Karol Jovanny Becerra Hernández, exfuncionario de la Corporación Universitaria del Huila (Corhuila), fue capturado por la millonaria defraudación a la institución educativa en el año 2013.
Tras la captura de los cerebros de la defraudación de más de $1.889 millones a la Corporación Universitaria del Huila (Corhuila) en Neiva, va la justicia, luego de la detención del exfuncionario de la institución educativa, Karol Jovanny Becerra Hernández.

Así lo dio a conocer ayer la Dirección Seccional de Fiscalía en el Huila, al anunciar que en los próximos días se harán efectivas las órdenes de captura expedidas por un juzgado penal municipal de garantías.

“La Fiscalía materializará en los próximos días dos órdenes de captura emitidas en contra de los máximos responsables de estos hechos que afectaron el patrimonio de la institución universitaria”, dijo el ente investigador.

Becerra Hernández, quien fue cobijado con medida de aseguramiento domiciliario, deberá responder ante la justicia por los delitos de hurto agravado por la confianza mayor cuantía continuado, falsedad en documento privado y concierto para delinquir, imputados por la Fiscalía Octava Seccional Adscrita a la Unidad de Fe Pública y Patrimonio.

La aprehensión del exfuncionario de la universidad se registró el martes anterior, luego de tres años de investigaciones y análisis de documentos en desarrollo de la operación ‘Bolsillos de Cristal’, que habrían permitido al fiscal del caso identificar y judicializar a los responsables del millonario desfalco a la Corhuila.  “Esta captura impactó la organización criminal que desfalcó los recursos de la Corporación Universitaria del Huila -Corhuila”, manifestó el vocero del organismo de investigación.

Agregó que las investigaciones que involucran a Becerra Hernández, además del rector de la época, Virgilio Barrera Castro; Claudia Liliana Espitia García, Rafael Ignacio Gamboa Manosalva, María Nidia Martínez Muñoz, Sandra Liliana Flórez Tique y otros exfuncionarios, iniciaron con la denuncia instaurada contra ellos por Roque González Garzón, rector de la institución educativa.

El grupo, al parecer, de manera concertada se habría “apropiado” de $1.889.480.893 millones, a través del giró 391 cheques de dos cuentas corrientes bancarias pertenecientes a la Universidad Corhuila en el año 2013, sin sus respectivos soportes, señaló el ente investigador.
 
LA DEFRAUDACIÓN

La millonaria defraudación quedó al descubierto cuando la revisora Fiscal, Esperanza Ramos Botello, revisó los movimientos financieros de la universidad y convocó a la Asamblea de Fundadores de la Universidad el 7 de noviembre de 2013 para contar lo que descubrió, siendo apartado del cargo de rector Barrera.

En las pesquisas a las cuentas fue descubierto que desde enero de 2013 hasta el 6 de septiembre de 2013, Barrera giró más de 300 cheques de Bancolombia y Banco Caja Social a 27 personas aproximadamente.

Extrañó a los funcionarios que la mayoría de cheques eran cobrados por Claudia Liliana, a quienes los beneficiarios casi siempre les endosaban los cheques, quien trabajó en la universidad como auxiliar contable en años anteriores. “Todos los cheques cobrados no tenían comprobantes de egresos y fueron girados sin soportes”.

Los motivos de los pagos eran arrendamiento (24.5 millones), honorarios (29.6 millones), seguros (17 millones), mantenimiento, construcción y equipos (47 millones), mantenimiento de maquinaria y equipos (103 millones), mantenimiento de equipos de oficina (48 millones), mantenimiento de equipos de cómputo (22 millones), mantenimiento de equipos de transporte (34 millones), instalaciones eléctricas (cheques por 47 millones) 9 reparaciones locativas (15 millones), alojamiento y manutención (71 millones), pasajes terrestres en 2013 (143 millones), gastos diversos (350 millones de pesos), en otros diversos cuya cifra supera los 200 millones.

En la revisión de los documentos encontraron los funcionaros que durante 2013, en la Corhuila se pagaron 55 millones de pesos en gasolina, de los cuales 30 millones de combustible terminaron en carros que no eran de la universidad. Y los otros 23 millones, sí surtieron los vehículos GGM 673 y VXC 206 (camioneta y bus), que son de la institución.
 

 
Karol Jovanny Becerra Hernández fue cobijado con medida de aseguramiento domiciliario por el juez de garantías. /Fotos: Suministradas/CTI

 

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