Rodrigo Villalba Mosquera

La Universidad Surcolombiana, una de las pocas instituciones educativas del país que en sus estatutos internos contempla la elección de su rector en un proceso mixto, -Consejo Superior y luego democráticamente eligen estudiantes, egresados y docentes- eligió el pasado jueves, para el periodo 2018-2022, a la profesora Nidia Guzmán Duran.

Se trata de una gran mujer y una excelente profesional, a quien tengo el honor de conocer de tiempo atrás. Nació en Rivera (Huila) en un hogar de gente buena y trabajadora, donde los valores y la honestidad fueron los grandes pilares de su formación.

Apasionada por la educación y la docencia, se graduó muy joven como normalista, luego como licenciada en Educación de la Universidad Surcolombiana, la institución que quiere tanto como a su profesión y a la que ha dedicado gran parte de su vida.

Nidia estudió en la USCO, se especializó en la USCO y luego, gracias a su profesionalismo, fue vinculada como docente y posteriormente como Decana de la Facultad de Educación. Se trata de una persona que conoce la Universidad criolla como la palma de su mano. Allá conoció a Humberto Alvarado (también docente y rector), quien luego se convirtió en su esposo y padre de sus hijos.

Meritorio qué los estamentos universitarios hayan premiado la labor de una persona 100% USCO, una mujer que lo único que ha tenido en sus manos es tiza, marcador y academia. Fue una elección legítima, con un respaldo electoral de más 62%.

Pero como nada es perfecto en la vida, hay para lamentar que en estas elecciones universitarias se presenten también algunos baches de “guerra sucia” como estrategia de campaña, sin embargo, lo destacable es grande. Que los estamentos universitarios se pronunciaron y acertaron.

No puedo dejar de reconocer importantes logros del rector saliente, Pedro Reyes, quien sacó adelante importantes proyectos como las patentes, la certificación y por ese gran liderazgo que tuvo en el trámite de la estampilla Pro-Usco, una iniciativa que tuve la oportunidad de liderar desde el Congreso, y que le aporta importantes recursos de financiación a la USCO.

Hay un gran reto para la nueva rectora, empoderar a la Universidad dentro de la nueva política que está estructurando el Gobierno Nacional para reemplazar el programa “Ser pilo paga”, donde estos programas del mérito y la excelencia se reflejen en más recursos públicos nacionales y mayor cobertura para los “pilos” de la región. Y el otro clamor que vienen solicitando de tiempo atrás los Huilenses, es que nuestra Universidad se vincule más, sea motor y apalancamiento del desarrollo regional.

También la dirigencia del Huila, toda, incluido gobernador, alcaldes, congresistas y sector privado, debe estar atenta, trabajando de la mano de la USCO que es orgullo y patrimonio de todos los huilenses.

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