Germán Palomo García

La espectacular obtención del título de la Copa Libertadores de América, versión femenina por el Atlético Huila fortalece los esfuerzos por ubicar el nombre del departamento en el concierto internacional reconociendo el concepto de globalización. Son muchas las actividades que se han emprendido para que el Huila supere las fronteras nacionales. La primera se refiere al posicionamiento de los cafés especiales y recuerdo la visita de un famoso actor vinculado con las tiendas de café en New York que hizo gran promoción a nuestros cafés especiales además de venderlos en sus tiendas y distribuirlos a otras tiendas. Otro ejemplo de internacionalización del Huila es el segundo lugar obtenido por un equipo del SENA HUILA con un  técnico de Santander que labora el Neiva, en un concurso mundial de robótica en México a mediados de año frente a competidores de talla global como Japón. Y finalmente, (sabiendo de antemano que otros ejemplos se quedan por fuera como muchos huilenses que se forman en el exterior a niveles de maestría y doctorado y otro ciclista que ya ha participado en competencias internacionales) Eider Arévalo, triunfante laboyano  ganador en marcha en mundiales, resultan excelentes ejemplos que nos dicen que estamos cambiando y pensando global pero actuando local o por lo menos nacional que es una de las máximas que recomiendan los gurús de la competitividad.

Como se observa, estos logros no se pueden dar de momento sino que son fruto de años de trabajo y lo menos que se puede hacer es mantener la actividad y las metas señaladas. Y al respecto, el mismo fútbol femenino nos pone en alerta porque se está analizando no realizar el campeonato del 2019 con argumentos que no tienen solidez como el beneficio económico o el poco interés en esta versión femenina del fútbol cuando en la final que Ganó el Atlético Huila a nivel nacional asistieron 35.000 personas.

El Huila, pase lo que pase, tiene que mantener sus objetivos y seguir mostrándose a nivel internacional que tiene que ser un propósito de todos para entender, por fin, que el Huila no es un departamento de Colombia, únicamente, sino un lugar en el mundo que, aunque pequeño puede irrumpir a nivel mundial.

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