CLAUDIA MARCELA MEDINA GARCIA

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En medio de la ‘tormenta’ de la captura de los concejales en Neiva, la Universidad Externado de Colombia, encabezada por el rector Juan Carlos Henao, entregaba al país una importante investigación sobre la corrupción. El documento está compuesto por 48 artículos, divididos en cuatro tomos a cargo de 78 investigadores.

LA NACIÓN dialogó con el jurista y académico sobre los resultados de la investigación en materia de corrupción y los posibles caminos para combatirla.

Ha publicado una investigación sobre los temas de corrupción. ¿Qué lo llevó a liderar esa investigación?

Es una investigación que llevamos realizando dos años y medio, es decir, la decisión se tomó hace tres años y se escogió, tal vez, por olfato. Pensé, ¿qué podemos investigar en la Universidad Externado que pueda tener repercusión a nivel nacional, que sea un tema sólido académicamente?, y se propuso el tema de la corrupción. Entonces, desde hace tres años decidimos investigar todo el tema de la corrupción y terminamos con mucha suerte porque caímos en un momento donde el tema está por los todos los medios.

¿En qué se enfocó la investigación?

Cada tomo tiene una temática particular; el primer tomo se llama “Corrupción, política y sociedad”, donde se hacen muchos análisis de cuál es el papel de los medios de comunicación, se muestran muchos ejemplos teóricos de qué es la definición de corrupción, así como estudios sociales de cómo se percibe la corrupción en términos de sociedad civil. El segundo es “Enfoques sectoriales sobre la corrupción”, es muy interesante porque ya se mete con aspectos concretos como el acueducto, la alimentación, las cárceles, la corrupción en el medio ambiente. El tercero es muy novedoso, “La corrupción en la empresa privada”; no había estudios sobre el sector privado porque uno de los problemas que hay aquí es que todo el mundo cree que la corrupción es la del sector público. El último tomo es más jurídico, sobre “Corrupción, Estado e instrumento jurídico”, que es el análisis de todo lo que tiene que ver con las leyes que existen sobre corrupción, si han sido eficientes o no y qué propuestas legislativas se hacen.

¿Qué aspectos relevantes encontró?

La corrupción es peor de lo que se imagina, es sistémica dentro de la sociedad colombiana y no hablo solamente en términos de funcionarios públicos. Se incrustó en la cultura y eso es muy triste, es el ciudadano que paga $ 30.000 para que saquen rápido un permiso que necesita para hacer una fiesta pública, el que se cuela en el Transmilenio o cualquier sistema de transporte masivo. Entonces en ese sentido lo que es impactante de esta investigación es que la corrupción es un problema de la cultura colombiana. Desde la familia estamos generando corrupción, al niño que se le permite copiar para hacer una tarea, es una cultura que viene muy reproducida. Corrupción hay en todo el mundo, yo no digo que no, pero es excesiva la que existe en Colombia, antes había corrupción pero el nivel al que hemos llegado es grotesco. Las mediciones que tenemos muestran que en los últimos 20 años la situación no ha cambiado, la parte normativa no es suficiente, aquí lo que necesitamos es que el presidente, alcaldes, concejales, gobernadores, lo vuelvan un tema cotidiano, que exista la sanción social, que no se aparte al corrupto y eso tiene que ver con lo mismo que ocurrió con la mafia, Colombia aceptó la mafia y el mafioso era exitoso. Esa falta de control social es lo que ha permeado las raíces de la sociedad colombiana.

Usted habla de abordar de manera diferente la corrupción. ¿A qué hace referencia?

Lo que nosotros encontramos es que esto tiene que ser multifacético, ni es una norma, ni es solo una noticia; es decir, la sociedad colombiana tiene que hacer un acto de contrición general y de decir ‘no más a la corrupción’. Yo creo que lo que pasó ahorita con la consulta fue muy importante, 11 millones de personas, sin un peso, diciéndole ‘No’ a la corrupción. Debe haber una catarsis contra la corrupción, que los medios de comunicación no se queden solamente con la chiva, esto es un problema sistémico que los medios lo deberían afrontar no solo desde la perspectiva del escándalo, sino de la formación cívica. Todas las soluciones se tienen que dar al tiempo, está bien lo que hace le presidente Duque pero que no pare, que haga con la corrupción lo que Santos hizo por la paz, así como se lo dije a María Isabel Rueda: Que sea algo de todos los días, porque la base de la educación es la repetición.

Nadie hace caso a la normatividad y las leyes. ¿Para qué más leyes?

Aquí lo que hay que hacer es tener una eficiencia más grande contra la impunidad. El problema es que la gente comete el delito y queda impune o la sanción es tan chiquita y no devuelven el dinero que robaron, pasan 5 o 6 años en la cárcel pero quedan con 20 mil millones de pesos. Aunque es un problema legal, la lucha contra la corrupción hay que hacerlo desde lo social más que de lo legal

¿Cómo hacerlo desde lo social con esta crisis que vive el país?

El hecho de que usted sea pobre no significa que sea corrupto, el problema de la corrupción es que son los ricos y los pobres, me atrevería a decir que la gente pobre es mucho más honesta que los ricos. La corrupción no es un problema de clases sociales, ese es uno de los aportes de la investigación. No son ricos, pobres o contratistas, es mucho más grave que eso.

Se dice que la corrupción se profundiza en materia de infraestructura. ¿Qué arrojó la investigación de sectores?

Claro, es que ese es precisamente uno de los mitos falsos que se tienen en el estudio de la corrupción, pero eso es mentira, está en la gran mayoría de sectores, departamentos, ciudades y eso es lo que es triste.

¿Cómo definiría la corrupción después de esta investigación?

Es la obtención de un provecho ilícito, aprovechando una determinada posición personal.

¿Por qué la gente se vuelve corrupta?

Por falta de ética, formación y yo creo que tiene que ver mucho con el arribismo, los valores que tiene la sociedad, por ejemplo, la seguridad económica, entonces el corrupto sabe que si hace una cosa, gana y con eso quedó asegurado. Son una serie de valores culturales que se han ido fundando en la sociedad, creer que el éxito del ser humano está en los bienes materiales, eso lo reproducen los periódicos o revistas con artículos como “Los 10 millonarios más grandes del mundo” y todos quieren ser uno de esos personajes exitosos. Se confunde el éxito con el dinero, el éxito no está en el dinero, está en la sanidad interna que uno pueda tener en su conciencia. Es mucho más exitoso una persona pobre que se muere sin un peso y que ha sido limpio toda la vida a un millonario que pagó coima para que le dieran unos contratos de infraestructura.

¿Usted voto la Consulta Anticorrupción?

Sí, claro.

Que no haya pasado el umbral, ¿qué le significó?

No, eso a mí no me importa, yo creo que es un hecho político y es más, yo no estaba tan optimista, todos nos ‘pelamos’ en los cálculos de la votación que fue monumental. Es decir, hay un cambio democrático, es la primera vez que se utiliza la palabra ‘consulta’, después de la constitución de 1991 que ya lleva 27 años. Esta consulta es un mensaje que puede cambiar la mentalidad democrática de las personas, vale la pena ir a las urnas en situaciones como estas.

En el Huila fueron capturados 9 concejales de Neiva por presuntas irregularidades para elegir contralor y personera. ¿Qué decir frente a este caso?

Yo digo que los sigan capturando, que los metan a la cárcel a todos, que consigan las pruebas para que los condenen, porque la corrupción no se vale, tan sencillo como eso. La corrupción ataca la ética, la democracia. Usted para qué se va a preparar en una universidad si todo lo va a resolver por debajo de la mesa con plata, la corrupción es absolutamente corrosiva.

Hechos como estos empañan el trabajo de centenares de neivanos que son honestos y trabajadores, ¿qué hacer?

Claro, pero ahí es donde debe aparecer la gente que mueve campañas mostrando que no todos los colombianos son corruptos, ni los de Neiva.  Es muy importante, porque el hecho de que el estudio sea muy crítico en los términos de lo sistémico de la corrupción que hay en Colombia, creemos que la gran mayoría de los colombianos no son corruptos, muchas veces el problema es el escándalo donde solo sale lo negativo, porque lo positivo no vende. Es así como se va generando en el imaginario colectivo que toda la sociedad está permeada por la corrupción y por tanto, la gente se está volviendo más laxa porque los medios de comunicación manejan el tema pero no muestran el otro lado, que es el de la no corrupción y eso tiene un impacto sobre la cultura de la gente.

¿Hay un trabajo posterior que usted se ha marcado para que no se quede en una investigación para la Universidad nada más?

 Muchos debates a nivel nacional, tenemos gente para ir hablar de estos temas. Lo que seguirá haciendo la universidad son debates, ojalá en los medios de comunicación.

¿El Gobierno le ha hecho algún llamado después de esta investigación?

 No, pero el presidente Duque tiene los tomos, gente cercana a él también los tienen y los están digiriendo porque esta no es una lectura que usted puede hacer en un avión, es un libro de investigación y lo que hace la Universidad Externado de Colombia es darle un aporte muy sólido académicamente hablando a la sociedad colombiana en la búsqueda de una salida.

 

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