Fotos: Everth Sánchez Henao.

Fotos: Everth Sánchez Henao.

Con esta sentida frase describió Víctor Manuel Cardozo, habitante del municipio de Colombia, su tragedia producto del fuerte sismo de 5.4 grados que se presentó la noche de este domingo, lo perdió casi todo, no tiene dónde vivir y pide ayuda urgente porque tiene una hija discapacitada que tiene que cuidar.

Todo comenzó antes de las 7:20 de la noche cuando Víctor estaba en su humilde casa de bareque ubicada en el casco urbano de esta población, su esposa e hija se encontraban descansando y se aprestaban a dormir.

De repente, inesperadamente la tierra comenzó a rugir y a moverse bruscamente, en ese momento Víctor lo único que pudo hacer fue salir corriendo, sacó a su niña del cuarto y junto a su mujer las llevó corriendo en medio del susto al patio, donde tuvo que pasar la noche.

“Nos tocó dormir en el patio de la casa, porque las paredes se echaron al piso, nosotros tenemos una hija discapacitada. Yo estaba acostado aquí en la cama, cuando empezó a traquear la casa, eso fue muy duro eso se sintió duro, y nos salimos todos para el patio”, explicó en medio de la profunda tristeza.

Después de algunos minutos la tierra se tranquilizó y Víctor procedió a ingresar de nuevo a su vivienda para mirar lo qué había pasado, en ese instante pudo darse cuenta de la magnitud de la tragedia, lo había perdido casi todo.

“Se cayeron la paredes, el techo, el piso se totió, todo quedó dañado, lo perdí todo, yo me puse a llorar por la tristeza que me dio cuando vi todo destrozado”, aseguró el humilde hombre, quien intentó rescatar algunos de sus enseres.

Horas más tarde llegó la segunda réplica, con un intensidad menor, pero que generó igual de pánico, en ese instante Víctor tuvo que salir corriendo de nuevo con su familia y lo poco que había quedado en pie se vino al piso.

Por eso no tuvo más remedio que armarse de valor, rescatar un colchón y ponerlo en el patio donde pasó la noche con su esposa y su hija en condición especial, la cual requiere de muchos cuidados.

“Claro que si unos, decían que a tales horas había otras replicas, no podíamos dormir, estar en alerta. Por eso nos tocó dormir en el patio, menos mal que no llovió, pero no pudimos dormir por el miedo”, aseveró.

Con los primeros rayos del sol de este lunes Víctor comprobó con sus propios ojos su desgracia, la casa que con mucho esfuerzo compró hace más de cinco décadas se había desplomado casi toda, solo le quedó una pieza en el fondo donde pudo reubicar las pocas cosas que no se le dañaron.

“Mire yo ya soy muy viejo tengo 78 años, la mujer mía tiene la misma edad, porque no podemos trabajar nosotros pedimos que nos ayuden. Que alguien venga y mire cómo estamos, no tenemos nada, lo hemos perdido casi todo, somos una familia muy humilde y necesitamos conseguir dónde vivir, que nos den algo para poder levantar la casa de nuevo”, afirmó.

Como el caso de Víctor otras 13 familias más de este municipio resultaron con afectaciones por el sismo, por lo que el Gobierno Seccional comenzará con la evaluación de los daños para entregar las respectivas ayudas.

Ahora esta familia de escasos recursos espera que las Administraciones de turno los puedan reubicar en otra casa mientras pueden reconstruirla, ya que lo poco que quedó en pie amenaza con caerse. 

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