¿Se repetirá la historia?

0
245

GERMÁN PALOMO GARCÍA

 

La altamente negativa reacción a la propuesta Ley de Financiamiento en cuanto hace a la reforma al IVA para aplicarlo al 80% de la canasta familiar hace recordar el rechazo a proyecto similar impulsado por el hoy nuevamente Ministro Carrasquilla en la presidencia de Alvaro Uribe Vélez, quien dirige el Centro Democrático, partido de gobierno y que claramente ha dicho que prefiere que se busquen otras opciones para tapar el hueco fiscal de 14 billones que ha reconocido el gobierno. En el 2006 se presentó el mismo argumento que hoy ha logrado consenso pero en contra: Gravar la canasta familiar y disminuir los impuestos a las empresas como un reconocimiento a su capacidad para generar empleo, que debe estimularse; pero también, en este caso actual, aumentar los impuestos a las personas naturales pretendiendo nivelar una estructura fiscal propio de países de América Latina en donde el 64% de los impuestos corre a cargo de las empresas mientras aquí en Colombia su participación alcanza al 82%, obviamente desventajoso para atraer capital foráneo a nuestra economía, no es de buen recibo por la opinión pública.

Es claro para un analista económico entender que no es conveniente para una política económica depender mayoritariamente de pocos contribuyentes y no resulta atractivo para ningún inversionista pensar en traer capital a un país con estructura fiscal excluyente en favor de quienes pueden aportar más al desarrollo del país. Sin embargo, tanto en el 2006 como ahora se incurre en una innecesaria relación entre “los ricos y “los pobres” queriendo aparecer que se le quita a los pobres para transferirles a los ricos, lo cual no es cierto. La devolución del IVA  para los estratos bajos, según SISBEN, DE $53.100, gástenlos o no, crea un subsidio que cuesta pero que permite grabar a los de mayor poder adquisitivo pero que no son ricos. Me refiero a la gran clase media que no está ni en la pobreza ni en la riqueza y que resultaría tremendamente afectada y que aún no ha consolidado tal clasificación pero que, al igual que las empresas, sostiene la economía de este país.

La masiva protesta de los partido por lo pronto han aplazado el inicio del debate en el Congreso que iniciaría en esta semana pero se piensa ya en una gran “trasquilada” al proyecto inicial sino en un rechazo total al proyecto, lo que sería una debacle fiscal. Algo saldrá.

Comentarios