El coronel Óscar Armando Rodríguez, deja la Novena Brigada y pasa a la Jefatura de Estado Mayor Generador de Fuerza con sede en la ciudad de Bogotá.

FERNANDO POLO/LN

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Con los cambios en la cúpula militar anunciados en días pasados por el Presidente de la República Iván Duque, empezaron los movimientos en las guarniciones militares del Huila. A la Novena Brigada de Neiva llega a reemplazar al coronel Óscar Armando Rodríguez, el coronel Nelson Pérez Avellaneda, quien se desempeñó hasta esta semana como segundo comandante de la Quinta División del Ejército, con sede en Bucaramanga.

El coronel Óscar Armando Rodríguez, pasará de la Novena Brigada a la Jefatura de Estado Mayor Generador de Fuerza con sede en la ciudad de Bogotá.

Los coroneles Rodríguez y Avellaneda se conocen desde la escuela militar, fueron compañeros de curso y el próximo miércoles en una ceremonia especial el coronel Avellaneda tendrá el honor de recibirle la Novena Brigada del Ejército a su compañero de curso, coronel Óscar Armando Rodríguez.

EN LOS BATALLONES

El coronel Carlos Rafael Tarazona, llega al Batallón de Ingenieros de Construcción Número 53 con sede en Neiva. En el Batallón de Infantería Número 27 Magdalena con sede en Pitalito tomó el mando ayer el coronel Félix Roberto Contreras. Al Batallón de Movilidad y Maniobra de Aviación Números 5 con sede en Neiva llega el coronel Edwin Adrián Vitoviz Torres.

En Garzón están a la expectativa de la llegada del coronel Óscar Fernando Pacheco Patiño, quien comandará el Batallón de Infantería Número 26 Cacique Pigoanza.  En este mismo municipio el coronel Lisandro Alberto Lesmes Peña, comandará el Batallón Especial Energético y Vial Número 12 con sede en la población de La Jagua.

El coronel Nelson Pérez Avellaneda es el nuevo comandante de la Novena Brigada.

Asimismo, el coronel Germán Alonzo Ortiz Zambrano, llega como nuevo comandante del Batallón de Alta Montaña con sede en Algeciras. Y el mayor Edwin Arely Moreno Bolaños, recibe el Gaula Militar Huila con sede en Neiva.

BALANCE MILITAR

El saliente comandante de la Novena Brigada, coronel Óscar Armando Rodríguez, hizo un balance de su paso por esta institución militar y destacó los logros alcanzados gracias al apoyo de los 5.000 hombres y mujeres que tuvo a su mando y que conforman las diferentes guarniciones que hacen parte de la Novena Brigada del Ejército.

Resaltó también el apoyo de la comunidad y de los gremios en general, que jugaron un papel fundamental en el logro de las metas de seguridad para los huilenses. En un trabajo mancomunado durante los 24 meses que estuvo el coronel Rodríguez en la Novena Brigada, primero como Segundo Comandante y Jefe de Estado Mayor y posteriormente como comandante, periodo durante el cual fueron neutralizados 1.029 sujetos que actuaban en contra de las normas constitucionales.

El 13 de junio de 2017, tras laborar seis meses como Segundo Comandante y Jefe de Estado Mayor de la Novena Brigada, el coronel Óscar Armando Rodríguez Ruiz, recibió el mando de la unidad militar, concibiendo claras estrategias operacionales y de acción integral, que enmarcadas en los planes ‘Victoria’, ‘Victoria Plus’, ‘Fe en Colombia’ y ‘Horus’, le permitieron obtener importantes resultados.

La primera acción fue combatir, sin tregua, los Grupos Armados Organizados, GAO, Grupos Armados Organizados Residuales, Gaor, los fenómenos criminales y los Grupos de Delincuencia Organizada, GDO.

Acciones ofensivas permanentes que han impedido que los Gaor retornen a las antiguas zonas del Huila, así como la neutralización a las pretensiones de GAO como el Eln, de ingresar al departamento, toda vez que éste es visto como un pulmón financiero y estratégicamente ubicado en el contexto nacional. Un trabajo de contención en las zonas fronterizas con los departamentos de Meta, Tolima, Cauca y Caquetá, que dio efectivos resultados.

Durante 18 meses de gestión, logró la captura, muerte en desarrollo de operaciones militares y entrega voluntaria de 226 sujetos pertenecientes a las diferentes bandas criminales y grupos al margen de la ley, el decomiso de 42 depósitos ilegales, 5.481 cartuchos y 82 proveedores, 112 armas  (de acompañamiento, de corto y de largo alcance), la neutralización de 52 artefactos explosivos, 132 minas antipersonal y 28 labores de extinción de dominio, acciones que impidieron el rearme y el accionar de quienes a través de estructuras ilegales han pretendido afectar el orden público en la región.

“No podría tenerse éxito mi labor sin la consolidación de un equipo de trabajo que articulara esfuerzos con los demás estamentos de seguridad del Estado, el Gobierno y el pueblo huilense; fue decisivo el acompañamiento y respaldo para lograr el éxito en las operaciones contra los fenómenos criminales y los grupos de delincuencia organizada, acciones que redundaron en la captura de 781 sujetos por diversos delitos, la incautación de 12.152 kilos de estupefacientes, la erradicación de 255 hectáreas de cultivos ilícitos, la destrucción de 15 laboratorios para el procesamiento de alcaloides, 8.275 kilos de insumos sólidos y 4.019 galones de insumos líquidos”, destaca el coronel Rodríguez en su informe.

En Pitalito asumió el mando del Batallón de Infantería Número 27 Magdalena el coronel Félix Roberto Contreras.

Uno de los delitos que más ha afectado la región ‘Opita’ es el de la extorsión, de ahí que esta acción punible fue atacada sin descanso por los hombres del Gaula y fue posible gracias a la denuncia; valor ciudadano que redundó en la captura de 77 extorsionistas, evitando con ello el pago de $5.338.623.000.

Durante el periodo que estuvo al frente de la Novena Brigada el coronel Rodríguez, cabe destacar las labores de desminado humanitario. Durante su periodo de gestión fueron asignados 12 municipios para intervención, cinco de ellos (Gigante, Suaza, La Argentina, Garzón e Isnos) ya se encuentran libres de sospecha de contaminación de minas antipersona, munición utilizada sin detonar y artefactos explosivos improvisados. Se espera para el 2019 la asignación de seis localidades más.

En metros cuadrados, la labor de la unidad de desminado logró definir un área de 461.988 metros en 24 zonas peligrosas, a la fecha se ha logrado el despeje de 110.216 metros cuadrados entre los municipios de Tello y Baraya, “avance significativo si se tiene en cuenta la presencia y accionar de estructuras ilegales en área rural de estas poblaciones”.

ACCIÓN INTEGRAL

Entre las acciones que se adelantaron en beneficio de la comunidad cabe destacar las jornadas de apoyo para el desarrollo, en total se realizaron 33, la restauración de 15 instituciones educativas mediante el programa ‘Escuelitas de Color’ beneficiando a habitantes de los diferentes municipios del Huila, así como 15 obras comunitarias dirigidas a la población vulnerable, 44 actividades con comunidades étnicas y el apoyo a las víctimas del conflicto.

“La labor social también estuvo dirigida a mantener viva la memoria de quienes han ofrendado su vida. Tanto el personal de la Fuerza Pública como de la población civil son recordados mediante la instalación de placas in memoriam, un llamado al no olvido”.

Las labores sociales no se detuvieron allí, la unidad militar siguió trabajando en pro del crecimiento huilense a través de su vinculación a programas culturales promovidos por entidades oficiales y privadas, participación en las festividades presencia en los ejes viales, acompañamiento a cafeteros y piscicultores en su trabajo de exportación y la pavimentación de 10 vías en un convenio interadministrativo con la Alcaldía de Neiva, así como la entrega y compromiso con el medio ambiente.

“Gracias al trabajo triangular entre Fuerza Pública – autoridades de Gobierno y comunidad, se logró ‘blindar’ al Huila, seguir catapultándolo como un territorio ameno para la inversión, turísticamente atractivo y con la presencia de un Ejército Nacional dispuesto a seguir siendo el ‘centinela’ del progreso”.

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