Los entrevistados coinciden en que una cosa es la campaña y otra la práctica a propósito de las recientes declaraciones de Trump, después de ganar las elecciones.
En atención a los resultados de las elecciones en Estados Unidos, donde ganó Donald Trump, quien comenzó su carrera a la Casa Blanca sin ninguna posibilidad, y además tras las sorpresas del Brexit en Inglaterra y el No en el Plebiscito por la Paz en Colombia han surgido una serie de preguntas sobre la lectura de lo ocurrido, las implicaciones para el país y, en general, si habrá un cambio en las relaciones internacionales.

Por eso, LA NACIÓN habló sobre el tema con excancilleres de la República, exfiscales y exministros de Justicia quienes tienen sus propias observaciones de lo ocurrido, de lo que apenas el mundo empieza a reponerse. Todos concluyen en que las relaciones con Estados Unidos no tienen por qué afectarse con la llegada del nuevo mandatario, pese a que consiguió el triunfo con un mensaje populista y conectado con los problemas especialmente de la población blanca y de la clase media, que podrían atentar contra los suramericanos.

“El discurso que ha hecho Trump en estos días muestran que una cosa es la campaña y otra cosa la práctica”, casi que coincidieron todos los consultados en los análisis. Veamos.
 
Los cancilleres

El exministro de Relaciones Exteriores, Camilo Reyes, dijo que hay que empezar por entender que las relaciones internacionales bilaterales tienen una base en el bipartidismo. “Es decir, nosotros tenemos razones para pensar que los elementos esenciales de esa relación deberían preservarse porque Colombia la construyó con los partidos Republicano y Demócrata, con base en una estructura y una agenda, que creo se debe mantener”.

Recordó que que hay miembros del Congreso, republicanos, que han trabajado en los elementos esenciales de esa unión, como en el Plan Colombia, el Tratado de Libre Comercio y otros asuntos multilaterales.

Para Reyes, el proceso de paz no debería impactarse teniendo en cuenta que le conviene a todo el mundo, pues puede significar un enorme avance en la lucha contra el narcotráfico, “asunto que le interesa a Estados Unidos, independientemente al partido que esté gobernando”.

El excanciller Fernando Araujo confía en que las cosas no cambien, “pero espero un giro a la derecha en la política exterior, que representa una mayor firmeza en la lucha contra el narcotráfico, en la persecución de la actividades ilícitas”.

En lo relacionado con aspectos migratorios, sostuvo el dirigente conservador que lo que ha dicho Trump, “y hay que creerle”, es que será muy respetuoso de la ley, que la hará cumplir, “es decir, que los emigrantes legales tendrán todo el apoyo del Estado Americano, y los ilegales recibirán una política mucho más restrictiva y de control”.

María Consuelo Araujo, excanciller, confió en que se continúe una política de cooperación y ayuda a Colombia. “La tradición de Estados Unidos ha sido siempre una política bipartidista en función de Latinoamérica, de cooperación, y sobre todo con Colombia. Creo que hay que encontrar puntos en común para continuar construyendo esa relación bilateral, está en nuestras manos tender esos puentes”.

El exministro de Relaciones Exteriores Rodrigo Pardo señaló que no cree que vaya a haber ningún cambio, aunque en lo que tiene que ver con la parte migratoria habría que ver qué plantea ya en firme el nuevo presidente, “porque como candidato lo que tenía en mente se relacionaba más con México que con Colombia”.
Pardo manifestó que no ve en Trump el mismo entusiasmo del saliente mandatario Barack Obama en apoyar los acuerdos de paz internos, “pero creo que el diálogo con las Farc ya está en una etapa última de solución, mientras el nuevo gobierno estadounidense tiene que ocuparse de otros temas más prioritarios de su agenda propia”.
 
Exministros y exfiscales

El exministro y exconstitucionalista Juan Carlos Esguerra anotó que no estima mayores modificaciones en materia diplomática, “no serán muy significativas, porque en general la política que tiene trazada Estados Unidos con nuestro país es de Estado, es bipartidista, no corresponde ni a republicanos ni a demócratas”.

El exembajador Alfonso Valdiviesocoincidió en que no ve una alteración en las posiciones. “En el caso del país prevalece esa tradicional alianza de cooperación. Personalmente soy optimista porque históricamente hemos sido países socios”.

Subrayó que en supuestos ajustes en la política migratoria no necesariamente es exclusiva para Colombia, “afectaría a nacionales de muchos países, dentro de ellos a los colombianos, pero no porque sea una medida contra nosotros, es un tema recurrente hace muchos años allá”.

Exfiscales de la Nación también entregaron su opinión señalando que, independiente a cualquier consideración que tenga el norteamericano respecto su entrante Presidente para Colombia, es una esperanza, es alentador, “porque Donald Trump tiene mucha claridad en el daño que hace el narcotráfico, sabe que la lucha no se ha terminado, por el contrario hay una producción mayor que afecta su pueblo y al mundo”, dijo Mario Iguarán.

“Lo que hay es que celebrar es la llegada de un gobierno que siga cooperando en la lucha contra el narcotráfico. Lo que está haciendo Estados Unidos en materia de cooperación es bastante, y lo que uno escucha es que se seguirá en esa misma línea, incluso una cooperación mayor”, anotó

Para Luis Camilo Osorio, las relaciones deben ser muy contractivas, pues Estados Unidos es un país que por fortuna lo que le ofrece al resto del mundo lo hace concertadamente. “Pienso que debe seguir habiendo una cooperación muy cercana, especialmente para ayudar en las dificultades que tenemos en graves problemas como el narcotráfico”.

Recalcó que “es fundamentalmente un problema de criminalidad, de manejo ilícito de los dineros, de trata de personas, tráfico de armas, y en ese escenario habrá un apoyo a la lucha contra la delincuencia nacional”

Guillermo Francisco Reyes, exministro de Justicia, expresó que el cambio de Presidente significará modificaciones en las políticas, atendiendo lo manifestado por Trump en la campaña presidencial hacia los países de la región Andina, pero sin mucho que temer.

Frente al acuerdo de paz con las Farc dijo que las posturas de Estados Unidos  no son circunstanciales, desde pasados gobiernos se han conservado y en adelante serán mantenidas con similitud”.

Concluyó diciendo que “la diplomacia internacional, como la Justicia, no son políticas que un Presidente cambie, son políticas que se vienen estructurando, y no cambian porque llegue una nueva administración”.
 

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