¿Cuándo es mejor aferrarse o dejar ir?

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Adriana Camacho

Las relaciones requieren una inversión de tiempo, y más que todo, de energía emocional. Entre más se invierte en una relación, más transforma sus decisiones y su vida, haciéndolo más difícil de soltar cuando las cosas ya no dan para más. Razones como preocuparse por el impacto que una separación pueda tener en los hijos, si se ha hecho o no lo suficiente, o simplemente el miedo a la soledad, son las responsables de hacer el proceso aún más arduo. Lo cierto es que, cuando una relación se deteriora, ni el mayor esfuerzo para ‘’salvarla’’ llega a ser suficiente. El daño está hecho.

Saber cuándo es momento de soltar o dejar ir es clave para mantener su salud mental, y avanzar en su vida, pero, ¿cómo reconocer cuando es hora de tomar una decisión? Podemos empezar por ahí.

  1. Usted está siendo irrespetado. El respeto es uno de los aspectos más importantes de cualquier relación; incluso lleva de la mano a la confianza ya que nadie confía en una persona que lo irrespeta, ¿o sí? Hasta las cosas que consideramos pequeñas importan, como alguien lo trata revela su carácter y lo que realmente siente por usted. La falta de respeto puede presentarse de muchas maneras, no siempre se reconocen cuando pasan, pero siempre se sienten. Comportamientos como insultar, mentir, o traicionar son todas manifestaciones de irrespeto y lo que realmente demuestran son falta de cuidado o interés en sus sentimientos. Si no está seguro de si es su caso, hable con él o ella y exprésele como se siente cuando se comporta de esta manera. Si las cosas cambian, bien, si vuelven a los días a caer en el mismo patrón es momento de actuar.
  2. Se está esforzando demasiado. La energía que fluye entre dos personas en la mayoría de relaciones saludables generalmente se maneja en las mismas cantidades. El dar y recibir debe permitir que los dos miembros de la relación se sientan satisfechos. Cuando la relación está decayendo, se puede sentir como si usted estuviera haciendo todo el trabajo para mantenerla, lo que genera una sensación de desconexión y desequilibrio. Para que el resentimiento no empiece a construirse, de un paso hacia atrás y espere que su pareja reconozca lo que está pasando y haga su parte. Si no es el caso, la señal está ahí.
  3. Todo es sobre la otra persona. Aunque todas las relaciones son diferentes, normalmente los dos deben sentir que hay espacio para crecimiento y desarrollo, espacio para sus sueños y aspiraciones individuales. Los intereses de cada uno son incluidos en la relación y hay oportunidad para que las necesidades de cada uno se tengan presentes. Cuando hay un desbalance, la relación tiende a girar en torno a las necesidades de una sola persona y tarde o temprano termina en sentimientos de resentimiento y frustración. Si esta situación suena familiar, lo mejor es que genere un espacio para usted y comunique de manera clara sus necesidades; si su pareja no es receptiva y todo sigue igual, lo mejor es seguir avanzando sólo.

Decir adiós nunca es fácil, pero mantener el amor propio y hábitos de auto-cuidado es fundamental para su bienestar mental y emocional y a veces, soltar es lo mejor que puede hacer por usted. Cuidarse en estos tiempos es un acto revolucionario, no se sienta culpable por querer darse la oportunidad de ser feliz. 

 

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