Jesús Santrich solicitado formalmente en extradición.

RICARDO AREIZA

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La supuesta red con narcotraficantes mexicanos resultó falsa. Los fingidos voceros de los carteles mexicanos eran agentes encubiertos de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA).  El procedimiento  no es nuevo. En Estados Unidos se conoce como “entrapment”, una táctica recurrente para “tender trampas”,  para inducir a personas a cometer un delito, de forma que preparan y propician situaciones para documentar determinados hechos para luego capturar, desprestigiar, juzgar y condenar.

La supuesta red fue montada por la DEA con engaños. Los agentes encubiertos se hicieron pasar como negociadores del Cartel de Sinaloa y se contactaron con  los empresarios colombianos Armando Gómez y Fabio Younes y luego a Marlon Marín Marín (sobrino de Iván Márquez) quien finalmente involucró a Jesús Santrich, el ciego ex negociador de las antiguas Farc.

Adicionalmente, los agentes infiltrados, utilizando dólares falsos, habrían pago en Miramar (Florida)  la primera parte del negocio para suministrar diez toneladas de cocaína, desde Bogotá.

Los dos hechos, están contenidos en el expediente  de 244 páginas enviado a las autoridades colombianas para pedir en extradición al desmovilizado ex jefe guerrillero.

Los soportes

Los contactos, según el documento, habrían comenzado en junio de 2017. La entrega del anticipo en dólares espurios se habría efectuado el 13 de febrero del 2018, “en una reunión grabada en video” por uno de los infiltrados.

El infiltrado le proporcionó un automóvil al contacto enviado por Marín.

“En el maletero había cinco millones en moneda falsificada de los Estados Unidos que estaban destinados a ser el pago, ordenados en paquetes transparentes en una bolsa, la cual observó el contacto antes de llevarse el automóvil”, señala el expediente revelado el viernes pasado.

Según la DEA, “los acusados participaron en numerosas conversaciones con testigos confidenciales que actuaron bajo las instrucciones de autoridades (federales) tiempo durante el cual mencionaron y negociaron la compra de miles de kilos de cocaína, parte de ella destinada a los Estados Unidos”.

En febrero pasado, el exjefe de las Farc habría recibido en su casa a agentes de la DEA. Uno de ellos estaba filmando en secreto.

El mismo procedimiento se habría intentado contra el ex jefe negociador ‘Iván Márquez’. Su sobrino, en dos ocasiones, pretendió contactarlo con “supuestos inversionistas” interesados en proyectos piscícolas”. Solo que Márquez, rehusó esa comunicación con el desconocido interlocutor, que serían, agentes infiltrados.

El expediente remitido a la Cancillería

Los delitos

Sin embargo, la supuesta exportación de coca, en un avión saliendo de Bogotá,  no llegó a concretarse.  “En el caso de Santrich es un delito que ni siquiera se ha cometido aún”. Sin embargo, se difunde la versión sin pruebas verificadas y contundentes de un presunto compromiso de Santica con haber aceptado hacer parte de la preparación de tal negocio ilegal, a partir de lo cual se le señala en EEUU el delito de “conspiración para exportación de cocaína”, apuntó el analista Álvaro Villarraga, directivo del Centro Nacional de Memoria Histórica.

Gustavo Gallardo,  el abogado de Santrich, aseguró que en este caso,  no existe una investigación judicial en Colombia, ni en particular contra Santrich. “La Fiscalía no tiene una investigación seria. No hay un proceso contra él y, a partir de eso, empezamos nosotros a evidenciar que eso es un montaje y que efectivamente esas pruebas son un acervo probatorio totalmente mentiroso, ilegal y descontextualizado”, afirmó.

“Por tanto,-agregó- llama la atención que en ausencia de una investigación judicial que arroje pruebas de soporte, con la sola comunicación de la Interpol que habla del supuesto de ciertos hechos delictivos, el Fiscal General declare sin fundamento ante el país para justificar la captura de Santrich, que existía “evidencia concluyente”.

Las Farc insistieron en que Estados Unidos revele las pruebas en Colombia para poder asumir la defensa. El embajador de ese país, aseguró

Lo que sigue

La Corte Suprema de Justicia advirtió que por tratarse de un ex jefe guerrillero indultado, el trámite de la solicitud de extradición de ‘Jesús Santrich’, debe iniciarse en la Jurisdicción Especial de Paz.

“Esa jurisdicción es la competente para evaluar en principio la temporalidad de las acciones delictivas que le atribuyen las autoridades judiciales de los Estados Unidos”, afirmó el presidente de la Corte, José Luis Barceló Camacho.

Si dentro de los análisis previos que haga la JEP la conclusión es que los hechos ocurrieron después de esa fecha, estaríamos frente a delitos comunes y la competencia para emitir el concepto de extradición la tendrá la jurisdicción ordinaria, en cabeza de la Corte Suprema de Justicia. De lo contrario, explicó Barceló, será la JEP la que se encarga del trámite total del caso.

La extradición no será tan rápido como se supone. Y seguramente, tendrá que decidirla, el nuevo presidente.

El ministro de Justicia Enrique Gil Botero, aseguró que el trámite durará por lo menos seis meses.   El funcionario  remitió a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) la solicitud.

Por ahora el nuevo Tribunal de Paz, deberá revisar las fechas en las que se cometió el presunto delito para determinar si fue antes o después de la firma del acuerdo de paz.

La JEP tiene 120 días para emitir un concepto sobre la fecha en la que habría sido cometida la conducta.

El proceso pasará luego a la Corte Suprema de Justicia, en caso de confirmarse la fecha, para refrendar o no la solicitud y finalmente será el Jefe del Estado el que decida la entrega o no a los Estados Unidos.

Santrich cayó en la trampa.

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