En el 2017 el Huila también lamentó la partida de varios de sus hijos ilustres, que hicieron su aporte a la cultura, al folclor y al desarrollo de la región, y dejaron un legado de amor y orgullo opita.

LA NACIÓN

Durante el año que hoy finaliza, se presentó el fallecimiento de varios personajes que se ganaron el aprecio, la admiración y el reconocimiento de los huilenses y del país, porque con sus obras dejaron el nombre de esta tierra en alto. Ulises Charry, Tony Arbeláez, Luciano Vargas, Héctor Mora, son algunos de ellos, cuyo recuerdo y legado hoy LA NACIÓN quiere resaltar en esta temporada de cierre de 2017, y como una muestra de caluroso afecto a sus familias y amigos

Ulises Charry

Ulises Charry Dussán, uno de los padres del folclor huilense, falleció en la capital opita a sus 76 años de edad, en la madrugada del 1 de octubre. Rajaleñas, coplas, bambucos y Sanjuaneros del maestro animaron las fiestas de San Juan y de San Pedro.

La mayoría de ellas nacían de anécdotas con sus amigos, de la rutina en su trabajo y de los piropos para las mujeres, a las que tanto admiró. Ulises Charry Dussán fue un perfecto opita, destacó sus costumbres de todas las maneras, incluso con en el negocio de los restaurantes donde mostró sus habilidades para preparar la comida autóctona de la región, siendo el asado huilense el plato especial.

Luciano ‘Chiano’ Díaz

El compositor huilense Luciano Díaz, partió al último viaje de su vida el 10 de agosto, a sus 69 años cumplidos. Uno de los hijos ilustres de Neiva dejó de existir luego de haber estado hospitalizado por trece días en la Clínica Reina Sofía en Bogotá debido a quebrantos de salud ocasionados por una afección pulmonar.

El maestro Chano, como le llamaban cariñosamente, autor de “mis alpargatas están cansadas”, era ampliamente reconocido por la sociedad huilense, especialmente el sector cultural. En su sonada composición titulada ‘Viaje a Neiva’, describe a la perfección el trayecto emocionante de cualquier huilense que regresa al terruño para las tradicionales fiestas de San Pedro. Este tema ya se había convertido en un himno de las festividades folclóricas de mitad de año. “Venga la bailo, opita linda. Toma los bordes de sus encajes sus manos finas”, dice uno de los apartes de su canción más conocida.

Luciano Díaz Vargas, quien inició su carrera musical en el área de la publicidad, también compuso los temas ‘Estampas’ y ‘El mercado’.

Hernando Liévano Perdomo

El 15 de octubre los huilenses sintieron el fallecimiento de Hernando Liévano Perdomo, quien será recordado por su intachable labor como médico, empresario, político y altruista. Uno de los urólogos más destacados del departamento y por su espíritu empresarial que lo llevó a fundar el Hotel Chicalá de Neiva. Pero sobre todo se destacó por ser un gran ser humano. Se ganó la admiración y el respeto de la sociedad capitalina por su afán de siempre ayudar a los más necesitados. Fue así como se convirtió en uno de los principales benefactores del Albergue Infantil Mercedes Perdomo de Liévano.

También incursionó en la vida política local. Fue uno de los fundadores del Nuevo Liberalismo y ejerció funciones como concejal de Neiva, labor que le permitió gestionar importantes proyectos para beneficio de la ciudadanía.

Tony Arbeláez

Bailarines, folcloristas, carroceros, familiares, amigos, allegados, personajes de la cultura, mandatarios y comunidad en general, sintieron la partida a la Eternidad, el pasado 13  de septiembre, del maestro Tony Arbeláez quien fue durante más de 50 años un promotor de la cultura, el folclor huilense y el festival de San Pedro.

Es reconocido como el primer bailarín que interpretó la coreografía del Sanjuanero Huilense, obra de Inés García de Durán, por lo que dejó una huella inmemorable no solo en la región si no en todo el país. Hay quienes señalan que era un hombre de temperamento fuerte pero que su labor siempre la realizó con enorme pasión y amor por las tradiciones folclóricas de la región.

Con total profesionalismo realizó cada una de las decoraciones de las carrozas a su cargo durante cerca de 35 años. Sabía que aunque éstas solo tendrían unas horas de duración, a pesar de que su creación llevara días de trabajo, los diseños más impactantes y mejor elaborados quedarían en la memoria de los cientos de asistentes a los tradicionales desfiles.

Anibal Trujillo

Luego de serios quebrantos de salud, falleció en Neiva, Aníbal Trujillo Trujillo, quien se distinguió en vida por ser un intachable hombre de la sociedad neivana y su gran liderazgo empresarial.

Fue gerente de la distribuidora de aceites La Sevillana, cargo que desempeñó con  lujos de detalles hasta la liquidación de esa empresa de comestibles. Posteriormente y en compañía de su hermano, el exgobernador Félix Trujillo Trujillo, y su cuñado Edmundo Gutiérrez Penagos, trabajaron en el posicionamiento de la empresa familiar, la Inmobiliaria Félix Trujillo Falla, la cual cuenta con un vasto reconocimiento y credibilidad en la región surcolombiana.

El neivano además, hizo parte da las juntas directivas del Club Social de Neiva y Cámara de Comercio de Neiva, entre otras corporaciones, en las que aportó sus acertados conocimientos para el desarrollo de las funciones.

Héctor Mora

Falleció también en el 2017, el periodista, Héctor Mora, quien marcó toda una era en la televisión colombiana con sus viajes por el mundo. Dejó de existir a los 77 años de edad. Sus enseñanzas perdurarán para siempre

Había nacido en Girardot, Cundinamarca, pero muy pequeño llegó a Acevedo, en el sur del Huila, municipio que lo vio crecer entonces. Otro pueblo huilense que lo acogió fue Elías, a donde llegó al colegio “San Luis Gonzaga”. El hombre de “El Mundo al Vuelo”, lo que hizo fue traerles a los colombianos la historia y cultura de numerosos países, en una época en la que no había internet. Don Héctor fue en su momento el Google para quienes hoy tienen más de treinta años de edad. Y es que con “El Mundo al Vuelo”, se emitieron 1.240 capítulos para un total de 107 países visitados. Toda una odisea.

En el año de 1996, el Diario LA NACIÓN reconoció su labor como periodista de viajes y le impuso la condecoración “La Vorágine”.

Comentarios