Canasta familiar ya no será gravada con IVA.

Uno de los temas más sensibles y casi intocables a la hora de que los gobiernos planteen reformas tributarias, ha sido el gravar con IVA la canasta familiar de los colombianos. Esto está contemplado dentro de la Ley de Financiamiento,  que radicará hoy el Gobierno Nacional en el Congreso de la República.

Entre las  propuestas, está el poder bajar el Impuesto al Valor Agregado – IVA del 19% al 17% gradualmente en los próximos dos años, pero a su vez gravar con ese porcentaje los productos de la canasta familiar que hoy están exentos. El proyecto contempla la exclusión de medicamentos y servicios de salud, servicios educación, servicios públicos y transporte,  entre otros.

Según el Gobierno Nacional, al unificar el IVA se busca que las personas de mayores ingresos en el país tributen lo justo y no se favorezcan de la exención que se supone debe beneficiar a los colombianos de escasos recursos. Pero también, reseña que, en aras de no afectar el bolsillo de la población más pobre del país, se hará una compensación, y se les devolverá este impuesto, tal y como se venía anunciando.

Rechazo a la propuesta

Ante la oleada de críticas, de quienes consideran que la propuesta no solo no es efectiva fiscalmente hablando, (entre ellos varios congresistas) sino que también golpea el bolsillo de los  menos favorecidos,  el presidente de la República salió en defensa del proyecto y afirmó que es  necesario que el país tenga un sistema tributario más simple y efectivo.

Dijo además,  que el proyecto de Ley de Financiamiento, que presentará al Congreso, busca mayor formalización y que esta se traducirá en más equidad,  descartó que se trate de una iniciativa para favorecer al gran capital.

“Bajar la tasa efectiva de tributación a las micro, pequeñas, medianas y grandes empresas para que tengan mejores condiciones, para generar empleos estables y a largo plazo”, manifestó el primer mandatario.

“Facilitar la deducción del IVA sobre las inversiones que se hacen en bienes de capital, para que podamos hacer reconversión tecnológica, transformación Industrial”, agregó.

El jefe de Estado, advirtió que no hacer las modificaciones pertinentes, solo seguirían fomentando la inequidad, “no podemos seguir propiciando impuestos que generan inequidad, porque las personas de mayores ingresos son las que más se benefician de los productos exentos del IVA”, dijo y además señaló que, “los temas tributarios siempre generan debates intensos (…), pero estamos obrando en la dirección correcta”.

¿Cómo impacta la medida?

El primero en hablar del tema fue el director de la Dian, José Andrés Romero, quien se anticipó al anuncio del Presidente y confirmó que de aprobarse el proyecto en el Congreso, el próximo año se cobraría un IVA de 18%, en tanto que en el 2020 se reduciría nuevamente, llegando al 17%.

Con base en lo anterior también se aplicaría el impuesto a la mayor parte de los productos que se comercializan en el país, incluida casi toda la canasta familiar, dejando unas pocas excepciones entre las que estarían las transacciones de salud y servicios públicos.

Así las cosas, productos como el arroz, pan, productos de panadería, yuca, papa, otros tubérculos, plátano cebolla, tomate, zanahoria, revuelto verde, hortalizas, legumbres, frijol, arveja, naranja, banano, tomate de árbol, moras y otras frutas, res, cerdo, pollo, huevos, leche, queso y panela que no están gravados pasarían a tener IVA del 17%, siendo nefasto para el bolsillo de los consumidores pues son alimentos que a diario se sirven en la mesa de los colombianos, que en su mayoría ganan un salario mínimo, poco más de $700.000.

Y aunque de acuerdo con Romero, se les reintegraría el IVA  a los hogares más pobres, “se hará por un sistema parecido al Sisbén y tendrán en cuenta los rangos de ingresos y consumos y el nivel de IVA que tendría que estar pagando cada persona (…) en total, serían unas tres millones de familias a las que se les devolvería el IVA”, y esto beneficiaría aproximadamente a entre 9 y 11 millones de colombianos, para la gran mayoría la compensación no sería igual y el sistema de devolución aún es confuso.

El exministro de Hacienda Guillermo Perry, dijo al respecto que, “me parece sorprendente que con la situación fiscal tan estrecha que se tiene y que se tendrá los próximos años, el Gobierno esté proponiendo esto, que nadie se lo está pidiendo; ellos habían dicho que iban a buscar, por un lado, el recaudo necesario para cumplir la regla fiscal, y por el otro, aliviar un poco la carga de las empresas para mejorar la competitividad; esto tenía lógica, pero con esto del IVA me da la impresión que están dando palos de ciego”.

Y agregó que “es probable que en el Congreso les dijeran que no le pasaban al Gobierno la ampliación de la base de productos, si esta no incluía bajar la tarifa, pero creo que no tiene ningún sentido hacerlo y me parece lamentable que el Gobierno, que dijo que iba a presentar una reforma estructural, plantee algo que no se le ve un propósito claro y que cuesta mucho”.

Otro sector que está muy preocupado con el tema, es el agrícola, pues todo lo que son insumos agrarios, también entrarían en la nivelación del IVA, insumos, alimentos para animales, pesticidas, entre otros, que son de vital uso en el campo.

Según el Gobierno Nacional la ley de financiamiento busca agregarle al Presupuesto General, los 14 billones de pesos que hacen falta para regular el tema fiscal de la Nación.

¿Qué productos tienen IVA actualmente?

  • Un total de 181 productos componen la canasta familiar, de ese total 98 están gravados con un IVA del 19%, 10 con un 5% y 73 tienen una tarifa cero.

 

  • En porcentaje, el 53% de la canasta familiar tiene un IVA del 19%,un 6% del 5%, un 2,8% un impuesto al consumidor del 8% y el 37% tiene un cero.

 

  • Este impuesto se aplica sobre la venta de bienes y la prestación de servicios, así como a las importaciones y a la circulación, venta y operación de juegos de azar.
  • Tarifas excluidas:

 

  • Alimentos: arroz, pan, papa, yuca, tubérculos, plátano, cebolla, tomate, zanahoria, legumbres frescas, frijol, arveja, naranjas, bananos, tomate de árbol, moras, frutas frescas, res, cerdo, pollo, pescado, bebidas no alcohólicas, huevos, leche, queso, panela, sal, almuerzos, comidas rápidas y gastos de cafetería. De pasar la ley de financiamiento, estos productos que hoy son exentos de IVA, entrarían a pagar el impuesto.

 

  • Salud: consultas médicas, medicina especializada, exámenes de laboratorio, imágenes diagnósticas, servicios de hospitalización y ambulancias, medicina y aparatos ortopédicos.
  • Educación: matrículas, pensiones, textos y cuadernos.

 

  • Vivienda: arrendamiento (efectivo e imputado), gas, energía eléctrica, acueducto, alcantarillado y aseo, e insecticidas.

 

  • Comunicaciones: porte de cartas y otros servicios.

 

  • Transporte: bus, busetas, taxi, medios para transporte urbano y bus intermunicipal.

 

  • Diversión: libros, revistas, periódicos y servicios culturales.

 

  • Otros gastos: bebidas alcohólicas, higiene oral, servicios bancarios y seguros de vehículos.

 

 

OTROS PUNTOS DE LA LEY DE FINANCIAMIENTO

Como abrebocas a su radicación en el Congreso, además del IVA, la ley incluirá la reducción al Imporrenta de las empresas y la eliminación de la renta presuntiva.

Según la propuesta las grandes ganadoras como se venía presupuestando serían las empresas. “La tasa efectiva desincentiva las empresas, sobre todo aquellas que están empezando, y en la ley queremos reactivar la economía, por lo cual vamos a poner la renta empresarial en 33% para el otro año y la seguiremos bajando al 30%”, dijo el director de la Dian, José Andrés Romero.

Así las cosas, cada año de aquí al 2022 se reducirá en un punto dicha tarifa, llevando a que la tasa efectiva de tributación empresarial pase del 69% a un 45%, e incluso a 40% en algunos sectores.

Se incluirá también que las firmas puedan descontar en sus declaraciones el 50% del impuesto de industria y comercio, como también del 4×1.000.

Asimismo, se plantean incrementos en el impuesto de renta para personas naturales, cuyos ingresos sean mayores a $50 millones mensuales, quienes también serían gravadas con impuesto a la riqueza.

Otra de las modificaciones, es que el monotributo será reemplazado por un régimen simple de tributación.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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