Francisco Argüello

Francisco Argüello

No es el detrimento más grande evidenciado por la Contraloría Municipal en contra de Empresas Públicas de Neiva, pero hay gastos ridículos, impensables e  innecesarios que dan de qué hablar. Cielo Ortiz, la gerente de Las Ceibas (sigo sin entender el cambio de nombre y la plata en su posicionamiento de marca) pagó con dineros públicos 300 mil pesos a una secretaria exclusivamente para que confirmara asistencias de periodistas a un foro sobre la Ptar el 19 de febrero de 2016 a través de correos electrónicos. Comprendo, la cifra es una miseria, pero en EPN laboran más de 20 secretarias y hay más de cien funcionarios (o más) que pueden hacerlo. ¿Pretendía ayudar a alguien? Ni idea, pero no hay razón. Los almuerzos para dicho foro, según el presupuesto de la entidad, costaron 1 millón 800 mil pesos, pero en las facturas de legalización aparecen  1 millón 300 mil, según la Contraloría.

Para ese foro sobre las plantas de tratamientos de aguas residuales, se pagaron casi 1 millón de pesos en el alojamiento de los tres conferencistas en el Hotel Pacandé de Neiva. Sin embargo, aunque los expertos en las plantas de tratamiento eran William Lozano, Fernando Giraldo y Carolina Rendón, al parecer, según cotejos de la propia Contraloría de Neiva, quienes durmieron en el hotel habrían sido otros.

Otra ‘perla’ que inquietó al contralor Hildebrant Perdomo fue la compraventa (contrato 004 de 2016) de 250 camisetas de una travesía por el Desierto de La Tatacoa más de 16 millones de pesos. Las prendas- para sorpresa del organismo de control- no solo estaban publicitadas por EPN, sino con otras marcas privadas. Y además fueron vendidas en un paquete deportivo y turístico por el contratista por 140 mil pesos.

Los hallazgos no son mayores, pero dejan un sinsabor en una empresa opita que debe manejarse sin asomo de duda y desconfianza. Y más en un gobierno que habla del ahorro y cero tolerancia con los manejos turbios y poco claros.

Nota uno: A propósito de EPN, les hará falta el concejal de Neiva German Casagua, a quien el Tribunal Administrativo del Huila le decretó muerte política y perdería su curul. No obstante, al joven político le falta chapaleo para no dejarse quitar lo que le encanta: el poder.

Nota dos: ¿Será que un extorsionista (dedicado a su oficio) no sabrá que la secretaria del Concejo se gana 8 millones de pesos cada treinta días?, como para que se piense que exponer su sueldo públicamente le pueda generar extorsiones… Por cierto, ¿habrá secretarios del Concejo que habrán llegado gratis a su puesto?… Escucho nombres.

Nota tres: Hasta hace ocho años o menos a los concejales de Neiva los atacaban las Farc. Hoy se ‘atacan’ entre ellos.

Nota cuatro: ¿Alguien sabe en qué andan los senadores y representantes huilenses? No se sienten.

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