Sergio Felipe Salamanca Borrero

En mi opinión Colombia está viviendo un despertar democrático que se ha caracterizado por el uso de mecanismos de naturaleza constitucional que habían entrado en desuso. Son dos los mecanismos que se han destacado por su reaparición, la consulta popular y la moción de censura.

El primero de estos mecanismos, la consulta popular, ha sido objeto de debate en las últimas semanas por una propuesta de consulta sin precedente en el país, la consulta anticorrupción. Si bien le faltaron muy pocos votos para pasar el umbral exigido, la consulta cumplió uno de sus cometidos, nos hizo reflexionar a todos los colombianos sobre la necesidad de hacerle frente a la corrupción, lo cual ha llevado a que el mismo Gobierno esté estudiando la creación de proyectos anticorrupción de la mano con el legislativo.

Si bien la consulta ha estado en boca de todos estos últimos meses gracias a la precitada consulta anticorrupción, ha sido un mecanismo al que han recurrido comunidades en los últimos años para hacerle frente a proyectos extractivos. La consulta más representativa de todas es la que se llevó a cabo en el año 2017 en Cajamarca, Tolima, en el que la consulta obtuvo un aplastante 97% de votos en contra del proyecto para de extracción de oro en la región. Así como en Cajamarca, muchas otras regiones del país con potencial minero y petrolero realizaron sus consultas, reabriendo el debate sobre qué hacer cuando existe discrepancia entre la población, las entidades territoriales y las autoridades nacionales.

El segundo mecanismo, la moción de censura, también ha ganado una fuerte importancia mediática luego de que miembros de la oposición manifestaran recurrir al mecanismo en caso de que el Ministro de Hacienda decida gravar con IVA toda la canasta familiar. Este es un mecanismo que requiere ser propuesto por la décima parte de la cámara en cuestión, y requiere para su aprobación del voto afirmativo de la mitad más uno miembros de la cámara, teniendo como resultado que el ministro o funcionario en cuestión quedan separados de su cargo.

Según los estudiosos de la materia, la moción de censura es muy improbable, lo cual es respaldado con el principal argumento de que históricamente nunca ha prosperado, lo que se debe en gran parte al hecho de que recae sobre funcionarios nombrados por el presidente, lo cual permite que este pueda anticiparse a la decisión del legislativo.

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