Gustavo Ortega Ramírez, coordinador Departamental de Gestión del Riesgo.
Alrededor de 13.000 habitantes de Florencia se beneficiaron con las obras de mitigación sobre el río Hacha y la quebrada La Perdiz. La Coordinación Departamental de Gestión del Riesgo además adelantó obras en varios municipios caqueteños.
 
Unas 2.500 familias de Florencia se vieron beneficiadas con las obras de mitigación que llevó a cabo la Coordinación Departamental de Gestión del Riesgo, el año pasado. Así lo dio a conocer el jefe de ese despacho, Gustavo Ortega Ramírez, quien presentó un balance de lo que fue el trabajo de la dependencia en el 2016.

Uno de los trabajos que revistió mayor importancia porque minimizó las afectaciones de las inundaciones causadas por las lluvias fuer el dragado y la construcción de unos espolones en la ribera del río Hacha, sobre el barrio La Floresta. La construcción tiene una longitud de mil metros que cubre desde La Floresta hacia la parte baja del barrio San Luis.

Este mismo tipo de obra se adelantó en un espacio de un kilómetro en la quebrada La Perdiz, pese a la oposición de algunas familias que no quisieron desalojar el área para la construcción de espolones. El costo total de estas obras ascendió a los ocho mil quinientos millones de pesos.

Así las cosas, fueron alrededor de 13.000 habitantes de los barrios El Raicero, La Floresta, Comuneros Bajo, Juan XXIII parte baja, El Guamal, Chamón y el Aeropuerto, de la capital caqueteña, las que se vieron favorecidas.  
 
EN MUNICIPIOS
Los trabajos se realizaron con la maquinaria donada por la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo, lo que facilitó también las acometidas en vías en los municipios de San Vicente, Puerto Rico, El Doncello, Florencia, Valparaíso y Milán, este último donde también se construyó un puente sobre la vía que conduce desde el sector de la Y a San Antonio de Getuchá, el cual había colapsado meses anterior. Este fue reconstruido por la Secretaría de Infraestructura, pero con maquinaria de Unidad Nacional de Gestión del Riesgo.

Por otra parte, a finales del mes de diciembre se hizo un dragado en la quebrada La Yuca, a la altura del antes club Villa Dana, a fin de evitar futuros desbordamientos tal y como había venido sucediendo.

Al mismo tiempo en las quebradas de Puerto Rico y San Vicente se realizaron trabajos de dragado y hasta el momento no se han registrado inundaciones.

“Contribuimos a la recuperación de muchas vías con la maquinaria y nuestro objetivo durante este año es seguir prestando el apoyo a las familias y a los alcaldes a fin de recuperar las vías que resulten colapsadas por fenómenos naturales”, manifestó Gustavo Ortega Ramírez.

Para el funcionario, las obras que se llevaron a cabo han dado buenos resultados en la medida en que toleraron las dos últimas inundaciones del 2016, y esto se debe en gran parte a la consistencia de las obras, la profundidad de un metro y medio en dragado y de alto los espolones tienen entre dos metros y medio, lo cual favorece enormemente la tranquilidad de las familias y sus propiedades.

“Esto ayudó a que las familias no sufrieran inundaciones y estragos como ha sucedido en años anteriores. No obstante, no nos libramos de las quejas, hay reclamos por parte de habitantes de La Perdiz, que indican que el trabajo no sirve, pero en la creciente grande del mes de octubre se evidenció que no se presentó inundación, no hubo estragos”.
 

 

El río Hacha, la Perdiz y La Yuca, fueron dragados en 2016.

 
 
 
 
 
 
 

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