Luis Fernando Mejía es el director de Fedesarrollo.

Fedesarrollo es el Centro de Investigación Económica y Social y sus análisis económicos son los más esperados. Fedesarrollo es considerado uno de los ‘tanques’ de pensamiento más importantes del país. Su director, Luis Fernando Mejía, quien a propósito se está estrenando en ese cargo, habló con LA NACIÓN e hizo un análisis de la polémica Ley de Financiamiento.

 

¿Cómo ve usted la Ley de Financiamiento realmente a estas alturas del partido?

Bueno lo primero y con esto me refiero a la ponencia original, creíamos que era una Reforma con unos espíritus muy interesantes, positivos. Primero el tema de la progresividad: se planteaban unas subidas de las tarifas marginales de las personas naturales que ganan más de $23’000.000 mensuales y en eso, estamos en una proyección correcta de mejorar la progresividad en la tributación de las personas. También temas como el espíritu de competitividad de reducir las tarifas de las empresas para irnos adecuando a lo que son las tarifas de nuestros competidores no solamente de la OCD, sino también de la Alianza del Pacífico. Algo interesante que se planteó de simplificación tributaria para eliminar algunas exenciones y simplificar el número de tarifas del IVA.

 

¿Pero ahora hay unos cambios de fondo, respecto a esa primera ponencia presentada?

Hay unas cosas muy positivas en la primera versión de la ponencia y vamos a estudiar la segunda ponencia de donde no tenemos un análisis específico. Pero más allá de eso, el debate no debe estar solamente en si esta Reforma es suficiente para recaudar los billones que se necesitan para el presupuesto 2019, sino en cómo va a ser el impacto de esta reforma en los cuatro años siguientes.

 

Gravar la canasta familiar no les gustó a los colombianos. ¿Esta medida que estaba en la primera ponencia, no generaría más contracción de la economía?

Hay dos discusiones ahí, la primera es que Colombia no tiene mucho recaudo frente a otras economías, hay que poner las cifras en contexto y el país sigue siendo un Estado pequeño por el lado de los gastos e ingresos. En la medida que la economía colombiana ha venido creciendo, consolidando una clase media más importante, todo eso demanda mejores bienes públicos (educación, infraestructura y sistema de salud) pero todo eso se tiene que financiar. Si queremos mejores bienes públicos por parte del Gobierno hay que tener niveles más altos de tributación, van de la mano. Por otro lado, faltó algo de pedagogía, lo de gravar la canasta familiar era algo interesante, especialmente por el mecanismo de compensación que eso lo que hacía era evitar que las clases menos favorecidas pudieran tener un impacto negativo en su ingreso disponible.

 

Pero, ¿cómo iba a ser el mecanismo de compensación?

Simplemente se hacía un cálculo de acuerdo a la canasta familiar que tiene estimada el Dane, cuánto es el gasto que hace una canasta de consumo familiar básico y con base en eso se le hacía una devolución y en este caso era una compensación anticipada, no era que se le iba a pedir la factura a la persona del hogar pobre, simplemente de manera anticipada se le hacía esa estimación y eso era un mecanismo muy interesante. Sin embargo, faltó algo de pedagogía, esta era una Reforma que iba a ser muy progresiva y también creíamos que el salto de pasar los bienes del 0 al 18% era muy grande y podría tener un impacto muy fuerte en inflación y la demanda agregada, habíamos propuesto la alternativa de hacerla gradual, pero bueno esa discusión ya está saldada e infortunadamente el tema del IVA quedó fuera de la mesa.

 

¿Cuál sería esa reforma estructural que pudiese ayudar al país?

Yo creo que los elementos de la primera ponencia estaban muy positivos y compartíamos varias cosas, pero teníamos algunos comentarios, ya algunos se han acogido. El tema de hacer más progresiva la tributación de los dividendos es una renta de capital que usualmente les da a las personas una renta de más altos ingresos. Otro tema muy importante: no estamos de acuerdo con las exenciones adicionales que se están planteando a nivel sectorial como la economía naranja definida de una manera muy amplia, entonces, está todo lo que uno piensa que es economía naranja, creatividad, literatura, arte, libros, pero también hay cosas como el sector transporte que no tienen mucho que ver directamente con este tema, todo eso se vuelve muy amplio y va en contravía del espíritu de tener unas tarifas más bajas pero que sean homogéneas para todos los sectores. Tampoco nos gusta las exenciones para las mega inversiones que son más de 1.6 billones de pesos en cinco años, pero no son para nuevas empresas, sino para nuevas inversiones, es decir para empresas ya existentes que también se les plantea unos contratos de estabilidad jurídica que pueden seguir perforando el estatuto tributario.

 

¿Le gusta la sobre tasa de renta del sector financiero?

Todo esto va en contravía de lo que nosotros pensamos que es un estatuto tributario realmente homogéneo y cuando uno empieza a pensar en diferencias sectoriales realmente eso va en contra de las prácticas que son tradicionales, eso es una cosa rara, realmente no es muy usada, entendemos naturalmente la discusión política de estos momentos en donde probablemente en el debate frente al Congreso y ciudadanos, que se va a crear una sobretasa a un sector financiero que está compuesto por los ricos del país, pero no hay que olvidar que eso también puede tener un impacto sobre el consumidor porque al final de cuentas un aumento en la sobre tasa de rentas algo de eso se va a transmitir a los costos de los usuarios del sistema financiero. En general, el espíritu no es porque estamos hablando de los bancos, en general, lo que debe pretender un estatuto tributario es tener tarifas que sean planas, homogéneas y evitar diferenciaciones sectoriales desde el punto de vista de la tributación.

 

Pero, seguramente, la exención en el tema de la economía naranja tiene que ver con la campaña del Presidente.

Es una promesa de campaña, pero por otro lado hay una discusión bien importante si dentro de ella está el gremio del transporte y cuando se lee la lista nos damos cuenta que es muy amplia y se piensa si todo lo que está ahí debería estar. Se está planteando lo de las megas inversiones que no es una promesa de campaña. El espíritu era bajar tarifas, pero hacerlas homogéneas y eso va en contravía.

 

¿No sirvió la reforma del 2016 de haber subido del 16% al 19% el IVA o haber bajado las tarifas a personas jurídicas para impulsar el sector empresarial?

Creo que la tarifa de renta que hace dos años estaba en 40% para las empresas era insostenible. Naturalmente hay una pérdida en recaudo, pero esas tarifas de 40% no nos hacen competitivos frente a los países de América Latina, Europa y Colombia es un país interconectado, esas tarifas eran muy altas por un tema muy transitorio por el impacto del precio del petróleo y donde había necesidad de buscar ingresos fiscales, lo que había planteado el Gobierno anterior y este, me parece que es la dirección correcta que es continuar reduciendo las tarifas de las empresas. Ahora, frente a la pregunta puntual de la reforma del 2016, yo creo que es una reforma muy reciente y en este año se están viendo los impactos porque la reforma entra en vigencia en diciembre del 2016 para los ingresos del 2017 que se pagan en el 2018, entonces hasta ahora se está viendo el impacto pleno de la reforma. Sin embargo, la reforma dio lo esperado.

 

Bueno, ¿Por qué el Gobierno no reduce el gasto y es mucho más eficiente y austero?, ¿eso muy complicado?

La comisión de gasto compuesta por expertos independientes y cuando uno ve las cifras realmente se ve con claridad que Colombia a nivel internacional, incluso a nivel de algunos países latinoamericanos, no tiene un gasto grande a pesar de todas las discusiones, no es un gasto sustancial, es un 18% del PIB y con este presupuesto se está planteando un 19,4%. Los países más desarrollados tienen cifras por arriba del 20%. Recortar el gasto lo veo muy difícil. Lo que se puede hacer es reasignar el gasto.

 

Lo que pasa es que los colombianos no sienten que haya una retribución a través de esos impuestos para educación y salud… y la economía no es que esté en su mejor momento.

Sí, pero fíjese, metiéndonos en las comparaciones internacionales, Colombia hoy en día tiene gratuidad en la educación básica, intermedia que no lo teníamos hace 10 o 15 años, tiene cobertura universal del sistema de salud ya sea por el régimen contributivo o subsidiado, antes de la constitución del 91 la salud era un privilegio, no quiere decir que la calidad sea perfecta, pero tenemos cobertura plena. Respecto a la infraestructura, se están haciendo carreteras. Claro, el progreso social y económico es muy gradual y a medida que eso pasa la gente se olvida de todo lo que la economía colombiana ha venido progresando.

 

Es decir, ¿usted apoya la Ley de Financiamiento?

Lo que queremos naturalmente es garantizar la ley de financiamiento con los recaudos adecuados, el cumplimiento de la regla fiscal y una buena provisión de los bienes públicos.

 

Usted como experto en economía y con su gran experiencia, ¿Qué pasa si se rompe esa regla fiscal?

La salud fiscal es como la personal, hasta que no estamos enfermos no entendemos de la importancia que tiene estar sanos y eso exactamente pasa con salud fiscal que es el bien menos apreciado por la gente que pide educación, salud, infraestructura y mucha gente no tiene en la conciencia la importancia de tener unas cuentas fiscales ordenadas. Si hay alguna inquietud importante sobre el cumplimiento de la regla fiscal, las calificadoras inmediatamente van a reducir el grado de inversión a Colombia, a pesar de todo se ha mantenido, pero hay algunas alarmas y hay que ver cómo evoluciona el tema del ajuste fiscal.

 

¿Ve el ambiente propicio para que pase esta Reforma?

Yo lo que creo es que el equipo económico es solvente. Conozco al Ministro Carrasquilla y espero que tenga la capacidad junto con el equipo de gobierno y por supuesto con el liderazgo del presidente Duque para poder sacar una reforma que no sea para tapar un hueco, si no para poder resolver un problema de mediano plazo que es el cumplimiento de la regla fiscal.

 

Dentro de Fedesarrollo la tendencia empresarial es que habiendo empresas cerrando, flujos de caja reservados, ¿Tienen algún panorama de lo que puede ser el año 2019?

Sí, hemos hecho unos análisis para la actividad económica y lo que estamos viendo es que este año vamos a cerrar con un crecimiento económico del 2,7% y para el 2019, un poquito para la planeación estratégica de las empresas, estamos viendo un crecimiento del 3,3% que se logra después de tres años y eso va a ser importante, para las empresas eso es equivalente a un aumento en ventas entre el 7% y 8%, pero naturalmente permanece el reto que Colombia retome las tasas del 4% que son las que permiten agilizar aún más la generación de empleo y continuar la pobreza que ha sido un reto de los últimos 18 años.

 

¿Hicieron un estudio reciente del mercado laboral, que encontraron?

La cifra está por encima de los últimos dos años. Sin embargo, es una cifra importante porque mucha gente esperaba que la desaceleración económica iba a afectar la generación de empleo, pero ha sido muy resiliente en el sector rural probablemente por la esperanza de crecimiento en el sector agropecuario, todo el tema del acuerdo de paz, los incentivos tributarios que se plantearon y eso está afectando de manera positiva la generación de empleo.

 

El indicador de la llegada de venezolanos, ¿ha impactado positiva o negativamente en el país?

Las noticias en general son positivas en mercados graduales muy dinámicos para absorber la oferta laboral de los venezolanos que son más jóvenes de lo que hay en el marcado laboral, pero también con retos, por ejemplo, en Cúcuta ha sido un impacto grande por la frontera y ha aumentado el desempleo que ya venía desde hace varios años con un mercado laboral muy difícil pero con oportunidades importantes porque son migrantes jóvenes, educados y que pueden aportarle a la productividad y el crecimiento.

 

¿Cuáles son los retos que tiene en Fedesarrollo?

Fedesarrollo es el centro de pensamiento más importante del país, tiene un rol fundamental de contribuir al debate de manera constructiva como lo estamos haciendo es una entidad no partidista, simplemente construyendo una visión hacia dónde debe dirigirse el país y pensando especialmente en el largo plazo donde vemos oportunidades de seguir creciendo. Hay que continuar consolidando la llegada del territorio y transferir este conocimiento hacia el exterior para garantizar que tenga una visión de país, pero también una visión internacional que termine consolidando la importancia de esta institución en estos 50 años.

 

 

“Si queremos mejores bienes públicos por parte del Gobierno hay que tener más altos niveles de tributación”

 

 

El director de Fedesarrollo, Luis Fernando Mejía, en la entrevista con la gerente general del Grupo Informativo LA NACIÓN, Claudia Marcela Medina García.

 

 

Comentarios