El Gobierno Nacional ya tienen listo el borrador del decreto sobre la dosis mínima. Con el que busca atacar el microtráfico y la inseguridad.

FERNANDO POLO/LN

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La ministra de Justicia y del Derecho, Gloria María Borrero Restrepo, anunció que ya está listo el borrador del decreto donde se toman medidas para controlar el uso de la dosis mínima.

La funcionaria afirmó que con el decreto que expedirá próximamente el Gobierno, no se pretende penalizar el porte de la dosis mínima, y que lo único que se busca es una medida administrativa para incautar la droga que porte o consuma un ciudadano en un espacio público.

Aclaró que la norma no va en contravía del concepto de la Corte Constitucional sobre el libre desarrollo de la personalidad, pues no contempla penalización alguna.

“Esta dosis solo se puede consumir en espacios privados. Vamos a proteger a nuestros niños y adolescentes de quienes les quieren vender drogas. Se está dañando a esta generación y lo que queremos es protegerla. Quien consuma en público incumple una norma administrativa y el Estado está en todo su derecho de proteger a los jóvenes y perseguir a los jíbaros y narcotraficantes”, dijo la Ministra.

Explicó que, si una persona es sorprendida consumiendo en espacio público, la droga se le decomisará y luego vendrá un proceso verbal que incluye descargos. “Si la persona es adicta y lo demuestra mediante una certificación médica o el testimonio de sus familiares o profesores, se le devuelve la droga. Si no, se le decomisa y luego se destruye”, resaltó.

Señaló que el porte y tenencia de cantidades que excedan la dosis personal será judicializado de conformidad con la normativa vigente.

Según los entendidos el nuevo decreto lo que hace es modificar parcialmente el Código Nacional de Policía, añadiendo un capítulo en el tema sobre “comportamientos contrarios a la convivencia relacionados con el porte de sustancias estupefacientes o psicotrópicas”.

La medida del nuevo decreto se adopta debido a que, con la despenalización de la dosis mínima, se creó un “boquete” que está siendo aprovechado por los jíbaros para la distribución de alucinógenos en pequeñas cantidades.

Lo que ha hecho que se vean afectados lugares como colegios y sitios públicos. Que son acechados por los distribuidores, principalmente de marihuana.

El alcalde de Neiva, Rodrigo Lara Sánchez, se pronunció y dijo que la medida es buena, porque se va a controlar la distribución de pequeñas cantidades de alucinógenos, que están induciendo al consumo a niños y jóvenes.

“La propuesta no es la de quitar la dosis mínima, sino de atacar a los jíbaros, al microtráfico y a las personas que se quieren aprovechar de la ley que ampara la dosis mínima para expender toda clase de estupefacientes a las niñas y niños de nuestros colegios y envenenar aún más nuestra sociedad”, señaló Lara Sánchez.

Destacó que los alcaldes de las ciudades capitales vienen desde hace rato haciendo el llamado para que se tomen correctivos en ese sentido, para que se endurezcan las medidas contra el porte y consumo de estupefacientes.

“Ese llamado lo hemos hecho todos los alcaldes de las ciudades capitales desde Asocapitales, para que se luche contra el narcotráfico y evitar que se amparen en la dosis mínima para seguir con el negocio del narcotráfico. Por eso apoyamos esta decisión del Presidente Duque para que ataque a las personas que llegan a las escuelas, parques y sitios públicos a vender la droga amparados en una supuesta dosis personal. El microtráfico es el gran generador de violencia e inseguridad, genera una serie de fenómenos que alteran el buen vivir de una sociedad”, resaltó el alcalde de Neiva.

Por su parte José Alfonso Hernández, de Planeación Departamental, en el marco de la creación de políticas para la protección de niñas, niños, jóvenes y adolescentes, anotó que es bueno que el Gobierno Nacional empiecen a tomar control y enfrentar esta situación que está causándole daño a los jóvenes huilenses.

“La problemática es a nivel mundial y la población más vulnerable son los niños, que están ubicados en las escuelas, los que no pueden ir a la escuela están en las calles, donde desafortunadamente son más vulnerables. Por ello le compete al Estado tomar medidas para contrarrestar estas circunstancias, por eso veo con buenos ojos que el Gobierno Nacional esté tomando medidas para enfrentar esa situación. De pronto no sea la mejor determinación, pero lo importante es que se están haciendo esfuerzos para controlar”, señaló Hernández.

‘Peor el remedio que la enfermedad’

Para el profesor David Murillo, investigador del Observatorio Constitucional de la Universidad Libre, “el remedio puede ser peor que la enfermedad”, porque un nuevo decreto que regule el porte de estupefacientes lo que va a conseguir es que estos se encarezcan más. Situación que puede ser aprovechada por los narcotraficantes.

“Yo creo que la medida no va a servir y por el contrario lo que va es a aumentar la demanda porque la oferta se va a reducir. Ahí los únicos que terminan beneficiados son los que trabajan en el microtráfico. La razón esencial es que la prohibición como tal no está relacionada con la disminución del consumo”, resaltó el profesor Murillo.

Agregó, que la prohibición en Colombia ya quedó establecida con la Ley 30, que arrojó nefastos resultados, porque las personas que quieren consumir esté o no prohibida la consiguen.

“Además puede generar al interior de la Policía manifestaciones de corrupción, porque el decreto plantea que se debe hacer un proceso verbal dirigido por la Policía para decidir si se devuelve o no la dosis incautada. Todos sabemos que algunos policías no tienen la mejor reputación en temas de corrupción. Por eso creo que el efecto del decreto será todo lo contrario. Porque al consumidor hay que tratarlo es como una persona enferma a través de políticas públicas, no de prohibiciones”, señaló el profesor David Murillo.

El problema en el Huila

El problema del microtráfico en el Huila se intensificó desde que se despenalizó la dosis mínima. Lo que ha creado un problema de seguridad en algunos municipios.

Debido a ello los alcaldes están pidiendo que se haga algo para que el problema no se incremente más, porque no tienen como controlar a las bandas de microtráfico que se están tomando a pequeñas poblaciones.

En el Huila los municipios con mayor consumo de sustancias alucinógenas son: Pitalito, San Agustín, La Plata, Garzón, Gigante, Rivera, Palermo, Campoalegre, Aipe, Villavieja y Neiva.

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