Rodrigo Villalba Mosquera

El domingo anterior se eligió Presidente de la República para el próximo cuatrienio, y hay elementos positivos para destacar. Una participación electoral masiva de 19.500.000 colombianos que acudieron a las urnas, dándole mucha legitimidad al presidente electo, Iván Duque, quien ganó en franca lid con más de diez millones de votos, respaldo electoral nunca antes visto. Su contendor, Gustavo Petro, registró ocho millones de votantes, respaldo grande para quien aspiraba también a la Presidencia y este resultado es bueno, porque nos toca mirarlo con respeto y entender que éste es un país pluralista y de matices políticos y sociales. Hubo también expresiones electorales de importantes ciudadanos y personalidades por el voto en blanco.

Lecciones nos tiene que dejar un debate presidencial polarizado como el que más, de mucha confrontación y agravios, que ya debe terminar. Entendamos que la campaña pasó, y que llegó el momento de reorganizarnos, cada uno dentro de su rol y liderazgo, pensando en el país y apuntándole a las transformaciones que requiere la sociedad.

La llegada de Duque, de 41 años, es muy significativa para el país, anunciando además que su gabinete será de jóvenes y de muchas mujeres, época de recambio y oportunidad para los nuevos liderazgos. También anunció que gobernara para todos en la búsqueda de la unidad nacional y que es amigo de los consensos, algo que debemos apoyar, porque el país no aguanta más polarización. Tanto el presidente electo como la oposición, saben que el país requiere de urgentes y profundas reformas, y que las desavenencias deben ser dirimidas por la vía institucional, con una gran dosis de responsabilidad, pensando en los altos intereses patrios.

Con ánimo propositivo debemos abordar las reformas que están en la agenda, como es la política y electoral, pues para nadie es un secreto que el sistema electoral hizo “agua”. Una reforma a la justicia (preservando la Corte Constitucional), una reforma pensional donde se abra la base, ampliando cobertura y desmontando los subsidios de las cotizaciones y pensiones altas. Un cambio en el modelo de salud, y algo prioritario, la reestructuración del mapa rural para crear una nueva hoja de ruta que fortalezca el campo.

La paz, como hemos coincidido todos, no nos puede dividir más, y por el contrario tendrá que ser factor de unidad. La implementación de los acuerdos de paz seguramente nos hará buscar mayores consensos, pero en aras del cumplimiento de los mismos.

El 20 julio iniciamos la nueva legislatura y el 7 de agosto arranca la era Duque. Hoy celebremos en familia el Día del Padre y hagámosle fuerza a nuestra selección de fútbol para salir victoriosos. En estas vacaciones disfrutemos del mundial de fútbol y de nuestras tradicionales fiestas de San Pedro.

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