Éider Arévalo es el tercer atleta colombiano en alcanzar una presea dorada en un mundial de atletismo. /Fotos Leonardo Correa Herrera.

LA NACIÓN

El 13 de agosto de 2017 será una de las fechas más importantes en la vida de Éider Arévalo Truque. Siempre soñó con ser el mejor del mundo, ganar con la bandera de Colombia ondeando en su espalda y lo hizo, cruzó la meta estableciendo el mejor tiempo en los 20 kilómetros marcha, 1h:18:53 en el Mundial de Atletismo en Londres. El logro más importante del deporte colombiano este año, que hoy termina.

El atletismo, es la madre de todas las disciplinas y la marcha, es una de sus modalidades más difíciles y exigentes y Éider dejó la ‘vara alta’. Esa medalla de oro es la sexta en la historia del atletismo colombiano, tras cuatro de Caterine Ibargüen (dos oros, un bronce y una plata) y una de Luis Fernando López.

Así pues el diario LA NACIÓN, el medio más influyente e importante del sur del país, el de mayor circulación, reconoce hoy en sus páginas a Éider Arévalo como el personaje del año 2017.

Hace varios años, soñó con ser campeón mundial, este año se hizo realidad,  ¿Qué significa?

Estoy muy contento, muy agradecido porque por fin se dio el momento y se vio la recompensa a tantos años de lucha y esfuerzo. Está demostrado que con la constancia y la disciplina se puede alcanzar lo que uno se propone, cualquier objetivo que uno se trace. Definitivamente es algo que me tiene muy feliz, no pudo finalizar de una mejor manera este 2017 para mí, solo ha estado lleno de bendiciones, termina un año con grandes momentos y satisfacciones.

¿Qué pasó por su mente cuándo se paró en la línea de salida?

Bueno, ya se tenía todo programado, qué era lo que debía hacer y pensar y lo único que yo hice fue entregarle todo a Dios, conectarme con él, con el lugar, con la naturaleza y ya luego dejar que todo fluyera y que saliera como estaba planeado.

El rey de Inglaterra, ¿De dónde nace esta frase?

Esa frase nació  durante la preparación. Yo dije, bueno, vamos a estar en un reino, en el Reino Unido, y pensé quiero ser el campeón del mundo. Entonces al ser campeón del mundo estando frente al Palacio de Buckingham donde está la Reina Isabel,  yo sería el rey de Inglaterra. Siempre estuvo en mi mente que yo me convertiría en el rey de Inglaterra y en todos los entrenamientos me repetía eso, decía soy el rey de Inglaterra y me visualizaba como el campeón del mundo y finalmente así sucedió.

¿En qué momento vio que podía ser el campeón?

En el kilómetro 16 decidí atacar, hacer lo que habíamos entrenado, en ese  momento se partió el lote y yo dije esta es mi oportunidad, es mi momento y no lo voy a dejar pasar. Ahí quedamos unos pocos atletas y de ahí en adelante empezó la disputa entre  cuatro atletas el ruso, el alemán, el brasileño y yo y luego en los últimos kilómetros, quedamos solamente el ruso y yo, entonces pensé esto es mío, aquí voy a luchar hasta el final y dije con la ayuda de Dios voy a ser el campeón del mundo. En los últimos 500 metros creo que fue el punto principal, yo tenía la bandera en la mano, saqué la poca energía que me quedaba, pude definir y ganar.

¿Qué representó para usted llevar la bandera de Colombia tras cruzar la meta?

Significó muchísimo. Era el sentimiento y la sensación de que tenía a todo un país sobre mis hombros. Siempre soñé con usar la bandera en mi cuello, siendo el primero y gracias a Dios se dio en el Mundial. Eso fue planeado con mi entrenador, Marcelino Pastrana, yo le pedí al él que me la pasara en el último kilómetro y así fue, él  me la entregó para que yo me la pusiera. Además, el hecho de escuchar el himno de mi país  y ver la bandera izándose en el podio fue lo más bonito.

¿Esperaba todos los reconocimientos, especialmente el de su pueblo, Pitalito?

Yo solo me preparé para la competencia, no pensaba en nada más, ni en lo que podría pasar después, solo me concentré en la prueba. Sabía que si me convertía en campeón mundial se vendrían muchas cosas, pero pues no pensaba en eso. Hubo muchas sorpresas que me llenaron de mucha alegría, especialmente llegar a Pitalito y ver a toda la gente, ese recibimiento tan hermoso, tan caluroso y lindo  que me quedó en el corazón. Estoy muy contento de poder ser ejemplo para tantos niños y jóvenes, la idea es esa, incentivarlos a practicar algún deporte que hace que ellos se comprometan a llevar una vida sana.

“Si no quieres sufrir, no puedes ganar” ¿Qué significa  esta frase en su carrera deportiva?

Representa muchísimas cosas para mí. Esa frase me la decía todo el tiempo mi anterior entrenador, Fernando Rozo, desde el 2008 que empecé a entrenar con él. Al principio fue Eduard Chilito del que aprendí también muchas cosas, luego siguió él y me decía siempre, si no quieres sufrir, no puedes ganar, que tenía que sufrir en los entrenamientos para que a la hora de competir, pudiera disfrutar el fruto de ese esfuerzo.

¿Qué se necesita para llegar a la cima? ¿Cómo se forma un campeón?

No hay secretos, ni fórmulas. Todo se logra es con disciplina, teniendo muy claro qué es lo que se quiere alcanzar y siendo muy entregado, apasionado, constante. Todo el tiempo hay que tener en la mente el objetivo y visualizarlo. Yo todo el tiempo me vi como el campeón. Así que solo hay que perseguir lo que se quiere y no descansar hasta lograrlo, dejando de lado muchas cosas, sacrificando otras, todo por alcanzar un sueño.

¿Cuál ha sido el mayor sacrificio?

Yo pienso que ha sido alejarme de mi familia, no estar en los momentos más bonitos, como algunos cumpleaños de mi mamá que no he podido estar, de mi hermana y mi papá, eso ha sido para mí lo más difícil.

¿Y la mayor satisfacción?

Conocer a muchas personas, hacer muchos amigos, representar a mi país y dejarlo en lo más alto del podio. Esta es una forma de vida muy sana y me siento muy feliz de haber escogido este deporte, de estar en la marcha atlética.

¿Con qué palabra define su 2017?

Increíble.

¿Cuál será el calendario para el próximo año?

Competiré en el mes de febrero en Australia, también estaré en la Copa Nacional de Marcha en Pitalito. Luego en el mes de marzo estaré el Lituania y haré un Mundial por equipos en China, después competiré en los Juegos Centroamericanos y creo que así cerraré mi temporada 2018.

Ya logró ser campeón mundial ¿Ahora cuál es el próximo desafío?

Siempre pienso en grande, creo que hay que tener visión, soñar  y ponerse muchas metas más altas. Cuando uno logra una meta trazada se da cuenta que puede alcanzar muchas más. Entonces la idea es estar en más mundiales y por supuesto estar en los Juegos Olímpicos Tokio 2020, para los cuáles espero llegar muy bien preparado para poder lograr una medalla.

¿En Tokio 2020 la meta será lograr la medalla de oro?

Para Tokio 2020 queda mucho aún, esperamos tener un buen proceso para llegar muy bien y lo importante es que yo esté preparado para ese momento. Hay que ir paso a paso.

¿Cuál es el mensaje para los huilenses?

Solo tengo palabras de agradecimiento por todo el apoyo. También quiero que apoyen a los niños y jóvenes que están iniciando y que tienen el sueño de ser grandes deportistas, que ellos reciban el apoyo moral y económico de sus padres, porque ellos son los primeros patrocinadores y son los héroes de los grandes deportistas.

El marchista, que disfruta por estas épocas de la compañía de su familia en Pitalito, comenzará su preparación para el próximo reto, una medalla olímpica.

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