La Universidad Surcolombiana, Usco se unió a las marchas que se adelantaron en todo el país para exigir recursos para la educación.

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Con multitudinarias marchas que se llevaron a cabo en las principales ciudades del país, los estudiantes, profesores y hasta rectores de las universidades públicas le exigieron al Gobierno Nacional que destine más recursos para la educación y saque a las universidades del déficit en que se encuentran.

A pesar de que en el presupuesto del próximo año al sector de la educación se le aumentó un 10% al pasar de 38,78 billones de pesos a 41,26 la comunidad académica considera que no es suficiente. Entretanto el Gobierno resalta que este será el sector con mayor presupuesto.

En Neiva a la Universidad Surcolombiana, Usco, desde el mes de junio el Ministerio de Educación tenía que girarle cerca de $3.500 millones para funcionamiento, a esta fecha todavía no han definido cuando le entregaran los dineros.

“El lunes estuve en el Ministerio y no se ve voluntad de que nos quieran ayudar, nos dejaron esperando toda la mañana y no dan ninguna razón. Es una situación que compromete el funcionamiento de la universidad, porque esos recursos se necesitan para investigación, pago de catedráticos, para que los estudiantes se desplacen a las actividades extramuros. Los dineros estaban programados para que le llegaran a la universidad desde el pasado mes de junio y a esta fecha ni siquiera hay una resolución para saber cundo llegan”, explicó la rectora de la Universidad Surcolombiana, Nidia Guzmán.

Agregó que por ello la comunidad universitaria salió a marchar, para darle el mensaje al Gobierno de la problemática que están padeciendo por la falta de recursos.

“Es una marcha en la que participamos todos, estudiantes, profesores, graduados y hasta padres de familia. Es una situación crítica la que estamos pasando las universidades públicas del país porque en estos momentos no contamos con los recursos, que están presupuestados, pero no los han enviado y son para terminar este año”, dijo la rectora de la Usco.

EN QUÉ SE INVIERTE LA PLATA

Buena parte del presupuesto de las universidades se destina para gastos de funcionamiento (entre ellos sueldos de profesores e incluso pagos pensionales) lo cual le ha cerrado espacio a la inversión en otros temas clave para el sector.

De los 41,26 billones de pesos del presupuesto para educación, alrededor del 60 por ciento del presupuesto se canalizarán a través del Sistema General de Participaciones, SGP, que son los recursos que gira cada año el Gobierno Nacional a las regiones para financiar la educación básica y media de cerca de 8,3 millones de estudiantes del sector oficial.

Acá también está el pago de salarios y primas para más de 353.000 docentes y directivos docentes, incluye los tres puntos de nivelación salarial para 2019 acordados con los sindicatos de educadores y el pago de la bonificación pedagógica. Los programas de alimentación escolar se llevan alrededor de un billón de pesos, mientras que para infraestructura educativa solo se destinan un poco más de 300.000 millones de pesos.

Otro de los grandes rubros se destina al pago de las pensiones y demás prestaciones sociales del Magisterio, que alcanza un costo de 9,3 billones de pesos. Este es el Fondo Nacional de Prestaciones del Magisterio (Fomag), que atiende el pago de aproximadamente 206.000 pensionados.

En contraste con la educación básica, las universidades públicas reciben alrededor de 3,9 billones de pesos. Esto es, alrededor del 10 por ciento total del presupuesto. Esto significa que, en educación, como en otros muchos sectores, el país ha tenido que escoger entre financiar su pasado y de alguna manera aplazar la inversión en el futuro.

En términos generales, el 95% del presupuesto de educación va para funcionamiento (incluidos los pagos del Fomag y los compromisos de primas que se negociaron para levantar los paros docentes) y tan solo el 5% se destina a inversión.

Este es el panorama de la educación pública y la razón por la cual los universitarios salieron a marchar, en el marco del paro universitario que empezó a las cero horas de del 11 de octubre y que en un principio se programó para dos días, pero luego decidieron que será indefinido.

LO QUE DICE EL GOBIERNO

El Gobierno nacional afirma que ha priorizado la educación pública en el presupuesto de 2019 y que ésta recibirá una inyección adicional el próximo año de 500.000 millones. Además, que con esta cifra adicional el incremento estará en 1,8 puntos porcentuales por encima del IPC y que se buscará continuar incrementando estas cifras en los próximos años.

Entretanto la ministra de Educación, María Victoria Angulo, aseguró frente al tema del déficit estructural que son inversiones que han debido hacerse para poner la infraestructura al día. “Hay que decantar esta cifra y lo que estamos haciendo como gobierno es buscar nuevas fuentes de recursos como regalías y reorientar otros proyectos dentro del programa de reactivación económica”, afirmó la ministra, quien recordó que no se puede desconocer la difícil situación fiscal que vive el país.

La ministra de Educación, María Victoria Angulo anunció también que el próximo 20 de octubre se dará a conocer la nueva política de educación superior la cual incluye la reforma del programa Ser Pilo Paga, así como los avances en materia de gratuidad de la educación superior y hacia la equidad.

Los que van a la universidad

En Colombia, sólo el 40% de los jóvenes de estrato uno culmina la educación media y tan solo el 10% de ellos logra ingresar a la educación superior. La sociedad es especialmente injusta con ellos porque los condena a seguir viviendo en la marginalidad y la miseria. La única opción para alcanzar la movilidad social que tienen los hijos de familias que vivieron en la pobreza es convertirse en estudiantes de alguna de las universidades públicas con que cuenta el país. Que son justamente las que están luchando para que les asignen más presupuesto para poder funcionar.

De otra parte es bien sabido que las universidades están en mora de revisar, entre otros temas, sus modelos pedagógicos, su responsabilidad en la formación de mejores ciudadanos, sus sistemas de evaluación y su estructura curricular. No es sólo una cuestión de inyectarles más recursos. Tienen que repensarse en términos institucionales, administrativos y pedagógicos. Aun así, esas serán tareas casi imposibles de realizar sin contar con docentes de tiempo completo y de planta.

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