuenta uno de los investigadores del caso, quien reconoce que este caso también lo marcó a él, para siempre.

Hoy *Dayana, gracias al trabajo sicológico que le han prestado está estable. “La niña vive en otro ambiente. De tantos casos que hemos conocidos este nos ha marcado, relata el investigador.

Del agresor, se conoce poco, dicen que era un andariego que había llegado a trabajar a unas minas cercanas; mide 1.70 centímetros, su contextura es gruesa y hoy está tras las rejas del centro penitenciario de Rivera.

Abusada y robada

El pasado 3 de marzo de 2016, *Lucía, abordó un taxi a las 5:30 de la mañana con el propósito de llegar al colegio donde estudiaba en el norte de Neiva.

Había salido al paradero de buses en el barrio El Limonar, cuando pasó un taxista que le ofreció el servicio. Ella lo vio confiable y subió.

El taxista inició el recorrido, llegó hasta el sector del barrio Timanco donde hizo un giro a la altura del supermercado Superior, devolviéndose hacia el barrio Pozo Azul.

De allí se dirigió a una zona boscosa, bloqueó el taxi para que *Lucía no escapara, la intimidó con una navaja y procedió accederla carnalmente.

La menor no pudo hacer nada, lo único que le dijo a su agresor fue que la dejara al pie del colegio. Según conoció LA NACIÓN, éste la dejó cerca al restaurante El Bohío, desde allí la menor comenzó a caminar hasta llegar a la glorieta de la Universidad Surcolombiana, donde pidió ayuda a una mujer que pasaba por el lugar. Ésta, le facilitó un teléfono celular y *Lucía pudo llamar a su mamá.

De acuerdo con el testimonio entregado por la menor a los investigadores de la Sijin de la Policía Metropolitana de Neiva, el atacante, después de accederla sexualmente, le hurtó el celular y sus pertenencias.

Las autoridades lograron identificar el taxi y al agresor de la menor quien terminó siendo el hijo del dueño del vehículo.

El engranaje de la investigación se armó a través de retratos hablados, videos de cámaras de seguridad y la reconstrucción de los hechos lo que permitió llevar a juicio hace tres meses al atacante de la menor.

Otro caso de abuso se registró el 5 de mayo de 2015 en un sector boscoso de la comuna Nueve. Allí un sujeto identificado con el alias de ‘andresito’, en complicidad con otro hombre, interceptó a una mujer a quien le hurtó las pertenencias, no satisfecho la amenazó con un arma y la accedió sexualmente.

Alias ‘andresito’ fue capturado minutos más tarde, luego de una persecución por parte de la comunidad y policías del cuadrante que atendieron el llamado.

Engañados con dulces

En San Antonio de Anaconia, zona rural de Neiva, un hombre de avanzada edad, es señalado de haber abusado sexualmente de por lo menos 10 menores de edad, de acuerdo a las investigaciones efectuadas luego de que fuera denunciado por una madre a quien su hijo le contó que hacía el sujeto con ellos.

“Lo menores que salían a la cancha de fútbol del pueblo eran engañados por el sujeto quien les ofrecía dinero, mercados y dulces para luego abusar de ellos. En el trabajo de campo adelantado por funcionarios de la Sijin se pudo constatar que alrededor de 10 menores de edad fueron abusados por este sujeto quien antes de ser capturado intentó quitarse la vida”, comentó el investigador. En el lugar de residencia se encontraron varias películas pornográficas, afiches, dulces, juguetes sexuales.

El panorama

Casos aberrantes como estos, suceden a menudo en Neiva y el departamento del Huila. Y es que de acuerdo a información de la Fiscalía General de la Nación, las denuncias por delitos sexuales con menores de edad, tiene a las autoridades trabajando arduamente para lograr castigar con severidad a los abusadores de niños, niñas y adolescentes.

En Neiva, para el año 2014 se registraron siete casos de violación, 10 en el 2015 y a la fecha del 2016 no se tiene registro, todavía.

En cuanto a actos sexuales abusivos para el 2014 se registraron 103 casos, en el 2015, 108, y para lo que va del 2016, 34.

Sobre proxenetismo, para el año 2014 se registraron  ocho, igual número para el 2015 y uno en lo que va del 2016.

En total, la Fiscalía tiene 770 investigaciones activas y 2.082 capturados entre los años consultados por LA NACIÓN.

Pero ¿Qué pasa con los menores de edad, víctimas de este delito? el agravante sigue siendo el mismo: actos sexuales, explotación sexual, abuso. En todos los casos el comportamiento del menor cambia de manera drástica.

Las víctimas, entran en proceso de silencio, se sienten retraídos y toman comportamientos muy solitarios. Pérdida del apetito, llanto, rechazo hacia ciertas personas. Así lo definen los funcionarios de la Policía Metropolitana pertenecientes a la Unidad de Delitos Sexuales de la Institución.

“Hay que tener en cuenta que un buen porcentaje de personas que comenten estos delitos con menores de edad, son familiares o personas muy cercanas al círculo familiar. Padrastros, tíos, abuelos, primos. Los hechos se cometen por lo general en sitios cerrados, donde no hay testigos”, explican investigadores.

Pero también hay casos que van más allá del entorno familiar y estos se presentan en la mayoría con menores en edades comprendidas entre los 13 o 14 años.
Por lo general son menores que están en su etapa de adolescencia y preadolescencia a quienes les gusta salir. “Eso da pie para que las personas que son amigos las embriaguen y así las accedan más fácilmente. Una menor de edad, que va a una fiesta y consume bebidas embriagantes, pierde su estado de conciencia y puede ser manipulada por las personas que las acompañan”, detalla Adolfo Cáceres, integrante de la Unidad de Delitos Sexuales de la Metropolitana.

Las denuncias por este delito en este año según los investigadores de la Sijin, han aumentado, lo que ha permitido dar importantes resultados para capturar a los agresores.

De acuerdo con los informes estadísticos de la Policía Metropolitana, algunas comunas de la ciudad de Neiva, son las que mayores casos de denuncias presentan. Se trata de las comunas 6, 8 y 10.

Los abusos con niños también son evidentes. “Las personas ven en los menores niños, un potencial para cometer actos obscenos como el acceso carnal el cual se divide en la forma oral y anal. Los menores son muy dados a ser víctimas”.

Capturas

En el 2016 se hicieron 17 capturas en flagrancia en el 2015 se hicieron ocho. Por orden judicial en lo que va corrido del año van 30 capturas y en el 2015, 16.

Semanalmente la Policía Metropolitana está recibiendo entre cinco y seis denuncias de delitos sexuales con menores de edad.

“Sabemos que hay personas que no denuncian por temor a muchas cosas, por miedo a romper el vínculo familiar. Lo que lleva en algunos casos a guardar silencio. Hay gente que todavía no ha denunciado. Sabemos que aún siguen siendo abusados estos menores de edad”, especifica Fernando Castro, integrante de la Unidad de Delitos Sexuales.

Proxenetismo

El proxenetismo con menores de edad, tal vez es uno de los temas que poco se denuncian, pero el trabajo interagencial ha permitido hacer seguimiento a posibles casos en los que se ven inmersos niños, niñas y adolescentes.

“Es un tema en el que se denuncia poco, de esto solo sabe la víctima y la persona que negocia el cuerpo de la menor. En la mayoría de los casos las familias no saben de lo que hacen estas niñas”, explica el subintendente Adolfo Cáceres.

Ante los delitos sexuales con menores de edad en Neiva, se vienen adelantando mesas de trabajo, el cual ha permitido fortalecer los grupos interinstitucionales que trabajan por castigar y abolir este flagelo.

Así lo explica el Subintendente Guillermo Bolaños, integrante de la Policía de Infancia y Adolescencia, quien resalta que el objetivo es darles prioridad a las personas vulnerables.

Desde la oficina de Infancia y Adolescencia el subintendente Bolaños, cuenta que la ruta que se adelanta con estos menores que han sido víctimas de violencia sexual, es el de acompañamiento, atención oportuna para que sean valorados con el fin de restablecerle los derechos y no ser estigmatizados.

Comentarios