La exsenadora Claudia López es la promotora nacional de la consulta anticorrupción que se votará el próximo 26 de agosto.

JESÚS ANTONIO ROJAS SERRANO/LN

editorgeneral@lanacion.com.co

 

En 28 días, se realizará en el país la consulta anticorrupción, que permitirá a los colombianos votar por siete mandatos que buscan luchar contra este flagelo que carcome a las instituciones colombianas. La consulta costará más de $310.000 millones y para que sea válida se necesita que al menos, el 30% del censo electoral, que corresponde a más de 12 millones de personas, participe en las votaciones. La promotora de la consulta es la exsenadora de la Alianza Verde, Claudia López.

Aquí está el diálogo que LA NACIÓN sostuvo con la dirigente política.

 

A menos de un mes, ¿Qué expectativas tiene frente la consulta anticorrupción?

Es un desafío bien difícil, ya cuatro millones de colombianos hicimos la tarea de recoger las firmas, cumplir con los requisitos legales y lograr el aval del Senado y que la Registraduría haga la consulta el 26 de agosto. Ahora el balón está en la cancha de los ciudadanos, depende de sus votos el 26 de agosto que más de 12 millones de colombianos dejemos de quejarnos de la corrupción y vayamos a las urnas a bajarle el salario a los congresistas, a quitarles los privilegios, a acabarles la mermelada y a acabarles la contratación a dedo para que con nuestro voto obliguemos al Congreso a que tramite en un año estas normas que siempre se han hundido. Yo creo que tenemos una oportunidad histórica. El 26 de agosto tenemos la oportunidad con nuestro voto de derrotar toda esa corrupción y obligarlos a que se aprueben las normas anticorrupción.

 

Francamente, ¿Cree que la gente saldrá a votar copiosamente?

El voto de la gente es libre, si no salimos a votar la consulta anticorrupción van a terminar subiéndonos los impuestos y bajando la pensión para cubrir el hueco de la corrupción. La única manera de proteger nuestro bolsillo y de meter en cintura a los congresistas de la clase política y su corrupción es salir a votar el 26 de agosto, siete veces sí, por cada uno de los siete mandatos. Tenemos la oportunidad ya que esto siempre se ha hundido en el Congreso. No vayan a soñar por un minuto que los congresistas de repente si se van a querer bajar el sueldo, sí van a querer rendir cuentas y sí van a querer acabar la mermelada. O los obligamos con el voto de más de 12 millones de colombianos que la Constitución nos da el mecanismo de participación que es la consulta o seguramente van a seguir en su misma corrupción y en su clientelismo.

 

¿Qué piensa de los que han salido a criticar esta consulta diciendo que es muy costosa para el país?

Lo costosa es la corrupción. La corrupción nos roba 50 billones de pesos al año, ese es el 25% del presupuesto general de la Nación y 6 puntos del Producto Interno Bruto de Colombia. Eso quiere decir que a cada uno de los 50 millones de colombianos, al año, le roban un millón de pesos. La consulta vale lo mismo que cuesta una organización del día para elegir Congreso o para elegir presidente. La vamos a hacer porque cuatro millones de colombianos con nuestra firma creímos que nos dejaran ir a votar esas normas anticorrupción que el Congreso siempre ha hundido, de manera que lo que cuesta no es la consulta sino la corrupción. La consulta cuesta el 0.1% de lo que cuesta la corrupción. En cambio sólo con la reducción de honorarios de los congresistas nos vamos a ahorrar 230 mil millones de pesos de entrada. Con la eliminación de la ‘mermelada’ y los contratos a dedo vamos a recuperar varios de los 50 billones de pesos que nos están robando. Así que pongámonos todos al derecho.

 

Para quienes desconfían de los efectos que pueda tener esta consulta, ¿usted qué les diría?

La mejor manera de que sigan robando es quedarnos discutiendo de cuál es la mejor manera de enfrentar la corrupción. Hay muchas maneras de enfrentar la corrupción, esa es una deseable y posible, es una en la que el Estado ya invirtió 300 mil millones de pesos para que podamos ir el 26 de agosto y por primera vez en la historia obligar al Congreso con nuestro voto a que tramite las normas anticorrupción que nunca ha querido aprobar. De manera que le estamos pegando a varios puntos duros. Seguramente, además, habrá que hacer una reforma a la justicia y además de eso será útil hacer una reforma electoral por el tema de la compra de votos, pero bajarle el salario a los congresistas, quitar el beneficio de casa por cárcel para corruptos, acabar la mermelada, acabar la ‘contratitis’ a dedo, ponerlos a rendir cuentas, sin duda le pega duro a la corrupción.

 

Suponga que la consulta anticorrupción pasa la prueba, ¿Qué debe seguir?

Estamos votando siete mandatos políticos, siete instrucciones al Congreso. Lo que pasaría es que el Congreso tendría un año de plazo para tramitar esas leyes, es decir, para volver esos mandatos una ley y si al año no los aprueban el presidente de la República los debe pedir por decreto-ley, por eso es importante la consulta, porque no nos pueden hacer ‘conejo’. Ese es el efecto de la consulta, por eso es que pide tanto votos.

 

En las regiones, ¿qué ambiente ha sentido frente a la consulta anticorrupción?

Esto es de las pocas cosas que une a Colombia, lo cual es maravilloso. A mí me complace mucho que desde el presidente electo, Duque, pasando por el presidente Santos, Uribe, De la Calle, Fajardo, congresistas de todos los partidos, desde el Centro Democrático hasta Petro y ciudadanos de todos los talantes y regiones apoyan la consulta anticorrupción. En todos las encuestas virtuales que han hecho medios de comunicación, invito a LA NACIÓN a que haga una, ponga en sus redes, cuánta gente estaría dispuesta a ir a votar la consulta anticorrupción el 26 de agosto, en todos gana que si van a votar y los siete mandatos más del 50%. La gente entiende que hay un problema, entiende que acá hay una parte de la solución y que ir a votar el 26 de agosto es parte de lo que lo resuelve.

 

No puedo dejar pasar esta oportunidad sin preguntarle por algunos temas coyunturales, ¿cómo ha visto el gabinete de Duque?

Creo y espero que el presidente Duque pueda cumplir con su promesa de renovación, de no mermelada y de reconciliación. Yo creo que el país necesita ese talante y espero que lo pueda lograr. Hasta ahora, en términos generales, con algunas excepciones: el ministro de Hacienda y el ministro de Defensa, me parecen un desacierto, reconozco que es gente técnica, gente joven, gente que conoce su tema, eso sí, un poco ‘extraterrestres’, no han pisado nunca el Huila, ni conocen ninguna región, un poco desconectados del país pero gente técnica y seria. De modo que espero que les vaya bien. Me gusta que no se haya dejado chantajear por la política para nombrar su gabinete.

 

Del nuevo Ministro de Defensa,  ¿Qué le preocupa?

Es un hombre dogmático, sectario y no sabe nada de seguridad y defensa, nada, absolutamente nada. Diferente al Ministro del Medio Ambiente, Ricardo Lozano, que es un ambientalista serio, reconocido, que conoce los temas de su cartera, pues el doctor Botero no tiene ni la menor idea de seguridad y defensa y el palo no está pa’ cucharas. Aquí tenemos problemas serios de seguridad y defensa y el señor ministro no tiene la menor idea de ninguno.

 

Siguen asesinando líderes sociales en el país, ¿Qué hacer?

Necesitamos que en este país haya seguridad, justicia y Fiscalía que funcionen. La verdad aquí es una vergüenza que la fuerza pública sea incapaz de proveer seguridad en las regiones, no hay jueces, no hay Fiscalías, no hay comisarías de familia. A la gente la asesinan impunemente y luego la Fiscalía no es capaz de apretar a los autores intelectuales ni materiales de esos homicidios. A mí francamente me parece que ese es el principal desafío del nuevo Gobierno, asegurar que a los líderes sociales y a las mujeres en Colombia, nos dejen de asesinar de manera tan impune como lo están haciendo hasta ahora. Se necesita una reorganización seria de la Policía y el Ejército en las zonas rurales de Colombia para poder proteger la vida de la gente, se necesita presencia de jueces, fiscales, CTI, investigadores, presencia de la Defensoría que hace un esfuerzo infinito pero necesitan más presencia de autoridad pública para que haya un mejor funcionamiento del sistema de alertas tempranas y que la Fiscalía en vez de estar haciendo política cuide la vida de los colombianos y sancione eficazmente a los delincuentes.

 

Los lectores no me perdonan si no le pregunto por el presidente del Senado, Ernesto Macías, usted que lo tuvo de compañero en los últimos años, ¿Qué piensa de esta elección y qué tanto el Huila puede ganar con Macías en la presidencia de Senado?

Yo espero que el presidente del Senado sea una versión mejorada de lo que yo vi estos cuatro años. Al Macías que yo conozco, es un hombre sectario, machista, agresivo, mentiroso, un tipo que no tiene ningún problema en inventarse mentiras y difundir noticias falsas por todos los medios. El Huila sabe que se la pasó diciendo, por ejemplo, que en el 2018 no iban a haber elecciones porque Santos tenía un acuerdo con las Farc para dejarle el Gobierno en transición a Timochenko. Barbaridades de ese estilo y mentiras de ese estilo. Ese es el Macías que yo he conocido hasta ahora. Yo espero que ahora que le correspondió ser el presidente del Congreso, garantice los derechos de todas las bancadas, del control político democrático, que llegue una versión mejorada.

 

La bajada de pantalones de Mockus, ¿Qué opinión le mereció?

Yo creo que han hecho un escándalo de un hecho que obviamente causa estupor, pero no es una agresión ni una falta disciplinaria. En el Congreso que roban, que tienen mermeladas, van a venir a hacer un show para sancionar a Mockus porque hace un gesto simbólico. Francamente me parece que hay una moralidad absurda. Yo en todo caso sí hubiera preferido que nuestro ‘profe’ Antanas Mockus empezara su paso por el Congreso de una manera distinta, nuestro profe Mockus tiene muchas cosas más importantes qué mostrar, su agenda, su capacidad de liderazgo. El mensaje que él llevaba ese día lo mostramos en una pancarta sobre la defensa de la vida de los líderes sociales porque la vida es sagrada. Nadie ha hablado de ese mensaje. Todo el mundo ha hablado del incidente de la bajada de pantalones.

 

¿Es cierto que va a aspirar en las elecciones del próximo año a la Alcaldía de Bogotá?

No he tomado esa decisión. Por ahora, tengo dos prioridades claras para mi vida este año, hasta el 26 de agosto estaré dedicada a invitar a los colombianos a que derrotemos la corrupción votando siete veces sí y luego me dedicaré a terminar mi tesis de doctorado para poderme graduar. El año entrante tendré que tomar la decisión de si me lanzo a un cargo local como la Alcaldía de Bogotá o me espero al 2022 y vuelvo a intentarlo en un cargo nacional.

 

¿Cuál es su mensaje para todos los huilenses con ocasión de la próxima consulta anticorrupción?

Mi mensaje para toda la gente del Huila es, primero, de gratitud, gracias por las miles de firmas que recogieron porque ciudadanos de todos los municipios del norte, del sur de la capital recogieron firmas con su familia y amigos para que pudiéramos votar la consulta anticorrupción. La buena noticia es que lo logramos contra todos los pronósticos, recogimos las firmas, convencimos al Senado de que nos diera el aval, a la Registraduría que organizara la jornada, ahora el balón está en nuestra cancha. El próximo 26 de agosto o vamos y derrotamos la corrupción y la mermelada o el año entrante van a terminar subiéndonos los impuestos y bajándonos las pensiones para cubrir el hueco de la corrupción. De manera que en vez de lamentarnos vayamos con toda decisión a votar siete veces sí la consulta anticorrupción.

Comentarios