La parroquia de San Juan María Vianey nuevamente fue objeto de los ladrones.
El popular templo ubicado en el barrio El Jardín de la capital del Huila fue ‘blanco’ de los delincuentes.

El hurto fue perpetrado en la madrugada del pasado sábado. Los delincuentes ingresaron por el techo hacia el despacho parroquial, rompieron las tejas y el cielorraso, al parecer, al no encontrar dinero o más cosas de valor, se alzaron con los mercados y el monitor de las cámaras de seguridad, elementos avaluados en casi un millón de pesos.

“Los ladrones incursionaron en el despacho parroquial pensando que ahí  había plata, pero yo tengo que decir que ahí no hay plata, lo que hay es necesidades, lo que nosotros colectamos de los dineros que dan las personas en las ofrendas, eso pasa inmediatamente a cubrir los gastos de remodelación del Templo, tenemos unos compromisos económicos altos que hemos adquirido con ferreterías y con otros proveedores” dijo el Padre Alonso Sánchez, párroco de la iglesia de  San Juan María Vianey.

Las redes telefónicas también se vieron afectadas, la parroquia estuvo sin servicio telefónico y el costo de  los daños a reparar ascienden a los 2 millones de pesos, “lo que me duele en el corazón, es que se llevaron los mercados que con tanto amor la gente da para los hermanos más pobres y necesitados de la parroquia”, agregó el sacerdote.

Han robado varias veces

Y es que como lo comenta el Padre Alonso, reconocido por su importante labor social y trabajo en pro de los más necesitados, pareciera que la delincuencia se hubiera ensañado con el Templo, “han perdido el sentido de lo divino”, señala.

La iglesia ya ha sido ‘blanco’ de los delincuentes en dos oportunidades, el 22 de enero del año 2013, dos sujetos irrumpieron en la Capilla de Oración Perpetua y luego de lanzar una piedra a la urna, hurtaron la custodia que contiene la hostia consagrada. El hecho quedó registrado en las cámaras de seguridad y una rápida reacción de las autoridades permitió la recuperación del elemento sagrado el mismo día.

Posteriormente, el 31 de Agosto del año 2015, el Padre Alonso denunció de nuevo como falsos feligreses se estaban llevando las biblias que se colocaban para las personas que iban a hacer oración a la capilla. Alrededor de 10 biblias fueron hurtadas y el hecho también quedó en evidencia a través de las cámaras de seguridad.
“Hemos perdido el sentido de la presencia de Dios no solamente en nuestro corazón sino en los sitios sagrados” acota el Padre Alonso.

Buscan a los responsables

Según el Coronel (e) de la Policía Metropolitana de Neiva, Nelson Quiñones, ya se encuentran investigando el caso, en busca de dar con el paradero de los responsables.

“Es un caso que es reportado cerca a las 10 de la mañana por parte de la parroquia, estamos ya haciendo las verificaciones con las cámaras de video, hay unos registros, esperamos estos videos nos ayuden a identificar a quienes cometieron este hurto”, concluyó.


Los delincuentes ingresaron por el techo rompiendo tejas,  cielorraso y redes telefónicas.


No es la primera vez que roban en la parroquia.


La falta de alumbrado público frente a la iglesia facilita el accionar de la delincuencia.

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