¡Gracias guerreros! Es lo que queda por decir luego de ver cómo dejaron todo en la cancha, su pasión, entrega y amor por la camiseta auriverde. Atlético Huila no bajó los brazos, nunca se amilanó ante Nacional, sus títulos y su hinchada. Ante un rival tan grande, no fueron pequeños. Demostraron qué es jugar con el corazón, dejando la vida en el campo de juego.

Pero esta vez fue Nacional quien celebró desde el punto penal e irá a la final, simplemente no se nos dio, pero ellos nos llenaron de orgullo, nos devolvieron la ilusión, nos hicieron soñar mientras transcurría cada minuto del duelo que se vivió ayer en el ‘Atanasio Girardot’ por el juego de vuelta de la semifinal de la Liga Águila 2018-I.

El partido

A los seis minutos llegó la primera acción del conjunto antioqueño. Macnelly Torres cobró un tiro de esquina y Diego Braghieri cabeceó con potencia, pero bien reaccionó Geovanni Banguera, arquero del Huila. El guardameta figura del partido, tendría dos intervenciones más: primero atajó un remate de Gonzalo Castellani y luego uno de   Jorman Campuzano.

En un tiro libre, cobrado por Carlos Ramírez, encontraron el primer remate al palo del partido. La respuesta de Nacional no demoró y con Steven Lucumí encontró también un remate en el travesaño.

El equipo de Jorge Almirón buscó siempre el arco rival, mientras que los opitas modificaron su defensa y  cinco eran los jugadores que hacían parte de la última línea, mientras que los demás defendían las periferias de su área. Así el equipo de Néstor Craviotto aguantó el 0-0 hasta el final del primer tiempo.

En la parte complementaria, ingresó a la cancha el experimentado Máyer Candelo y eso lo sintió el equipo opita. Llegó la primera opción clara. Edwar López quien sacó un gran remate que atajó Fernando Moneti.

Banguera fue la clave para que el planteamiento de los opitas diera resultado. A lo largo de los 90 minutos defendieron y  cortaron el juego de los locales. Cuando vieron la posibilidad lo intentaron y pusieron en peligro la portería defendida por el argentino.

Y cuando no aparecía la figura de Banguera, lo hicieron los palos. Stiven Lucumí fue el que más lo sufrió. El mediocampista estrelló tres balones en el palo.

El encuentro en el Atanasio Girardot concluyó 0-0, la serie terminó de la misma manera y por esta razón Nacional y Huila definieron el finalista desde tiros penaltis. El equipo de Jorge Almirón ganó se clasificó a la final del torneo.

Nacional marcó cuatro de los cinco que cobró, mientras los opitas solo enviaron dos balones al fondo de la red,  y los verdes ganaron 4-2. Así el cuadro verde logró un nuevo paso a la final de la Liga Águila. Espera por el ganador entre Tolima y Medellín.

Huila perdió con las botas puestas, luchando sin descanso llegó a la semifinal. Y aunque nadie creyó al inició de la temporada que los opitas llegaría tan lejos, clasificaron a los playoffs sumando 30 puntos siendo cabeza de serie. En cuartos de final dejaron a Patriotas desde los doce pasos  y avanzaron a la semifinal. Se encontraron con  Nacional, uno de los grandes, pero eso no los detuvo. Fueron 180 minutos donde hicieron soñar a todo un pueblo, demostrando que el fútbol no es de nombres, sino de hombres que con corazón mantienen viva una ilusión. Solo queda decir nuevamente ¡Gracias!

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