Discreta y silenciosa transcurrió la inesperada partida de German Arias Durán (q.e.p.d.). coherente con su talante y firme personalidad. Su deceso se produjo hace pocos días en las inmediaciones de Cerro Neiva, “murió haciendo lo que más disfrutaba” recorriendo el municipio “palmo a palmo”, con el propósito de delinearlo en pinceladas de lápiz y colores.

Poseía la sorprendente habilidad de bosquejar con palabras y símbolos, “rayar” cartografías mapas y cartones, sobre mesas, mesones, mentes y tableros.

Nos abandonó temporalmente, estoy seguro, uno de los imprescindibles; recordar a este sincero y creativo Arquitecto es como recrear las más recientes historias de la ciudad (las de los últimos 30 años).

Hombre sincero y comprometido; Germán podía dar razón con pasmosa certeza y deleite de cuanta esquina, muro, pared, ventana, tejado y/o cubierta, de casas, casonas y edificios, existiera en la Villa de Neiva.

Lo recuerdo como el Investigador del CIDEC de la Universidad Surcolombiana, inspirador de la Planeación urbana y arquitectónica del municipio, asesor y consultor, estudioso y ferviente seguidor del “Plan Bateman”.

Al respecto se debe advertir que el ingeniero Bateman estudió la ciudad y realizó los primeros levantamientos cartográficos entre los años 1948 y 1952. Estos trazados fueron definitivos para el desarrollo urbanístico y vial de Neiva, su vigor se mantuvo hasta el año 1968 y aún en el de hoy.

Germán, cultivador de la escuela arquitectónica de Barcelona, constructor e ideólogo del Plan Integral del Municipio PIDNE (I y II), de sus reglamentaciones también: el código de urbanismo, el plan de usos del suelo, la adecuación del Plan Vial, entre otras. Siempre será recordado como uno de los grandes del Huila.

Otro de los grandes también falleció este lunes 6 de marzo, Ramiro Calderón Parra (q.e.p.d.)

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