Francisco Argüello

No le interesó darle cuotas políticas a los grandes partidos del país. Y menos cumplirles a los senadores y representantes huilenses que apoyaron fuertemente su candidatura. Sin embargo, hay esperanzas en que Iván Duque haga lo contrario a Juan Manuel Santos: premie más al Huila que a sus propios líderes y caciques políticos. A su llegada este sábado a Garzón se espera decida sobre grandes proyectos regionales y no le tiemble la mano para tomar decisiones y anunciar millonarias inversiones en un departamento sediento de recursos económicos del Gobierno Nacional y que le ha tocado gobernar con el precario presupuesto de la Gobernación del Huila y de municipios como Elías que administran hasta 5 mil millones de pesos al año.

Duque, quien escasamente nombró a dos huilenses en su gobierno: la ministra de Justicia, Gloria María Borrero (independiente, más de su confianza, a quien en el departamento ni la conocían), y al superintendente de Notariado y Registro,  Rubén Silva (de Garzón, cercano del presidente del Senado Ernesto Macías), se espera abra su chequera más a las obras y proyectos regionales, así le incumpla a gran parte de la clase política huilense que no pudo (al menos durante el tiempo en que gobernó Santos) hablar duro y reclamarle por los incumplimientos y desagravios al Huila porque tenían bajo su poder Finagro, Banco Agrario,  Incoder, Superintendencia de Sociedades y la Agencia Nacional de Tierras.

Entiendo que los políticos huilenses reclamen sus entidades nacionales, que las exijan para ubicar a sus amigos- muchos del Huila y me parece sano- , pero prefiero que el Presidente compense la falta de nombramientos en grandes cargos (porque ya no los dio y no hay nada qué hacer) con obras e inversiones millonarias a un departamento que requiere con urgencia una solución definitiva al paso por Pericongo, la terminación del distrito de riego Tesalia- Paicol (llevo doce años escuchando sobre esta obra), la inclusión del Huila en proyectos del Posconflicto, planes de vivienda de interés social, la circunvalar del oriente en Neiva, entre otras obras que el gobernador Carlos Julio González Villa y los alcaldes se las saben de memoria porque están cansados de pedirlas.

Nota uno: Me alegra el triunfo de Nidia Guzmán en la rectoría de la Universidad Surcolombiana. Ojalá gobierne alejada de los políticos y le demuestre a la opinión pública que los mensajes a nombre de Rodrigo Villalba Mosquera pidiendo que votaran por ella el día de su elección, no interfieran en sus futuras decisiones.

Nota dos: Yo de Álvaro Hernán Prada y Jaime Felipe Losada me quedaba en la Cámara de Representantes y no amagaría desistir del Congreso para lanzarme a la Gobernación. No sea que pasen los próximos cuatro años sin una cosa u otra. Los eligieron para una dignidad. Y deberían respetar lo que pensaron sus electores en mayo pasado. ¡Cero pretensiones!

Nota tres: Esta semana empezarán a lanzar a Jorge Fernando Perdomo a la Gobernación del Huila. La estrategia 1: mostrarlo en prensa y tv. ¿Le resultará?…

 

 

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