En un verdadero basurero está convertida la parte alta de la quebrada La Toma, en Neiva, los habitantes del sector piden que se ejecuten medidas urgentes para evitar que el afluente muera por culpa de los desechos sólidos que arrojan las personas inescrupulosas con el medio ambiente.  

Llantas, botellas plásticas, bolsas de basura llenas de desechos y un hilo de agua que intenta abrirse paso en medio de tanta contaminación es el panorama que se observa hoy en la parte alta de la quebrada La Toma, en el sector denominado Nuevos Cerritos.

Los moradores del sector cuentan que hasta hace poco tiempo el único problema que tenían era la falta de un muro para que controlara el caudal de la quebrada, porque siempre que llovía se salía del cauce.

Por petición de la comunidad el muro fue construido en parte de la ribera, pero ahora la gente ha cogido el sito de botadero de basura. Los vecinos que son los más perjudicados ejercen vigilancia pero argumentan que es imposible controlar a tanta gente que pasa por esa vía, ya que es ruta de busetas y colectivos. 

La comunidad organiza periódicamente mingas para realizar limpieza de la cuenca pero dicen que más demoran en limpiar que en volver a llenar el sitio de basura.

Piden que la Administración Municipal haga más presencia y ponga en cintura a las personas inescrupulosas que botan desechos en la quebrada. “Aquí uno está en la casa cuando escucha es el ruido de las bolsas que botan, pero cuando uno sale ya no hay nadie, a veces solo se observa es una nube de polvo porque los carros que pasan por aquí también arrojan bolsas con basura”, denunció Nubia Méndez, habitante del sector de Nuevos Cerritos.

Las personas que residen en este sector advirtieron sobre los problemas de salud que se pueden presentar debido a los olores que salen de la quebrada y de la cantidad de moscas y sancudos que han aparecido porque en el sitio botan animales muertos. 

La voz de la comunidad

Alí Vargas: “Lo que necesitamos es cambiar la actitud de la gente, que entre todos se pongan de acuerdo y no arrojen basura a la quebrada. Este ha sido un problema de nunca acabar y eso es lo que tiene tan contaminado el cauce. La gente no se acostumbra a sacar los desechos el día que pasa el carro recolector, los sacan a cualquier hora y los ponen a la orilla de la quebrada, por eso es tanta contaminación”.

Nubia Méndez: “La gente viene y le parece fácil arrojar lo que traiga a la quebrada, hemos tenido que recoger perros, gatos y enterrarlos porque no aguantamos los malos olores. De noche los carros pasan y uno escucha cuando arrojan las bolsas de basura, si uno dice algo se expone a que lo insulten, necesitamos más vigilancia”.

Víctor Eduardo Hernández: “Una forma de remediar en algo el problema sería que coloquen una canasta para que la gente deje la basura, de esa forma no la arrojan a la quebrada. Pero la solución definitiva es que canalicen ese tramo y terminar con la contaminación que nos afecta. La gente no es consciente del daño que están haciendo y por eso la quebrada está desapareciendo”.

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