Rubén Darío Rojas Vargas, capturado el 24 de abril de 2014 en el barrio Las Palmas en Neiva.
A pesar de haber sido indultado, el exjefe guerrillero Rubén Darío Rojas Vargas, fue condenado por el violento ataque a la antigua inspección de San Alfonso (Villavieja) ocurrido hace 17 años.

Durante la incursión, perpetrada por 150 guerrilleros de los frentes 17 y 25 de las Farc, Rojas Vargas estuvo en el grupo de asalto, en el ‘Filo de los abuelos’. Desde allí debía repeler la acción de los uniformados en caso de un contraataque, como lo revelaron varios testigos en varios expedientes que se adelantan en el Huila.

Aunque el implicado lo negó, su participación fue ampliamente documentada por las autoridades judiciales y avalada por otros guerrilleros que dejaron las armas y se sometieron a los programas de justicia y paz.

La embestida guerrillera quedó registrada en uno de los episodios más violentos que se registraron en el Huila durante el conflicto armado, cuyos efectos aún no han sido suficientemente reparados.

Rojas Vargas ingresó a las Farc en 1999 en Baraya, cuando tenía 14 años. La Policía lo señaló como coordinador de las milicias. Después se desmovilizó en el 2007 y se acogió a los beneficios otorgados por el Gobierno Nacional.

No obstante, los testimonios de otros desertores, igualmente procesados, terminaron hundiéndolo. Hoy está preso y deberá purgar una larga condena.
 
TESTIGOS

Rojas Vargas fue vinculado a la investigación el 26 de noviembre de 2010. La Fiscalía Quinta Especializada de Neiva ordenó su captura luego de haber sido delatado por otros dos desmovilizados.

Los reinsertados, Aldemar Rojas López y Marlio Mora Morales, no solo confirmaron su trayectoria en el frente Angelino Godoy sino también su directa participación en el ataque. De acuerdo con los testimonios, Rojas Vargas estuvo en el ‘Filo de los abuelos’ para reaccionar en caso de un ataque aéreo. 

La detención se hizo efectiva el 24 de abril de 2014 en su residencia ubicada en el barrio Las Palmas, en el oriente de Neiva.

El ente acusador le dictó medida de aseguramiento y dispuso su reclusión en la cárcel de Neiva. El 28 de noviembre lo llamó a juicio.
 
LA CONDENA

Rojas Vargas fue condenado inicialmente por el Juzgado Tercero Penal del Circuito Especializado de Neiva.

El despacho judicial lo sentenció el 14 de septiembre de 2015 como coautor responsable de los delitos de homicidio en persona protegida, tentativa de homicidio en persona protegida, tentativa de homicidio agravado y terrorismo.

Rojas Vargas fue sentenciado a 420 meses de prisión y una multa equivalente a 3.250 salarios mínimos legales.

El fallo fue confirmado por la Sala Penal del Tribunal Superior de Neiva.
 
DATO CLAVE

Su nombre apareció en una memoria portátil (USB) que el Ejército encontró el 4 de febrero del 2010 después de un bombardeo realizado en Puerto Rico (Caquetá). En el ataque contra ese campamento guerrillero murieron Marly Capera Quesada, ‘La Pilosa’, compañera de Hernán Darío Velásquez, 'El Paisa', jefe de la columna Teófilo Forero.

Durante la captura de José Evaristo Saéz Bernal, ocurrida en Dolores (Tolima), las autoridades le encontraron un computador con los nombres y fotografía de 106 guerrilleros y algunos planes diseñados para presionar la reiniciación de los diálogos de paz.
 
¿FALSA INCRIMINACIÓN?

El implicado lo negó. En sus declaraciones confirmó su militancia desde que tenía 14 años hasta cuando decidió desmovilizarse. Sin embargo, aseguró que los testigos lo incriminaron sin fundamento para obtener beneficios como postulados en el programa de justicia y paz.

Incluso, mencionó que confundieron su remoquete con otro miembro de la cúpula del frente Angelino Godoy, desmantelado antes de los diálogos de paz.

“En el presente evento aparece una incriminación debidamente ordenada en sus partes esenciales, concatenadas, que unidas dan la solidez a la sindicación que merecen serios motivos de credibilidad”, argumentó el magistrado Hernando Quintero. 

La Sala Penal lo condenó a 35 años de prisión e inhabilidad por 16 años para ejercer sus derechos políticos. Adicionalmente deberá pagar una multa estimada de 2.398 millones de pesos. Contra la decisión procede el recurso de casación ante la Corte Suprema de Justicia.
 
OTROS CONDENADOS

La sentencia no es la única que se ha proferido contra esta violenta incursión armada.

Por los mismos hechos otros tres guerrilleros fueron condenados el 3 de agosto de 2012. El Juzgado Primero Penal Especializado de Neiva sentenció a José Ignacio Cardona Patiño a 280 meses de prisión, y a Jairo Morales Osorio a 66 meses.  

El 30 de noviembre de 2013 fue sentenciado a 23 años de prisión, Samuel Junca Rodríguez quien también participó en la acción terrorista.

La Corte Suprema de Justicia, en distintas providencias, dejó en firme las sentencias.
 
DUROS GOLPES

El jefe del frente 17 Angelino Godoy,  José Eugenio Palomino, alias ‘Camilo’, murió el 27 de marzo de 2012 durante la operación ‘Armagedón’ con otros 35 insurgentes en un bombardeo en Vista Hermosa (Meta).

También fue abatido Grimaldo Mayorga García, alias ‘Humberto’, tercero al mando de la célula guerrillera en el Huila. En la operación cayeron otros 11 jefes subversivos, entre ellos Arsecio Niño, jefe del frente 27, y ‘Yeison’, sobrino del ‘Mono Jojoy’. La muerte de ‘Camilo’ fue el golpe final al frente Angelino Godoy.

Tras dos semanas de intensos combates tropas de la Novena Brigada abatieron el 9 de mayo de 2010 a Rigoberto Zuluaga Moncada, alias ‘Rigo’, jefe del frente 17 Angelino Godoy, quien participó en ataque a la estación de San Alfonso. Ese golpe, propinado en la vereda Santa Librada en Vegalarga, en el oriente de Neiva, marcó el debacle de esa estructura subversiva.

Dos años antes el 5 de noviembre de 2008, en un envolvente operativo realizado en la vereda San Pedro en Dolores (Tolima) fue capturado José Evaristo Saéz Bernal, alias ‘El Chino’, jefe del frente 25 junto con su compañera y su hijo. La operación precipitó la desmovilización de 12 guerrilleros. 
 
Un ataque que no se olvida

La incursión armada fue planeada un mes antes en la vereda San Juanito (Tolima) por el comando central tras la congelación de los diálogos de paz. La decisión desencadenó una serie de acciones armadas para presionar un cese el fuego. En ese plan estaba la estación de San Alfonso.

Según los relatos, en el ataque participaron 150 guerrilleros entre ellos José Evaristo Sáez Bernal, ‘El Chino’, jefe del frente 25, capturado en noviembre de 2008.
Los insurgentes atacaron el puesto de Policía utilizando armas no convencionales como cilindros de gas cargados con explosivos y bombas artesanales que causaron daños en por lo menos 20 viviendas, cercanas a la estación.

El cuartel no registró daños de consideración. En cambio, dos cilindros-bomba, disparados indiscriminadamente, causaron cuantiosos daños materiales. Uno impactó varias residencias cerca al cuartel policial. El segundo se les activó accidentalmente matando a varios guerrilleros.

La explosión afectó la vivienda donde se encontraba Geraldine Bahamón León, de 9 años.  La menor murió al caerle una pared encima mientras permanecía escondida debajo de una cama.

También resultaron heridos dos policías: Manuel Alberto García Ninco y Walter Tafur Chávarro, y los civiles José Elías Rojas Núñez y José María Rodríguez Bustos.
 


Unas 20 viviendas fueron destruidas por el ataque al cuartel de la Policía en San Alfonso (Villavieja).


Geraldine Bahamón León, de 9 años, murió al caerle una pared durante la explosión de un cilindro-bomba.

 

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