Médicos internacionales, nacionales y de la región con una gran calidad humana realizan las exitosas cirugías en el Hospital Universitario de Neiva.

AMAURY MACHADO RUEDA/LN

 

Desde el pasado jueves 30 de mayo y hasta el 7 de junio está nuevamente en la ciudad, Healing the Children, una obra humanitaria que sana corazones y regala sonrisas a muchos niños y niñas de escasos recursos del Surcolombiano.

Con el liderazgo de la Cámara de Comercio, el Hospital Universitario ‘Hernando Moncaleano’ y el apoyo de Instituciones públicas y privadas de la región y el país, se unen esfuerzos para que año tras año sea posible esta labor social que se ha convertido en referente de esperanza para las familias beneficiadas, colaboradores y ciudadanos en general.

El propósito es intervenir quirúrgicamente de forma gratuita a menores con patologías como labio leporino, paladar hendido, secuelas por quemaduras, pie chapín o equino varo y luxación congénita de cadera. Así mismo, ofrecer tratamiento integral con terapias del lenguaje a menores que por su discapacidad de labio leporino y paladar hendido no pueden hablar bien.

Expertos de lejanas partes del mundo así como de la región participan de esta jornada científica y de salud, que durante el primer día adelantó más de 700 valoraciones a los pacientes provenientes de los 37 municipios del Huila, e incluso de departamentos vecinos como Tolima, Putumayo y Cauca. En el día 2, se dieron inicio a las cirugías. Se calcula que serán realizadas 180 intervenciones.

 

Esperanzas y sacrificios

Son cientos los menores que con sus padres u otros familiares, llegan en búsqueda de una ayuda médica que remedie esa parte de su cuerpo afectada. La espera se transforma en sus rostros en una esperanza.

Es el caso de Rubiela Vanegas, una madre que viene del centro poblado de Zuluaga con su hija Evelin de 3 años de edad, quien nació con displasia de cadera. El año pasado la pequeña fue intervenida quirúrgicamente, y en esta ocasión debe ser valorada nuevamente por los médicos para ver la posibilidad de retirarle el platino que lleva consigo.

Aunque son varias las horas de espera para que sean llamadas por el altavoz, para Rubiela y su niña esas horas no se comparan con los días o meses que debieran esperar para una cita por la EPS a la que están afiliadas. Además durante la jornada tienen alimentación asegurada, un trato amable y la recreación constante que les ofrece los uniformados del Ejército Nacional.

Fue a través de la Cámara de Comercio seccional Garzón, que esta madre conoció sobre la ayuda médica que le podrían prestar en Heatler the Children. Manifiesta que la atención de sus médicos es excelente. “Es lo mejor que han podido hacer la Cámara de Comercio de Neiva y los médicos, que sacan tiempo para venir a este rincón de Colombia y prestarle esta ayuda a tantos niños”.

Yolima Ramírez, otra madre de familia, salió del municipio de La Plata a las 2 de la mañana con rumbo a Neiva, y desde las 6:30 del viernes esperó con paciencia en el parqueadero del hospital, a que los médicos atendieran a su bebé  Danna Valentina de 18 meses la cual nació con paladar hendido y que además necesita reconstrucción de la campanilla.

Igualmente el año anterior fue operada y esta vez vino a valoración. Los médicos le indicaron que debe esperar hasta el próximo año a que la pequeña lengua de Danna crezca para que empiece a hablar, de lo contrario será operada de la lengua. Necesitará además terapia del lenguaje.

“Los médicos son excelentes, nunca antes había visto unos médicos como ellos, queridos con los niños, a pesar de tanto niños que atienden los dejan muy presentes”, destaca Yolima.

Nicoll de 9 años, llegó a la capital huilense desde el municipio de Pitalito en un bus que le facilitó la Cámara de Comercio, bajo el cuidado de su abuela María Gladis. Padece parálisis cerebral desde cuando tenía 1 año de edad, producto de una fiebre alta que no le fue tratada medicamente a tiempo. Por varios días a la niña sólo aguas de yerbas. Pero su situación empeoró y Nicolle convulsionó. Cuando la llevaron por fin a un médico, la galena que la atendió se dio cuenta del daño neurológico que se le había causado a la pequeña.

Los cuidados que demanda desde entonces son constantes, no controla esfínteres, habla poco y no camina. Fue atendida en la jornada Healing the Children por primera vez el año pasado, y le realizaron 6 cirugías en la pierna para que pudiera estirarla. Aún son varias las que requiere en sus extremidades inferiores y en uno de sus brazos.

Pero quien más esperó ansiosa la fecha de esta jornada este año fue Jeimy Alejandra Garzón, una adolescente de la vereda Aipecito, zona rural de Neiva, quien el día de ayer cumplió 15 años de edad, y su mayor anhelo era que los médicos le regalaran el resto de cirugías y tratamiento que le hacen falta para corregir su problema de labio leporino.

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