Las viudas y familiares volvieron a encontrarse el sábado pasado en la ‘Marcha de la Luz’.
A pesar de haber sido declarados objetivos militares los once concejales de Rivera decidieron sesionar fuera de la ciudad, sin ninguna protección.  

Curiosamente, un día antes de la masacre, el 26 de febrero de 2006, unos treinta policías los acompañaron durante la  sesión en la vereda La Ulloa a la que asistió el alcalde Hernando Pinto Salazar.

Sin saber el destino fatal que les esperaba, los concejales iniciaron la sesión ordinaria en el estadero ‘Los Gabrieles, creyendo que tendrían la misma seguridad.

Los dos policías enviados a última hora para custodiarlos no fueron suficientes para enfrentar la violenta arremetida que dejó nueve concejales muertos y dos heridos.

Los sediciosos, usando prendas militares, llegaron sin ninguna dificultad en una camioneta y varias motos. Todos llevaban fusiles y armas automáticas.

El comando subversivo irrumpió  hacia la 1:55 de la tarde en plena sesión. Los experimentados gatilleros entraron disparando indiscriminadamente.

Con un tiro de gracia fueron rematados nueve de los once concejales: Arfail Arias, Luis Ernesto Ibarra Ramírez, Octavio Escobar González, Aníbal Azuero Paredes, Jaime Andrés Perdomo Losada, Moisés Ortiz Cabrera, Desiderio Suárez, Sélfides Miguel Fernández y Héctor Iván Tovar. También resultaron heridos Gloria Ortiz y el secretario del Concejo, Saúl Rojas.

El concejal Gil Trujillo, quien sirvió de estafeta, apareció con leves heridas.

El brutal ataque duró cinco minutos. Luego emprendieron la huida sin que nadie pudiera detenerlos. 

Curiosamente, una patrulla de la brigada móvil del Ejército, encargada de vigilar la zona, había sido trasladada horas antes hacia Guayabal.

Wilkin Fernando Lugo, (‘Hernán’),  quien dirigió el comando encargado de la masacre, fue capturado el 4 de julio de 2007 por la Policía en sitio El Rosal, en La Vega (Cundinamarca). 

El sedicioso destapó toda la verdad, permitió esclarecer el múltiple crimen y facilitó la captura de la mayoría de los autores materiales.
 
CONDENADOS

Por el múltiple crimen el Juez Primero Especializado de Neiva  condenó en el 2011 a 39 años, 11 meses y 5 días de prisión a Hernán Darío Velásquez (‘El Paisa’), quien ordenó la masacre; Pedro Luis González (‘Genaro’); Alexánder Ortiz Tierradentro, Erminson Moreno y Henry Sanceno Polanía y Clinio Gasca Valderrama.

Además, también fueron condenados Omaira Yasmín Cometa (‘Shakira’) a 18 años y John Arlet Cañas Piedrahita, a 26 años de cárcel.

Wilkin Fernando Lugo, (‘Hernán’),  quien coordinó la masacre, fue  condenado a 31 años de prisión pero solo purgará ocho años por eficaz colaboración con la justicia. El hombre develó el plan e identificó a todos sus autores.
 
EL CÓMPLICE

El concejal Gil Trujillo, quien sirvió de cómplice, fue condenado el 14 de diciembre de 2009 por el Juzgado Primero del Circuito Especializado por delito de homicidio agravado en concurso homogéneo y rebelión.

El  Tribunal Superior modificó la sentencia el 16 de septiembre de 2011 imponiéndole 37 años de prisión y lo eximió del delito de rebelión. La Corte Suprema de Justicia  inadmitió la casación el 7 de marzo de 2012.
 
REPARACIÓN

Once años después de la masacre, Rivera perdonó pero no olvida a sus víctimas que siguen vivas, en un obelisco, reclamando justicia, verdad y reparación.

El 24 de noviembre de 2015 el Tribunal Administrativo del Huila ordenó una primera indemnización para las víctimas al considerar que la protección ofrecida a las víctimas fue precaria. La sentencia fue complementada en octubre del año pasado. El 21 de febrero de 2017 se remitió al Consejo de Estado para una eventual revisión.
 
HOMENAJE A LAS VÍCTIMAS
 
La programación comenzó el sábado a las 6:30 p.m. con la tradicional ‘Marcha de la Luz’ como un acto para mantener  vivo el recuerdo de las víctimas y exaltar su memoria.

El desfile, como ha sido tradicional en los últimos once años,  comenzó en el hospital local, se detuvo en el hostal ‘Los Gabrieles’, sitio donde ocurrió la masacre y concluyó en la Plaza del Obelisco.  

Con los faroles encendidos, amigos y familiares de las víctimas armaron la bandera de la paz con los colores amarillo, azul y rojo, como un símbolo de reconciliación.

El artista Juan Diego Sánchez ofreció una serenata mientras se realizaba la jornada de recordación. En el mismo acto Leandro Perdomo, director de la Corporación Compartir,  entregó un reconocimiento por su labor en favor de las víctimas a Martha Aguirre, directora de la Fundación Sonrisas de Colores; al concejal Edilmer Vidal y al alcalde Néstor Barreiro.

Al frente estaban las esposas de los concejales trágicamente inmolados: Edelmira Perdomo, Gloria Aguirre Leguízamo, Blanca Parra, Esmerita Narváez, Irene del Carmen Jiménez, Edilma Perdomo, María Luz Cedeño y Keli Johana Escobar.

“Así el gobierno tanto Nacional como Departamental no nos respalde ni apoye a las viudas, todos los años haremos la ‘Marcha de la Luz’ como un acto de recordación”, expresó Martha Aguirre.

“Además-agregó- seguiremos exaltando la memoria de todas las víctimas del conflicto y líderes desaparecidos en el Huila y Colombia. Creemos y queremos la paz”.
 
En la Iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro se ofreció ayer domingo una ceremonia presidida por el obispo de la Diócesis de Neiva, monseñor Froilán Casas Ortiz, con la participación de varios sacerdotes de los municipios cercanos. Las familias ofrecerán hoy otra misa en memoria de los concejales asesinados.
 


Durante la jornada, familiares, amigos y seguidores exaltaron la memoria de las víctimas.
 

Marta Aguirre, Edilmer Vidal y el alcalde Néstor Barreiro, recibieron un reconocimiento por el apoyo ofrecido para las víctimas.
 

Aspecto de la marcha de la luz realizada el sábado en Rivera.
 

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