El ‘desinflado’ ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, retiró el articulado que extendía el IVA al 80% de la canasta familiar.

RICARDO AREIZA

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El desmonte del IVA al 80% de los productos de la canasta familiar no logró desactivar la bomba tributaria ni pudo sofocar la conflagración social en todos los sectores del país.

Aunque los ponentes de la reformas tributaria (Ley de Financiamiento) y el Ministerio de Hacienda retiraron el miércoles pasado la polémica iniciativa, la decisión está lejos de representar un alivio a los colombianos.

Por el contrario, los componentes ‘secretos’ de la propuesta gubernamental incentivaron el debate público sobre los efectos negativos de la reforma que impacta fuertemente otros sectores, supuestamente protegidos por la ‘economía naranja’, bandera del actual gobierno.

El desplome tributario sobre la menguada canasta familiar no disipó la tormenta que desató la propuesta. Por el contrario, avivó la polémica por el impacto que generará en otros sectores igualmente sensibles como la cultura, el deporte y la industria creativa, esencia de la política económica del actual gobierno.

Sin IVA

La generalización del IVA fue arrinconado pero no derrotado.  “Realmente lo que ocurre es que se suprimió el IVA en las plazas de mercado pero se mantiene  para los productos procesados que se adquieren en los supermercados”, afirmó  Daniel Libreros Caicedo, director del Centro de Pensamiento de Política Fiscal de la Universidad Nacional de Colombia.

“Baja el IVA al pescado de la galería o en la plaza de mercado pero no en los almacenes de cadena o supermercados, en este caso se mantiene en el 19%. Con este argumento  se desmonta la retribución  que le iban a dar a las familias pobres al suprimirse el insumo básico. Eso les quita 3,5 bullones de pesos. Ahora toma una forma intermedia que es sobre los procesados en las grandes superficies”, aseguró el académico.

“Aunque los alimentos no procesados de la canasta familiar no se tocarán, otros bienes como los útiles escolares, actualmente exentos, serán gravados con el 19 %, en enero de 2019 afectando el ingreso de los hogares, estimó Camilo Díaz, docente de la Universidad Colegio Mayor de Cundinamarca.

Alternativas

El desplome del IVA para la canasta familiar en las plazas de mercado, originó otras opciones: Una sobretasa al IVA para el 10 por ciento de contribuyentes de mayores ingresos. Además,  gravar las pensiones, las remesas, los dividendos y un impuesto al patrimonio, cerveza y las bebidas azucaradas. La ponencia que se presentará mañana lunes en el Congreso contendrá seis fórmulas para reemplazar los 11,3 billones de pesos que se proyectaban recaudar con el IVA extendido a toda la canasta familiar.

Por lo menos 8,2 billones quedarán blindados con los cambios propuestos en la ponencia que será presentada mañana lunes en el Congreso. Faltarían 5,8 billones para completar los 14 billones proyectados.

Con la sobretasa al IVA para consumidores de mayores ingresos se recaudarán 3,1 billones de pesos, que se pagarían a través de la declaración de renta.

El riesgo, según expertos, es el aumento de las tarifas que para el contribuyente ya no será del 19 por ciento, sino que tendrá incrementos excesivos.

La ponencia, también incluirá un impuesto de renta a las pensiones a partir de los 8,4 millones de pesos, comenzando con una tarifa del 19%, aportaría 1,7 billones de pesos.

Igualmente subirá la tarifa del impuesto al patrimonio al 1,5 por ciento para patrimonios superiores a 5.000 millones de pesos.  El recaudo por este concepto ascendería a 1,2 billones. En el mismo sentido se proyecta un IVA presuntivo, adicional de $130 mil por persona que debe declarar renta, lo que permitiría un recaudo de $3,1 billones. Por normalización de activos omitidos (rentas ocultas ante la autoridad tributaria se espera un ingreso de 1 billón de pesos y por dividendos se obtendrían 800.000 millones.

“La ley de financiamiento propone recaudar dos billones adicionales subiendo el impuesto a la renta de las personas naturales, a la vez que reduce en 10.3 billones el impuesto a la renta de las empresas. Es decir, el 10% más privilegiado del país va a recibir en promedio una gran reducción de impuestos”, anotó el analista, Luis Carlos Reyes Hernández, director del Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana.


Los componentes ‘secretos’ de la propuesta gubernamental incentivaron el debate público.

Golpe naranja

Entre los productos y servicios que también serán gravados figuran los servicios funerarios, los libros, obras de arte, el papel de prensa en bobina o en hoja y los servicios de publicidad en periódicos pequeños. En la misma lista estarán los neumáticos para tractores, herramientas agrícolas, maquinaria agrícola, importantes para la economía del país.

También afectaría el acceso a nuevas tecnologías e internet, fundamentales para el desarrollo de las industrias creativas

Se impondría IVA a toda la cadena del libro, desde el papel, la tinta, la impresión y la venta de textos. La iniciativa golpeará a todo el sector editorial, incluyendo los medios impresos como periódicos y revistas.

“Gravar los libros, desde los textos escolares hasta los virtuales, sería una incoherencia mayúscula del gobierno Duque y una forma de auto-sabotearse”, afirmó la académica Yolanda Reyes

Los espectáculos, actualmente exentos, quedarán gravados con 18 por ciento. La exención, como un beneficio tributario, para estimular el consumo cultural quedará desmontada.

Las boletas para espectáculos y conciertos en vivo no se salvarán de la bomba tributaria. Las boletas de menor cuantía, hoy exentas, quedarán con IVA unificado de 18% en 2019 y de 17% en 2021.

Las boletas con precios superiores a cien mil pesos, con una carga de 10% se les impondría un IVA adicional de 18%, lo que representa un alza del 28% a partir del próximo año.

De entrada, según voceros del sector, disminuiría el recaudo de los espectáculos en vivo, reducirá la oferta de conciertos y en la mayoría de los casos, significará la supresión de los artistas internacionales.

Cultura y deporte

La reforma tributaria (ley de financiamiento) contempla  otro duro golpe a la cultura y al deporte. El artículo 87 deroga el artículo 512-2 del estatuto tributario, que consagra el porcentaje del 4% a la telefonía móvil celular y a los planes de datos (impuesto al consumo), recursos destinados al deporte y la cultura.

“De aprobarse la reforma tributaria, se eliminaría una renta segura que tiene el deporte y la cultura. El ministerio de Cultura, dejaría de percibir alrededor de 69 mil millones por año”, denunció la ex ministra de Cultura, Mariana Garcés, quien impulsó la iniciativa.

“A la cultura le pegan de frente. Es un golpe brutal a la cultura. Una carga tributaria excesiva para el sector de las artes a lo único que contribuye es a la evasión y a que esté por fuera de las giras de los artistas internacionales”, explicó la ex ministra en la W Radio.

Además, gravan el cine, la adquisición de objetos de interés artístico cultural e histórico, a cargo de los museos de la red de museo. La ley grava como bienes exportables la producción de obras de cine, televisión y audiovisuales de cualquier género, protegidas por el derecho de autor, podría desestimular la industria.

Brecha digital

La reforma tributaria impactará también el acceso a las nuevas tecnologías, servicios de conexión e internet, una herramienta poderosa para la educación, el trabajo y el consumo cultural. Además, impactará la telefonía fija en todos los estratos, planes de televisión por cable o satelital en todos los estratos, así como paquetes “Premium” o plataformas como Netflix.

Lo mismo ocurrirá con los servicios móviles, voz y  datos con el 19 %. En el caso del servicio telefónico local se excluyen del impuesto los primeros 325 minutos mensuales del servicio telefónico local facturado a los usuarios de los estratos 1 y 2 y el servicio telefónico prestado desde teléfonos públicos (en desuso).

Además limita con nuevos impuestos el acceso a equipos de baja y media gama, la compra de computadores y equipos, antes exentos del polémico gravamen.

Durante el anterior gobierno, fueron eliminados los aranceles a la importación de insumos y bienes tecnológicos vinculados a la conectividad. El beneficio se extendió a la importación de computadores ensamblados, tabletas, celulares y partes para armar o reparar PC, no producidas en el país.

Ese panorama se acabó, contradictoriamente en un gobierno que propicia la “economía naranja”.

Lo mismo ocurre con las licencias de software, actualmente exentas del tributo, esenciales para el desarrollo de las industrias creativas. Tendrán IVA el almacenamiento y procesamiento en la nube, el desarrollo de programación digital, entre otros.

Gravar el consumo de internet para estratos 1, 2 y 3, acrecienta la brecha digital y frena los esfuerzos que se venían realizando en años anteriores para la masificación de la conectividad.

“Si las poblaciones más pobres no acceden a la tecnología y a internet, va a aumentar la desigualdad porque se cierra una puerta al conocimiento”, afirmó a la revista Arcadia, el ex viceministro TIC, Daniel Quintero. ¿Tic, tac, tic, tac..?

El refajo tributario

El cambio es ampliar el impuesto a todos los actores de la cadena.

La otra polémica: extender el cobro del IVA a la cerveza y gaseosas. Aportarán 8,2 billones de pesos. Desde el año pasado, todas las bebidas alcohólicas, incluyendo vinos y aperitivos, pagan un impuesto de 200 pesos por cada grado de alcohol que contengan, además un IVA del 5% sobre el valor total del producto. Ese IVA es cedido a los departamentos y por ahora no está previsto que se incremente.

El cambio es ampliar el impuesto a todos los actores de la cadena, desde la fábrica, fletes, comercializadores y  los distribuidores de tienda (detallistas) y los consumidores.

Actualmente, según el estatuto tributario, solamente están gravadas las actividades de producción (Sólo se cobra en las fábricas) e importación o el vinculado económico en estas dos etapas.

Hoy con IVA monofásico (solo para productores) se paga 48 por ciento en impuesto al consumo, y 19 por ciento en IVA a la salida de la planta, para un total de 67%. “Este nuevo incremento en los impuestos a la cerveza, conlleva a un aumento del 40% del IVA para este producto equivalente a una tarifa de IVA del 26%. Es decir, en Colombia la cerveza pasaría a tener una tarifa global de tributación del 75%”, reportó Bavaria en un comunicado.

El alza tiene sentido en la medida en que la cerveza no es un producto de la canasta familiar, pero sí un producto de consumo masivo, y el 70 por ciento de los consumidores están en estratos 1, 2 y 3.

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