Hay varios complejos que afectan a las mujeres al momento de mostrar su cuerpo o su experiencia en la cama. Con esto no se afirma que los hombres no tengan ciertos problemitas con abrirse a una persona nueva, pero en la mayoría de los casos, son ellas quienes tienen más barreras.

Son varios los factores que afectan tanto al género femenino como masculino en el momento en el cual intimamos con alguien nuevo, ya sea por una noche o con una pareja con la cual apenas estamos empezando a conocernos.

Las estrías, los kilitos de más, la celulitis, la ropa interior grande o que no moldea bien nuestro cuerpo, el tamaño de los senos, el interés excesivo en la forma de la cola o el tamaño de esta y la poca experiencia en comparación con la otra persona, son algunos de los complejos que nos impiden mostrar todo nuestro potencial en la cama, pero ¿realmente vale la pena cohibirse?

El objetivo de una relación sexual es disfrutarla. No importa con quien estamos, a la larga esto lo único que genera es un perjuicio a esa noche de pasión en la cual podríamos dar más de nosotros mismos y hacer de ese acto, un momento inolvidable.

Si bien decidimos tener sexo con ese hombre o mujer, es porque algo nos incito a eso. Ya sea su forma sensual de besarnos, su nivel de convencimiento para llevarnos a la cama o ese baile apretadito que en la discoteca nos encendió la llama de la pasión.

Insistir en disfrutar cada noche de sexo que tengamos en nuestra vida, es algo que debemos tener presente pues de ahí parte cada una de las situaciones que se nos presenten a futuro. Pásela rico, si después de eso entendió que definitivamente no es la persona con la cual quiere seguir matando las ganas, al menos dio todo de usted para tener un buen sexo independientemente de si tiene buena cola, tiene una que otra estría o su abdomen no es totalmente plano. ¿Qué tal que sea un o una gordita que bate bien el chocolate? Si le gusta, inténtelo. Quedarse con las ganas es uno de los pecados más grandes que hay a la hora de intimar con alguien que por x o y razón nos gusta, así sea para una sola noche.

Y pilas, porque se está acabando el año y no puede empezar el 2018 en verano. ¡Qué viva el sexo!

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