Destacamos la creación y puesta en marcha de su proyecto de educación preescolar que inicia en caminadores y va hasta transición. El eje central de esta idea es el desarrollo sensorio-motor en una edad clave que lo requiere. Se acompaña esta propuesta con la estimulación musical con el método Susuki. El desarrollo de pensamiento con ajedrez, robótica matemáticas para la vida. Además, se inicia un proyecto clave en su formación personal, el desarrollo de la  inteligencia emocional, la gestión de las emociones. Se encuentra también una propuesta de exploración del medio a través de su huerta y granja que estimulan el cuidado del medio ambiente y despierta su conciencia, amor y cuidado por la vida. Otro elemento diferenciador es la propuesta de rincones de aula, el alcance es muy grande, pues a través de ella se favorece la autonomía y se mantiene el interés innato por los niños en esta fase por aprender y descubrir.

La propuesta avanza con su despliegue y avance en el ciclo I (grados 1° a  3°) donde se continúa el trabajo hecho en el ciclo inicial. Aquí el eje central es el desarrollo de pensamiento, de esta manera se implementa la propuesta aprender a pensar en la que se lleva a los niños de manera paulatina a que descubran y sean conscientes de los pasos para cualificar los procesos básicos de pensamiento.

De manera transversal, cada eje que empieza en el ciclo inicial, continúa su desarrollo en el siguiente, por ejemplo, en el eje sensorio motor, ya empiezan un trabajo de fortalecimiento que incluye trabajo en taekwondo y se combina con trabajo del desarrollo de la dimensión corporal. Más adelante, está el programa de ajedrez en el aula y matemáticas para la vida. En lenguaje, se inicia la formalización del segundo idioma inglés con un trabajo intensificado con soporte de plataforma virtual y textos diseñados para armonizar con la intención de avanzar y cualificar el inglés, allí se estimula la lectura en ambos idiomas. Inicia el programa de salidas pedagógicas y tienen una primera medición en su proceso de evaluaciones estandarizadas saber y movers.

Hacia el ciclo II (4° a 7°) y III (8° – 11°) están las necesidades centradas en despertar la curiosidad y especializar los procesos de pensamiento de los estudiantes, para ello se incorpora la estrategia de centros de interés en la que se abren espacios para estimular el desarrollo en el eje potencial de los estudiantes ofreciendo diversas posibilidades. Se mantiene la propuesta de salidas pedagógicas fuera de la ciudad y más días de exploración y aprendizaje en contexto. Toma un nuevo sentido la robótica con oportunidades de programación. Se continúa estimulando el arte desde tres ejes: la música, la danza y la educación artística. En estos ciclos se hacen nuevas mediciones al proceso de inglés y se fortalecen conceptualmente los procesos de pensamiento. Al culminar en la educación media, se realiza flexibilización curricular para incluir profundizaciones en diferentes áreas que se alinean con los intereses universitarios de los estudiantes. Así mismo, se establecen convenios interinstitucionales instituciones de educación superior como la Universidad de La Sabana y la Universidad del Rosario para que los estudiantes accedan a becas por desempeño.

EDUCACIÓN ARTICULADA

La propuesta tiene articulados los diferentes ejes de tal manera que lo iniciado en el preescolar tiene su secuencia, gradualidad y profundidad a medida que se pasa de un ciclo a otro.  Se destaca también la enseñanza para la comprensión y el aprendizaje significativo como ejes transversales, ambos marcos pedagógicos permiten tener al estudiante como eje del proceso de aprendizaje y constructor de su aprendizaje cualificando en cada etapa el desarrollo de habilidades de pensamiento además, facilita que los estudiantes a través de la semana de las comprensiones, que ocurre una vez cada trimestre, presente a la comunidad educativa sus comprensiones y haga visible su pensamiento.

El Colombus, lleva varios años cualificando su propuesta pedagógica pensando no sólo en los resultados en pruebas estandarizadas donde se ha mantenido en un nivel muy superior, sino que ha comprendido que los estudiantes del hoy son los ciudadanos del mañana, lo que implica cualificar sus procesos para que sus estudiantes adquieran las competencias del siglo XXI que le demanda un mundo globalizado.

Para concluir, podemos decir que el Colombus es un colegio que trabaja fuerte, es constante y comprometido en el aquí, pero su mirada y metas están en el mañana, de ahí se deriva su comprensión de los procesos pedagógicos y formativos que orienta. Así las cosas, tendremos un colegio que seguirá forjando el camino hacia la excelencia, tierra fértil donde se siembran sueños.

Comentarios