El vicepresidente, Óscar Naranjo Trujillo, afirmó que el gobierno debe ser consecuente con un departamento como el Huila el cual ha sido fuertemente afectado por el conflicto.
El vicepresidente de la República, Óscar Naranjo, quien estuvo por  primera vez en el Huila desde que se posesionó en su cargo, en entrevista  exclusiva con el Grupo Informativo LA NACIÓN, dijo que al departamento no se  le puede dejar por fuera de los programas de desarrollo con enfoque territorial promovidos por el Gobierno Nacional en las localidades más afectadas por el conflicto del país.

Señaló que la queja presentada por mandatarios y comunidad del departamento por la exclusión de gran parte de los municipios de esta estrategia es comprensible, por lo que se comprometió a llevar esta preocupación hasta el más alto nivel del gobierno con el fin de que sea revisada. “Sé que daremos una discusión para abrir espacios que permitan que más municipios que han sido afectados reciban inversión”, expresó.
 
En la charla, Naranjo también habló sobre seguridad ciudadana, hacinamiento de cárceles, implementación de los acuerdos y dejación de armas por parte de las Farc.
 
¿Por qué aceptó ser Vicepresidente de la República?
 
Por la vocación de servicio. Yo fui policía por 35 años con una sola ambición: servir a los colombianos en lo que en ese momento de nuestra historia era superar el conflicto armado. Hoy acepto esta nueva responsabilidad porque estoy seguro que se ha saldado una deuda histórica con millones de víctimas que dejó el conflicto y con un número muy importante de jóvenes que están esperando no repetir la historia de la guerra.
 
¿Le ha cambiado mucho la vida como Vicepresidente, teniendo en cuenta que viene de una institución como la Policía?
 
Ahora tengo una mirada más integral y global. La verdad estoy feliz al ver que el desarrollo de nuestra Nación y nuestras comunidades hoy tiene otras aristas distintas para ofrecer. Hemos venido a  Neiva para hablar de seguridad porque un proceso de paz tiene que significar más seguridad para los colombianos, pero también con un enfoque integral el cual incluye temas sociales, participación, diálogo social y por supuesto seguridad y aplicación de justicia.
 
¿Cuál es el balance que recoge en la ciudad de Neiva?
 
Tres impactos muy fuertes. Primero, constatar que el departamento del Huila y su capital, Neiva, tienen tasas  de homicidio por debajo de la media nacional. Segundo, me ha impresionado ver cómo trabajan de manera conjunta Alcalde y Gobernador con los policías, militares, jueces y demás instituciones, demostrando un gran trabajo en equipo. Tercero, los ciudadanos del Huila hoy nos reclaman que no permitamos que nadie llene los espacios que dejó el conflicto armado, eso significa en el caso del Huila y de Neiva, que no permitiremos que el consumo interno de drogas, o microtráfico, amenace la seguridad de personas que han sufrido tanto esa guerra con las Farc y que hoy tienen derecho a ser felices.
 
A pesar de las buenas cifras, la percepción de inseguridad ciudadana continúa siendo alta, ¿qué hacer ante eso?
 
Yo he dicho a las autoridades que la seguridad es la combinación y la sumatoria de percepción y realidad, si la percepción de seguridad no es buena  es porque algo estamos haciendo mal. Debemos unir esfuerzos para mejorar la percepción y al mismo tiempo reducir el delito para lo cual se necesita un factor de credibilidad con el fin de que los ciudadanos tengan confianza en los resultados y en las acciones  institucionales.
 
Después de los hechos acontecidos en el sur de Neiva, en los cuales un CAI y una vivienda fueron afectados por artefactos explosivos, ¿hay crimen organizado, son bandas delincuenciales o son grupos de jóvenes criminales?
 
He estudiado ese caso para el cual he pedido a las autoridades más ilustración. Mi conclusión, sin haber sido investigador de eso caso, es que aquí hay motivaciones típicamente personales de retaliación. Yo no creo que eso sea crimen organizado, pero sí preocupa que un joven de la calle pueda lanzar una granada a la autoridad como si estuviéramos todavía en la guerra, creo que  todavía hay secuelas de esa guerra y comportamientos a los cuales no se debería llegar. Hemos dicho esta mañana que es muy importante no ser negacionistas, lo que conviene es reconocer los problemas, identificarlos y actuar; sin embargo, me han dicho tanto fiscales, policías y autoridades administrativas que organizaciones del crimen como el llamado Clan del Golfo no delinquen en esta jurisdicción.
 
Adicional al tema de percepción existe preocupación en la ciudadanía porque  los delincuentes son detenidos pero finalmente no son llevados
a las cárceles, ¿hay alguna estrategia de la Vicepresidencia en relación al hacinamiento en el país?
 
Me he comprometido en Neiva con tres asuntos fundamentales. Primero, estudiaremos con el Ministerio de Justicia y un equipo de la Vicepresidencia el tema del hacinamiento carcelario en el Huila en donde se deben tomar medidas urgentes y de choque. Segundo, estamos comprometidos para mejorar y fortalecer la estrategia que permita prevenir y combatir el consumo de drogas ya que el microtráfico genera un daño enorme produciendo violencia social. Tercero, estaremos en Neiva y en el Huila acompañando el esfuerzo de un modelo que nos ha sorprendido gratamente y es la estrategia de Territorios de Vida, Convivencia y Paz, una iniciativa de la Alcaldía donde hay una mirada a la seguridad incluyente y sostenible.  
 
Para esos tres ejes, principalmente para la estrategia de Territorios de Vida, Convivencia y Paz, ¿existirá alguna inversión?
 
Estudiaremos de qué manera canalizaremos recursos de cooperación internacional, esa es la propuesta que le hemos hecho al Alcalde para que ese modelo prontamente reciba  esta inversión.
 
Uno de los retos es el posconflicto y la implementación de los acuerdos, ¿cómo va este proceso?
 
Avanzando. Algunos de los pilares de la implementación hoy son sólidos. El avance en materia normativa ha fijado lo que uno podría llamar los cimientos de una seguridad jurídica para la implementación. Prosperamos en toda la estructuración del proceso de reincorporación, pero estamos avanzando principalmente en la oferta de seguridad y justicia para que los espacios que dejaron las Farc no los copen otros delincuentes. Falta mucho por hacer pero destaco al mismo tiempo que el cumplimiento al cese al fuego bilateral se ha cumplido casi al 100 por ciento.
 
¿Se tiene conocimiento que otros grupos estén ocupando esos espacios dejados por las Farc?
 
Recibimos esa denuncia en distintos municipios, en el Huila no he tenido esa manifestación. Aquí hay una preocupación, principalmente en lo que tiene que ver a la delincuencia común en las localidades de Pitalito y La Plata que tiene que ver con el tema de narcotráfico y sus rutas.
 
¿Y en este punto cuál sería la estrategia?
 
El Plan Victoria de estabilización y normalización ha destinado 80.000 soldados para contrarrestar esta situación. La Policía tiene una estrategia llamada Comunidades Seguras y en Paz en la cual están llegando a esos sitios para realizar control territorial integral.
 
Usted conoce muy bien esta región. Cauca y Caquetá ya presenta casos de disidencia de las Farc, ¿existe riesgo de que puedan cruzar y llegar hasta el departamento del Huila?
 
Nosotros estimamos que la disidencia está recibiendo el mensaje contundente del gobierno de que se les aplicará todo el peso de la ley y que deberán enfrentar la persecución militar, policial y judicial, porque no habrá contemplaciones con ellos. Por ahora esa cifra es baja en número pero no podemos bajar la guardia.
 
En el departamento hay preocupación por la exclusión de la gran mayoría de municipios (solo quedó Algeciras) en las  inversiones para la paz contempladas en los acuerdos. ¿Qué pasó?
 
He dicho que no podemos olvidar que en el Huila se produjeron cerca de 190.000 víctimas por eso hay que generar una política que contribuya a esa reparación que no es individual sino que debe ser colectiva en las zonas donde se dio ese conflicto. Segundo, me voy con una consigna clara para tratarla al más alto nivel del gobierno y es revisar la situación sobre inversiones, especialmente para el campo en el Huila, ya que es razonable que exista esta molestia y queja ciudadana y empresarial  que programas en el posconflicto como el PDET (Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial) no hayan vinculado más municipios del departamento. Sé que daremos una discusión para abrir espacios que permitan que más localidades que han sido afectados reciban inversión.
 
¿La decisión obedece a falta de recursos?
 
Ahí se evaluaron distintas variables para poder determinar donde aplicarían los PDET, pero eso no es una camisa de fuerza. El gobierno tiene que ser creativo, flexible y en todo caso consecuente con un departamento y unos municipios que enfrentaron un conflicto armado con tanta intensidad.
 
¿Usted cree que ha faltado ser más justos con el departamento del Huila?
 
Yo creo que al Huila no se le puede castigar de esos términos, muy por el contrario, hay que hacerle un reconocimiento que se traduzca en mayores oportunidades de inversión para el campo del Huila.
 
¿Cree que la guerrilla de las Farc va a cumplir con la dejación de armas?
 
Son los hechos los que irán derrotando el escepticismo. Aseguro, para tranquilidad de todos los colombianos, que el Gobierno Nacional no permitirá una paz armada en Colombia. Sin la dejación de las armas no habrá posibilidad de tratamiento especial de justicia, ni se permitirá la participación política, tampoco se avanzará en el proceso de reincorporación. La dejación de armas es una condición para avanzar en el  proceso.
 


El vicepresidente estuvo en entrevista  exclusiva con el Grupo Informativo LA NACIÓN.

 
 

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