Gabriel Calderón Molina

A propósito de mi columna de hace 15 días, “Slogan que contradice la realidad”, en la que señalaba la forma como el pésimo estado de las vías afecta gravemente el turismo, dos personas vinculadas a la industria hotelera de San Agustín se comunicaron conmigo para expresarme que compartían plenamente mi punto de vista por cuanto es cierto que, un paraíso por descubrir es imposible de descubrir, si no existen vías de calidad. Ambos me contaron que después de que se presentó el caso de Pericongo, les cancelaron reservas hoteleras; una de ellas por 80 ocupantes procedentes de Medellín en el pasado mes de septiembre.

Salta, entonces, a la vista el daño que al turismo le está causando el riesgoso estado de las vías del Huila. Es aquí donde puede estar una de las causas de la pérdida en el nivel competitividad del Huila que hizo público la Cámara de Comercio hace   tres semanas, por cuanto la calidad de las vías que intercomunican los territorios es esencial para la productividad regional. Sin embargo, no he sabido, que en el análisis que se ha hecho de este caso, ni la Cámara de Comercio ni otras organizaciones que se ocupan de los registros de competitividad, le hayan concedido importancia a nuestras grandes debilidades viales, como es el caso del peligroso paso de Pericongo, ni el pésimo estado de mantenimiento de las carreteras que unen a Pitalito con San Agustín y a Neiva con Villavieja, como tampoco de ninguna otra.

Quienes   hemos recorrido las vías de Boyacá, tenemos en este departamento un ejemplo. Su gran fortaleza turística, se sustenta en la calidad de sus vías por donde quiera   uno viajar, porque allá si entendieron la importancia estratégica que para su desarrollo tiene la buena calidad de las vías. Por eso, da gusto visitar   sus sitios turísticos, seguro de encontrar excelentes carreteras.

Al caso del Huila, hay que sumarle lo de las tarifas de Avianca para llegar a Neiva. Su elevadísimo costo ahuyenta el turismo. Esto no tiene duda. Y por consiguiente se está afectando la industria hotelera y, en consecuencia, el nivel de competitividad. La lucha por el turismo esta tesa. Debe ser parte de la estrategia de desarrollo regional del gobierno departamental y de nuestra clase política.

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