ALEXANDER MOLINA GUZMÁN

Eso dice el dicho popular, pero hay otro que dice que “del dicho al hecho hay mucho trecho”. Pues bien, cursa en el Concejo de Neiva un acuerdo que busca cambiar el destino de la sobretasa bomberil establecida en el Estatuto Tributario que dice que “los dineros recaudados por concepto de la sobretasa bomberil se destinarán para funcionamiento e inversión del Cuerpo Oficial de Bomberos de Neiva y se manejarán en una cuenta de fondos especiales”. Está claramente especificada la destinación de esta sobretasa y es lo correcto. Neiva tiene un Cuerpo Oficial de Bomberos, que hay que seguir financiando y fortaleciendo para que, incluso, no sólo se fortalezca la subestación que hay, sino que se creen otras. Pero resulta que con el acuerdo que cursa en el concejo, se busca cambiar el destino del recurso y quede que “la destinación de los dineros recaudados por concepto de la sobretasa bomberil se destinarán para el funcionamiento e inversión de las actividades bomberiles en el Municipio de Neiva”. Es decir, hay una clara intención de desfinanciar el funcionamiento y la operatividad del Cuerpo Oficial de Bomberos de Neiva, cambiando la destinación especifica de la sobretasa bomberil y dejar abierta la posibilidad que con esos recursos se haga, al parecer, fiesta; que cualquier capacitación sobre el tema pueda ser “actividad bomberil”. Es más, ya los bomberos voluntarios de Neiva pretenden acceder a buena parte de esos recursos y “es otra pata que le nace le nace al cojo”, pues es una organización privada; su naturaleza es privada, aunque a manera de apoyo pueda prestar sus servicios cuando el Cuerpo Oficial de Bomberos de Neiva lo requiera. Es claro, que se no pueden dar recursos públicos a una entidad de naturaleza privada para su operatividad y funcionamiento (pagando incluso remuneraciones).

Miren, la ley 1575 del 2012, establece que el servicio bomberil de gestión integral del riesgo contra incendios es público, a cargo del Estado y que se presta de manera directa con los Cuerpos de Bomberos Oficiales, voluntarios y aeronáuticos. Pero también es cierto, que cuando no exista en una jurisdicción los oficiales se puede mediante un convenio transferir esos recursos a los voluntarios para que presten ese servicio demostrando su capacidad operativa y de funcionamiento. Sin embargo, Neiva ya tiene bomberos oficiales, es lo que hay que seguir fortaleciendo; luego, los voluntarios deben obtener otra fuente de recursos. Es mejor que algunos concejales piensen bien lo que van a hacer. No vaya ser que se metan en más problemas de los que tienen y “echen más leña al fuego”.

 

 

 

 

 

 

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