La persona que dirige o conduce un partido político, un grupo social o una colectividad, lo mismo que aquella que va a la cabeza entre los de su clase, se identifica como  líder, según definición del diccionario de la Real Academia Española. Como complemento  cabe recordarse la frase del nobel de literatura Juan Ramón Jiménez, quien afirmaba: “Inteligencia dame el nombre exacto de las cosas”. Este preámbulo viene al  caso para calificar lo actuado esta semana por el mandatario de los huilenses,  Carlos Julio González Villa, promotor del encuentro de gobernadores del  suroccidente colombiano celebrado en Neiva. No puede llamarse de otra manera a nuestro gobernante: líder. Y es eso  lo que le  hace mucha falta al Huila, líderes. Es lo que dejan ver los periodistas en diálogos con la comunidad y lo que se percibe en distintos escenarios de la vida social. Ayer, el Huila ocupó espacios importantes del escenario  nacional. Hubo presidentes de la República, ministros,  embajadores en delegaciones de potencias del mundo, en las juntas directivas de empresas estatales  como Ecopetrol  y la desaparecida Telecom. En el sector privado no fuimos inferiores. Empresarios de la aviación y el transporte terrestre, grandes cultivadores de arroz y algodón, como representativos propietarios de haciendas ganaderas, le dieron lustre al Departamento. En este último sector hoy debe resaltarse la  caficultura y la piscicultura, especialmente. Pero en el campo de lo  público el papel es muy pálido. Se espera  que los recién posesionados directivos en entidades oficiales que tienen que ver mucho con el  campo le devuelvan la esperanza y la  confianza a los agricultores.

Por lo anterior, no  puede pasar inadvertida la respuesta positiva que le dieron al  gobernador, Carlos Julio González Villa, sus colegas de Nariño, Cauca, Putumayo, Caquetá y Tolima, con quienes se celebró  la Cumbre del Suroccidente colombiano, que contó con la presencia altos  funcionarios del Estado,  encabezados por el ministro del Interior Juan Fernando Cristo, quien sirvió de emisario para hacer llegar al presidente Juan Manuel  Santos, las conclusiones,  peticiones y propuestas de los signatarios de la declaración final de la Cumbre. Ese tipo de liderazgo es el que necesitamos. Que nuestra voz llegue al oído de quienes toman las determinaciones últimas en materia presupuestal. Porque si bien es cierto que en la constitución de 1991 se consagró como principio la descentralización, ésta es letra muerta,  como se reza popularmente.       

Comentarios

comentarios