La economía es por definición es la ciencia que estudia cómo una sociedad aprovecha sus recursos para satisfacer sus necesidades. El futuro económico del Huila está demarcado por dos grandes vertientes, la agroindustria y el turismo, focos estratégicos de desarrollo que deben planearse para lograr el mejor aprovechamiento de nuestros potenciales, en beneficio de la economía social.

A muchos neivanos nos criaron gracias al arroz, algodón, sorgo y la soya; en estos productos agrícolas que periódicamente generan olas de abundancia, existe una clara vulnerabilidad futura, al no ser productos competitivos en el ámbito mundial. Sumado a esto, el TLC firmado por Colombia con EUA en el 2012 negoció 19 años de desgravación paulatina para las importaciones del Arroz procedentes de ese país; entiendo que estas importaciones el año pasado rondaron las 180mil toneladas y será algo que crecerá progresivamente en los próximos 13 años poniendo en riesgo lo que hoy produce el departamento. Esta vaca se debe ordeñar, pero se debe saber que se secará.

En cambio, el café en el país genera un poco más de 800mil empleos directos en la cadena, y el Huila es hoy en día el mayor exponente cafetero nacional, líder absoluto con un 17% de la producción superando a Antioquia, a Tolima y al viejo Caldas. El Huila hoy tiene más de 150mil hectáreas sembradas y ha sido galardonado en varias ocasiones como el mejor café de Colombia en taza. Una cosecha de café en Colombia tiene un valor de 3,4 billones de pesos, que se distribuye en miles de familias y que se traduce en consumo de bienes y servicios, es decir, el café mueve la economía. El café en Colombia en el 2015 fue el mayor jalonador del PIB agropecuario, al haber alcanzado 14,2 millones de sacos, cifra que no se alcanzaba desde hace 23 años. Aportó más de la mitad del crecimiento del PIB agropecuario y es de esperar un comportamiento similar o mejor en la medición 2016. El café es sin lugar a dudas una columna fundamental de la economía del departamento, que debe ser potencializada como garantía de estabilidad y equidad social.

Neiva debe enfocarse en el Café, y digo Neiva pues además de lo bien que se está haciendo en el centro y sur del departamento, Neiva debe sembrar café variedad Robusta como la que sembró Vietnam (Hoy #2 del mundo) y la que siembra Brasil (#1). El Banco de la Republica en su borrador de Economía #710 del 2012, recomendó a Colombia abrir las puertas para la variedad Robusta, que permitiría la ampliación de la frontera agrícola del café a la Orinoquía que representa un tercio del territorio colombiano. Neiva podría sembrar café variedad Robusta en Fortalecillas, Guacirco, y en las partes bajas de  Caguán, Rio Las ceibas y Vegalarga. Y sumar ese café al ya cultivado en San Luis, Chapinero, Vegalarga y Aipecito. Esa nueva frontera agrícola del café beneficiaría también a  Campoalegre, Rivera, Hobo, Aipe, Tello, Yaguará, Palermo, entre otros; creando empleo y riqueza.

Y digo empleo, pues la caficultura genera 3,5 veces el empleo creado por los cultivos de arroz, maíz y papa juntos en Colombia, y cerca de 10 veces el que genera el cultivo de palma africana y caucho juntos. El café es un vigoroso motor y agente para reducir la pobreza, distribuir el ingreso en la población rural y dinamizar la economía. Desde el punto de vista ambiental, modificaría positivamente el clima Neivano al tener miles de hectáreas con árboles, y aportaría producción de madera de altísima calidad en corto tiempo que tendría un efecto positivo en la depredación ambiental por tala de bosques en el departamento. ¿Se imaginan El Juncal con sembradíos de café?

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